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Regreso a Mi Hogar Verdadero

Capítulo 2 

Palabras:745    |    Actualizado en: 02/07/2025

rre, unos meses antes de mi desa

Elena había planeado tan meticulosamente, mis piernas estaban enyesa

e invitados más alejada, como si mi presen

, sus miradas una mezcla de lástima y desprecio, segu

or la ventana el jardín que una vez cuidé con tan

de mi habitación

equeño rostro estaba fruncido en una expr

conejo de peluche, uno qu

una muj

nfantiles cargadas de un

lena! ¡Papá dice que

el pecho, este era el resultado de meses de manipulación por

lar, mi voz

no es verdad, mamá nun

e llam

o el conejo de

mamá! ¡Mi mamá

las lágrimas nublaron mi visión mientras veía a mi hijo salir corriendo

ntró, su rostro una m

ver a Carlitos, estaba muy

de ruedas, tomando mi mano ent

difícil, pero no deberías desquitar

lla era la que le había llenado la cabeza de me

i mano d

ije nada

aprendido que mostrar cualquier vulne

si estuviera genuin

concepto era mío desde el principio, simplemente lo desarrollaste un poco, y el accidente.

he en los bocetos del juego, el núcleo de lo que se convertiría en el mayor éxito de "Innovacio

, ella subiendo al escenario con

da que ella misma provocó, y yo empujando a Rodrigo fuer

steniendo su mano mientras ella lloraba, diciendo que yo la hab

to cuando Rodrigo ent

el rostro de Elena y su mirad

ás haciendo

, no había lugar par

ó una lágrim

ablábamos, Sofía está un poc

có a mí, su som

te perdona, lo menos que podrías hacer es mostrar algo de gratitud

me en la salud y en la enfermedad, y no sentí nada más que un

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Regreso a Mi Hogar Verdadero
Regreso a Mi Hogar Verdadero
“Salí de ese laboratorio subterráneo, si es que a tres años de encierro se le puede llamar salir, arrastrando mis piernas inútiles, recordatorio constante de la crueldad de mi esposo, Rodrigo. El aire fresco, un lujo olvidado, golpeó mi rostro pálido y demacrado, contrastando con el resplandor de Elena, la supuesta "alma gemela" de Rodrigo, radiante a su lado mientras a mí la suciedad y la desnutrición me desfiguraban. Él, director millonario de "Innovaciones Globales", me miró con desdén gélido: "Sofía, le robaste a Elena el premio, casi la matas. Arrodíllate y pídele disculpas si quieres seguir siendo la señora de la Torre." Mi corazón, antes entregado, se encogió ante la burla velada de Elena, que actuaba la víctima perfecta. En mi mente, la voz del sistema, que me trajo aquí para conquistar a Rodrigo, sentenció: "Misión fallida, favorabilidad -100. ¿Desea renunciar y volver a casa?" Tres años encerrada, acusada de plagiar mi propio trabajo, incriminada en un accidente que yo previne, mis piernas rotas por su orden, mi hijo Carlitos envenenado con mentiras en mi contra, todo mientras Rodrigo creyó cada palabra de Elena, la verdadera manipuladora. La humillación, el dolor y la traición me abrumaban; no quedaba nada que salvar. "Sí", le susurré al sistema, "quiero volver a casa". Pero el destino, o la ironía, tenía otros planes. Justo cuando Rodrigo, impaciente por mi silencio, se acercaba para arrastrarme, mi cuerpo comenzó a desvanecerse en partículas de luz, dejándolo sumido en un pánico ciego. Me marché, desaparecí del mundo. Sin embargo, mi verdadero martirio estaba por revelarse. No regresé a casa, sino que mi conciencia fue lanzada a un vacío perturbador, donde descubrí la amarga verdad: Rodrigo no quería castigarme con el encierro, sino convertirme en el último sacrificio para Elena, su "alma gemela". Necesitaban un donante de corazón, y yo era la candidata perfecta, mi existencia, borrada, mi corazón, arrancado para su felicidad postiza. La cruelmente orquestada "enfermedad cardíaca" de Elena, la médica sobornada, todo un plan diabólico. La furia me invadió como nunca antes. ¿Sacrificar a la madre de su hijo por una mentira, por una mujer que no merecía vivir, y peor aún, manipular a mi propio hijo para odiarme? ¡Era insoportable! Pero justo cuando la jeringa sedante se acercaba, la voz desesperada de Carlitos irrumpió en la sala de operaciones: "¡PAPÁ, NO! ¡Leí su diario! ¡Elena es la mentirosa! ¡Ella lo planeó todo!" Rodrigo quedó paralizado al ver en la mano de nuestro hijo mi diario, la verdad expuesta. No importaba lo tarde que fuera, algo en mí renacería. Mi corazón se detuvo, pero una nueva misión me esperaba. El sistema me dio una opción: regresar y rectificar, salvar a Rodrigo de su oscuridad, y en el proceso, salvar también la vida de mi sobrina, quien en mi mundo original, se estaba muriendo. Tuve que aceptar, regresando no al vacío, sino al momento exacto en que mi vida se desmoronó, esta vez para cambiar mi destino y el de aquellos a quienes amo.”
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