icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

La Miserable E Igonorante Esmeralda

Capítulo 3 

Palabras:833    |    Actualizado en: 01/07/2025

con adoración, ahora estaban llenos de una mezcla de dolor y furia, como si mis pal

a sílaba, "¿Es eso todo lo que te importa ahora? ¿El din

en cuentos de hadas, creía en promesas vacías de hombres que desaparecen cuando las cosas se ponen dif

ones, un aroma desconocido que reemplazó el recuerdo del jabón barato que sol

do en mi rostro, "Yo nunca quise deja

que me revolvió el estómago, lo empujé con todas mis fuerzas, l

ienes derecho a tocarme, no d

grieta en su fachada de hombre poderoso, vi un atisbo del c

por qué te fuiste, pero no me vengas con excusas vagas de 'n

r el cabello, un gesto nervioso que record

amilia que nunca conocí? ¿La que apa

oz era apenas un murmullo, "Nuestra relación,

quedaba bien?" el dolor en mi voz era real, palpable, "¿Y ahora qué?

scuros llenos de un anhelo qu

d que me golpeó, "Quiero que dejemos tod

mo? ¿Seré tu amante secreta mientras te casas con una mujer que tu familia sí

spuesta que necesitaba, la confirmación final de que nada había cambiado, él seguía siendo un cobarde, incapaz d

ción, "Quieres tenerme en la sombra, como un capricho, mientras cons

reglas eran claras, yo era un objeto, y él pagaba por usarme, era una transacción honesta en su br

da..." comenzó a de

i lección hace cuatro años, el amor no paga las facturas, ni saca a la gente de la

costaba más de lo que yo ganaría en un año, estaba a punto de entrar, sus ojos se posaron en Diego

era seda y acero, "Te estaba

una sonrisa de servicio, "El señor solo me estaba dando instru

or primera vez en mucho tiempo, no sentí dolor, ni rabia, solo un vacío helado y una determinación sombría, s

Obtenga su bonus en la App

Abrir
La Miserable E Igonorante Esmeralda
La Miserable E Igonorante Esmeralda
“La música vibraba en mis pies, pero el eco de mis deudas resonaba más fuerte; Ricardo, el heredero de Ciudad Esmeralda, me trataba como un objeto más en su fiesta de cumpleaños, un préstamo envuelto en seda roja. Entonces, el vino tinto se derramó sobre mi vestido, una humillación púbica orquestada por él, exigiendo que limpiara de rodillas, justo cuando vi a Diego, el hombre que me prometió amor eterno, sonriendo burlonamente desde la distancia. En ese instante, la Esmeralda ingenua que soñaba con jardines murió; mi madre en la cárcel por un crimen ajeno, mi padre en la ruina, y yo, vendiéndome al mejor postor para apenas sobrevivir. ¿Cómo pudo Diego, mi ancla, el hombre que desapareció sin dejar rastro justo cuando mi mundo se derrumbaba, atreverse a juzgar mi desesperación, mi forzada supervivencia? Cuatro años de infierno después, nuestra confrontación en el baño de lujo fue el catalizador: Diego confesó su cobardía, su huida, pero también su amor, mientras yo le mostraba la cruda verdad de mi familia y la red de corrupción que nos ataba; me ofreció una alianza, un plan arriesgado para usar a Ricardo contra su propio padre, con una meta clara: hacer que Ricardo se enamorara de mí de verdad, para luego traicionarlo y liberar a mi madre, costara lo que costara.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10