icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Soy La Maestra de Ceremonias de Tu Infierno

Capítulo 2 

Palabras:528    |    Actualizado en: 27/06/2025

do las miradas y los susurros. En el camerino, C

decir, con los ojos l

Carmen. Dam

era suficiente. Nunca era suficie

e. Era Lola, otra bailaora

e no guarda un buen recuerdo de ti. 'Sucia', ¿eh?

billetes

ate,

ra de mártir mientras te arrastras por el fango. Quizás si le b

miré directame

endo Isabela, hija de Don Alejandro. Y tú, in

por la ira. Pero antes de que pudier

r Mateo quiere ve

Carmen me agarró del brazo

con la

ue estoy

a pagado muy bie

nificaba. Era una or

e vino en la mano. La luz de la vela hacía bailar sombra

a puerta"

la cerradura sonó

preguntó,

Qu

Supongo que ahora tienes

illas. La humillación pública n

toy en

onido seco y

baile, tu sonrisa, tu cuerpo. Has vendido tu orgu

encia llenando la

gas que volver a este basurero. Lo suf

El bastardo sabía exa

e de mí

rame algo de ese fuego que tenías. O ya no queda nada de la

un golpe. Me di l

rró en mi brazo, fuerte como el

caron los míos, llenos de una mezcla de o

con toda la convic

ntímetros del mío. "El sentimie

scamente que tro

a, lá

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Soy La Maestra de Ceremonias de Tu Infierno
Soy La Maestra de Ceremonias de Tu Infierno
“Habían pasado diez años desde que Mateo me abandonó, embarazada y desangrándome, en la puerta de mi padre. Ahora él es un influyente funcionario municipal y yo, Isabela, soy solo una bailaora de un tablao barato. Justo después de mi actuación, lo vi sentado en la mesa principal, su mirada fría atravesándome mientras mi cuerpo se congelaba. Me calificó de "sucia" y mi baile, mi cuerpo, todo, delante de una multitud que se reía y murmuraba. La humillación pública no fue suficiente; luego me ofreció dinero por "una noche", creyendo que todo en mí estaba en venta. La vida se convirtió en un infierno, soportando los insultos y la miseria para mantener a mi padre enfermo y a mis dos hijos gemelos. Una noche, la desesperación me empujó al borde, a punto de venderme al postor más asqueroso. Y justo entonces, Mateo, el hombre que me destruyó, apareció, "salvándome" de las fauces de otro miserable. Esa noche, la verdad que había ocultado durante una década salió a la luz: mis gemelos son sus hijos. Mateo cayó de rodillas, pero era demasiado tarde para su perdón; mi corazón ya solo albergaba una fría sed de venganza. Decidí sonreír y aceptar su propuesta de matrimonio, un plan meticulosamente calculado que no borraría mi pasado. No se dio cuenta de que su boda perfecta sería el escenario para su humillación final y su caída. ¿El poderoso Mateo, despojado de todo por la "sucia" bailaora que él mismo creó? Sí, porque la venganza es un plato que se sirve frío, y yo era la maestra de ceremonias de su infierno.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10