icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Renacida En Mi Matrimonio Segundo

Capítulo 4 

Palabras:786    |    Actualizado en: 03/07/2025

herida de Isabella estaban por todas partes, junto a titulares sensacionalistas: "LA ESPOSA CELOSA DEL TORERO ATACA BRUTALMENTE A SU RIVAL", "

con el rostro descompuesto por la ira. En s

rrojando la tablet a la cama. "¡Te dije que te

onde estaba sentada, completam

Isabella se cortó a sí mi

tu culpa, el patrocinio de Vega está en peligro otra vez! ¡Dice que n

ijo Sofía con un

aumatizada. La prensa la está acosando. Tenemos que ir al hospit

ntigo. Y ciertamente no voy a d

que la hizo estremecerse. "Vas a venir conmigo, vas a sonreír

etió en el coche y condujo como un maníaco hasta el hospital. El lugar era un circo. U

e las cámaras los cegaron. Los micrófono

o que tu esposa a

por qué l

losa de su

memente, una sonrisa

a a los medios. "Solo estamos aquí pa

staba sentada en la cama, con el brazo vendado, el rostro pálido y los

temblorosa. "Sabía que vendrías.

ctuación

ia Sofía, su aliento

su brazo se hizo más fuerte. "Una palabra fuera de

la puerta de la habitación, sus

eo, y finalmente a las cámaras. Una calma extraña

e, su rostro una má

entemente clara y firme. "Gracias por

ó hacia

sesperada como para hacerte esto a ti misma. Debe se

e congeló. Mateo la miró

"¿Estás diciendo que

elegancia. "Solo digo que es una pena que una bailaora tan talentosa ten

a sien, donde el corte ya no san

poco torpe. Me caigo

a otro. En medio de la confusión, Isabella de repente se llevó una

do un ataque de pánico," jadeó. "Ella me está acosando

a "pobre" Isabella y su "condición mental", convenientemente provocada por la "cruel" Sofía. Mate

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Renacida En Mi Matrimonio Segundo
Renacida En Mi Matrimonio Segundo
“A mis treinta y nueve semanas de embarazo, la ansiedad me ahogaba: Mateo, mi prometido y un torero famoso, no respondía, y la imagen de Isabella, la bailaora de flamenco, me atormentaba. El teléfono por fin sonó, pero era mi abuela, con su voz teñida de preocupación, y casi al instante, Mateo irrumpió en casa, ignorando mi avanzado estado y obligándome a ir a la Plaza de Toros para "salvar su carrera", porque supuestamente, yo, y no él, había "creado un malentendido". En medio de una multitud indiferente, y bajo la mirada triunfante de Isabella, sentí un dolor agudo y terrible: el bebé se venía, pero Mateo, con ojos de acero, me obligó a arrodillarme y pedir perdón, justo antes de perder el conocimiento. Desperté en un hospital, el vientre vacío, mientras las noticias mostraban a Mateo y a Isabella besándose; no solo había perdido a mi hijo, sino que era la villana en su farsa. Mi abuela me ayudó a escapar de esa pesadilla, y con la ayuda de Carlos, un amigo incondicional, forjé una nueva identidad en un pueblo costero, lista para renacer, pero sabía que mi pasado no me dejaría tan fácilmente.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 1012 Capítulo 1113 Capítulo 12