icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

La Jaula de Los Olivos de Mi madre

Capítulo 3 

Palabras:710    |    Actualizado en: 25/06/2025

táctica. Empezó a actuar como si nada hubiera pasado, pero la atmósfera en

ante. No sabía si había tomado una decisión, pero

su siguiente ataque, y fue más vi

rostro desencajado y lágrimas de c

le has robado sus herramientas! ¡Las

yor, amigo de la familia

Que las vas a vender para pagarte tu huida! ¡Dios m

sación. Pero recordé mi vida pasada. La hu

je con una calma que la descolocó. "

na investigación policial. Pero ya era tarde. Había

aron en menos de media hora. El pueb

repitiendo la historia que Isab

Estaba oscuro, pe

Mi hijo... no sé qué le pasa... esa

a palabra de un vecino respetado y una mad

sobre las diez?", preg

abajando",

rga. "¿Trabajando? ¿Dónde

ve ayudando a cerrar y a preparar

rieron de par en par. No

nuel es como su padre,

ó su teléfono. "Vamos a

. Confiaba en el Tío Manuel

aba por teléfono, el ot

¿verdad? ¿Viste a tu

a Isabel lanzarle una mirada a Carm

do, pensé que se derrumbaría. Que volve

es, levantó

no salió de casa. Estuvimos hablando en mi

ubiera apuñalado. La traici

, el agente co

además", añadió, mirando a Isabel y a Antonio, "dice que las famosas herramientas de An

que siguió f

a disculpas, rojo de vergüenza. Isabel se quedó

lica era algo que

da de advertencia a mi madre. La reputación de Isab

damos solos, s

siseó, con veneno en cada pala

n desprecio que nun

batalla crucial. Por primera vez, Ca

a mucho más peligrosa. Ten

Obtenga su bonus en la App

Abrir
La Jaula de Los Olivos de Mi madre
La Jaula de Los Olivos de Mi madre
“Morí a los treinta y tantos, roto y sin un euro, una vida consumida por una depresión que solo conocía el amargo sabor del "deber filial". Mi madre, Isabel, se aseguró de que cada uno de mis sueños fuera aplastado bajo el peso de su amor retorcido: mi ambición de chef, mi amada Sofía, incluso un simple trabajo, todo fue sofocado con amenazas y un chantaje emocional despiadado. Me desangré lentamente, atrapado en la finca de olivos que ella llamaba hogar, pero que para mí era solo una prisión, con ella, mi carcelera, observando mi último aliento sin una sola lágrima, solo un suspiro de decepción. Su voz resonó en mi lecho de muerte, una sentencia cruel que nunca olvidaría: "Si hubiera sabido que saldrías así, te habría dejado en el campo el día que naciste". Y entonces, abrí los ojos; el sol andaluz inundaba mi antigua habitación, y la inconfundible voz de mi madre me llamaba a desayunar, como si nada hubiera pasado. Había resucitado, regresado a mis dieciocho años, el mismo día en que las solicitudes para la mejor escuela de cocina de España estaban a punto de cerrarse, el mismo día en que mi sueño fue aplastado la primera vez; pero esta vez, la helada calma me invadió, sabiendo que el guion de su chantaje no había cambiado, y que yo, conociendo el final, estaba listo para reescribir mi historia.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 8