icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

De Ama de Casa A Reina de Arte

Capítulo 1 

Palabras:557    |    Actualizado en: 30/06/2025

, cada ráfaga de viento era un golpe. Llevaba ocho años casada con Máximo Castillo,

re enferma y crie a nuestro hijo Leo, sino que gestioné las finanzas de la bodega en sus inicios. Y lo más importante, le di el

a el mundo, y para él mism

año en la bodega. Pero yo no estaba allí. Estaba buscando a mi hijo.

úmero. No contestaba. La ansiedad se mezclaba con el

me golpeó. En el centro de todo, bajo las luces, estaba mi familia. Máximo, con

me mirab

optaron y siempre prefirieron. La que ahora sostenía

uela. Una variación,

zón se

i cómo se iluminaba con mi llamada y cómo él, con una mi

o si estuviera viendo una pelí

i cuerpo temblaba por

, quebrada. "¿Dónde estaba L

a se borró al verme.

aquí así? Estás mo

taba bien. No le imp

, como mi prima, me miró con desaprobación. "Lina, por favo

ó. Mi búsqueda desesperada,

o Leo, me miró con los ojos llen

vocecita una acusación. "H

ón de víctima perfecta en su rostro. Se aferraba

años de sacrificios, de amor no correspon

amilia. Una intrusa en la vida

Obtenga su bonus en la App

Abrir
De Ama de Casa A Reina de Arte
De Ama de Casa A Reina de Arte
“La fiebre me quemaba, pero el frío de la noche riojana me paralizaba. Llevaba ocho años casada con Máximo, ocho años sacrificando mi pasión, los tablaos de Sevilla, y entregándole todo para que su bodega triunfara. Fui su socia silenciosa, crié a nuestro hijo, saneé sus finanzas y, lo más importante, le di un secreto ancestral de mi abuela: la fórmula de un vino de postre que nos lanzó al estrellato. Pero para el mundo, y para él, el éxito era solo suyo. Esa noche, la más importante del año, él se llevó a nuestro hijo sin avisar y me ignoró, mientras mi prima Sofía, la favorita de mis padres y la que siempre me eclipsó, presentaba "mi" vino como su gran creación. Todo se desmoronó cuando mi propio hijo, Leo, manipulado por ellos, me miró con lágrimas en los ojos y me acusó: "Eres mala, mamá. Hiciste llorar a tía Sofía". No podía creerlo. Fui invisible, traicionada, despojada incluso de la lealtad de mi hijo, de mi propia familia, en su "gran día". ¿Cómo era posible tanto desprecio? ¿Cómo podían borrar mi existencia así? Esa misma mañana, aún temblorosa por la fiebre y la rabia, puse los papeles de divorcio sobre la cama y firmé, para siempre, mi propia liberación.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10