icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

La Venganza de la Novia Rechazada

Capítulo 4 

Palabras:822    |    Actualizado en: 08/07/2025

mezcla de asombro, miedo y, sobre todo, una esperanza desesperada. Para un hombre que se aferraba a la v

mi prometida, a partir de ahora, su palabra es mi palabra

dado pálido y rígido por la conmoción y la furia i

as en su fallido intento de traición. "Y ustedes dos," dijo con una f

medio que salir del salón bajo la mirada despreciativa de tod

podía ostentar en ese mundo, no por un don real, sino por una mentira

ulo llamativo que sus hermanas fingían. Doña Elena, su madre adoptiva, había sido una mujer de verdadera sabiduría, no solo de poder, ella sabía que

mular, a crear una ilusión de poder, les dio un "don" falso para que pudieran tener una posición, un valor en un mundo que de ot

nta y silenciosamente, le enseñó a leer las ambiciones en los ojos de los hombres y el miedo en sus gestos, le enseñó que la inteligencia y la paciencia

internas, su reputación era legendaria, y su lealtad, incuestionable, hasta que un día, cometió un error, su don de la visión, que a vece

ncia, se negó a creerle, vio la advertencia de Elena no como un acto de lealtad, sino como un intento de sembrar disc

una vela. Pero Sofía, que entonces era solo una adolescente, sabía la verdad, había visto a los hombres del Jefe merodeando la c

n juramento de sangre y lágrimas, no buscaría una venganza rápida y violenta, eso sería demasiado fácil, demasiado

su contra, lo despojaría de todo lo que amaba: su legado, su honor, su familia, y al final, su vida

n que había estado elaborando durante años, un plan para honrar la memoria de su

Obtenga su bonus en la App

Abrir
La Venganza de la Novia Rechazada
La Venganza de la Novia Rechazada
“En la vibrante Oaxaca, Sofía, la sombra de la legendaria familia Vargas, vivía entre el brillo de sus "talentosas" hermanas, Carmen e Isabel. Siempre la tonta, sin ningún don aparente, su existencia era un constante murmullo de desprecio, un recordatorio de su supuesta inutilidad. Un martes, el destino irrumpió en camionetas negras: "El Jefe" , el capo moribundo, exigía que una de ellas eligiera a uno de sus hijos para casarse, sellando un pacto de poder. Carmen y Isabel, con sus falsos dones, brillaron, eligiendo la gloria y la ambición, dejándole a Sofía la peor de las humillaciones: el hijo "loco". "No elijo a ninguno de sus hijos," su voz, clara y firme, resonó en el salón, "Lo elijo a usted, Jefe." El shock llenó la habitación, la audacia de Sofía, la "inútil", desafiaba todo lo esperado, desafiaba al mismísimo Jefe. La Primera Dama, furiosa y despectiva, arremetió contra ella, la abofeteó, y sus hermanas, en un acto de traición, revelaron el "secreto": "Ella no tiene ningún don, ¡es una farsa, una inútil!" Acorralada, humillada y al borde de la ejecución, Sofía, con una calma inquietante, sonrió y proclamó su verdad: "Mi poder está en mi palabra, lo que yo digo, se cumple." "Y yo digo," clamó, señalando al Jefe agonizante, "que el Jefe no morirá hoy... mi palabra es de oro." Fue un acto de fe, una mentira tan audaz que todos la creyeron, un milagro, y su primer paso en un plan de venganza. Porque Sofía era la verdadera heredera de Doña Elena, no de sus dones ostentosos, sino de una astucia letal, forjada en la sombra. Doña Elena, asesinada por el mismo Jefe, había sido vengada, no con magia, sino con la cruel precisión de una serpiente que ahoga a su presa. Ahora, con el poder en sus manos, Sofía se preparaba para desmantelarlo todo, comenzando por el hombre que le arrebató a su madre.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10