icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Mi Bebé, Mi Revancha

Capítulo 4 

Palabras:796    |    Actualizado en: 07/07/2025

rdo Vargas, "Ricardito" ,

ve azul y su casona colonial, fue decorada con miles de flores

a, elegante y sobrio. Era el centro de atenci

staban siempre

enc

de servicio, ayudando a servir las bebidas. La obligaron a traba

acciones. Se movía como un autómata, evitando las miradas, pero de vez

re su "bebé monstruo" se habían extendido por toda la alta sociedad. Sofía y su familia

blaba con la esposa de un político, Sofía se ac

sabel," dijo en voz baja

ias, S

us ojos se fijaron en un pequeño dije de plata qu

" dijo Sofía. Su mirada t

da. Era la mirada de la codicia, la misma que h

galado unos aretes "bendecidos" . Al ponérselos, Isabel sintió un mareo, y al día siguiente, el mundo la trataba co

aba intentando r

con una voz fría y distante, dando

una mesa con Linus y sus padres, Sofía se acercó de nuevo. Esta vez, n

ro quisiera darle un regalo para el niño Ricardito. Es un amuleto de

pequeña figura de jade tallada

to que había usado para m

. Intentar usar la misma táctica, la

ñeza. "Sofía, no es el

unció el ceño, visiblemente molesto

silenciarlos. Miró a Sofía con u

ijo Isabel, su voz clara y resonante, atr

la

alguien que necesita esta pro

hacia Sofía y le puso la c

fía. O mejor aún,

jardín. Todos los que escucharon la c

e sus mejillas, dejándola con una palidez mortal. La m

ro helado que solo Sofía podía oír. "Y tú, más que nadie, necesitas toda la protección pos

leto de jade cayó de sus manos temblorosas y se estre

eció resonar

emente hacia la casa de servicio, huyendo de las miradas, de lo

-

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Mi Bebé, Mi Revancha
Mi Bebé, Mi Revancha
“La última imagen que vi fue la lluvia helada golpeando el parabrisas roto de mi auto. Sofía Romero, la hija de la cocinera que creció como mi sombra, sostenía la mano de mi esposo, Linus, acunando a mi bebé. Recordé con espanto cómo, con tres gallinas mágicas, me había arrebatado a mi hijo, robado mi identidad como heredera e incriminado por locura, quedándose con el hombre que amaba. Me arrojaron a la calle, sin nada, y ahora la muerte me reclamaba. La rabia me quemaba más que mis heridas. Si tan solo tuviera otra oportunidad... Abrí los ojos al sol de mi mansión, con la molesta sensación del posparto. Mi bebé. Había vuelto. Justo antes de que Sofía iniciara su plan macabro. Ella entró, ofreciéndome un "caldo especial" y una "bebida de hierbas" con su sonrisa viperina. Sabía que esos brebajes, en mi vida anterior, habían facilitado el intercambio, debilitando mi alma para que no pudiera proteger a mi hijo. Pero esta vez, Sofía, la que va a beber el caldo amargo de la traición, serás tú. Rechacé sus ofertas, pero no sin antes convencerla de beber de su propia medicina, bajo el pretexto de que su propio hijo, nacido con una malformación, lo necesitaba más que el mío. Dos días después, su bebé, el suyo, no el mío, se cubrió de plumas y graznaba como un pollo. La magia, reflejo de su podrida intención, se había vuelto contra ella. El amuleto de jade "protector" que intentó darme, el mismo que usó para maldecir a su hijo, lo rompí en pedazos. En el bautizo de mi Ricardito, Linus, mis padres y la alta sociedad fueron testigos de su humillación. Ella se arrojó a los pies de mi prometido Linus, acusándome, gritando su envidia, que ella debía ser Isabel Vargas. Don Ricardo, mi padre, hizo que se la llevaran a rastras. Sofía, en su locura y desesperación, acudió a la curandera para intercambiar identidades, deseando mi vida. Y lo logró. De repente, sentí un mareo intenso. Desperté en el cuerpo de Sofía Romero, en la miseria, mientras ella disfrutaba de mi cuerpo y mi fortuna. Pero yo sabía lo que ella no. La jaula de oro de los De la Torre, la familia de Linus, la ahogaría. En la fiesta de compromiso, hice que su propia y vulgar familia apareciera para exponerla. La mentira se desmoronó, la arruinaron. Sofía terminó en un psiquiátrico, sus sueños de grandeza hechos añicos. La visité. Su hijo, el "pollo" , murió. El hechizo se revirtió. Mi venganza estaba completa. No hay gallinas mágicas que te salven en este mundo. Solo depredadores y presas.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10