icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

El Guardaespaldas que Salvó mi Alma

Capítulo 1 

Palabras:546    |    Actualizado en: 25/06/2025

en el arcén polvoriento de una carrete

se abrió con un

s me empuj

a, mis manos desnudas se rasp

ó, dejándome en una nube de polvo y el

, arrodillada

quemaba

jirones. La tela roja, antes vibrante, ahora era un trapo sucio y desgarrado que apen

olor de las piedras, ni

vacío

n Mercedes negro, s

ro, normalmente impasible, mostró una sombra de sorpresa. No dijo nada. Sol

e con cuidado, como

el asiento tra

el aire acondiciona

a mí. Mi hermanastro. El heredero d

aba fija en la tableta q

n una sola arruga. Olía a una

, solo roto por el su

abló, sin lev

e van a dar un f

ra fría,

erte arreglado un poco antes de aparecer

se encontraron con los suyos por un ins

z era un hilo ronco, casi i

sonido de pu

ven de nada ahora. El

tableta, descartán

e Javier contra mi pecho. El olor de su colonia

visor. Su mirada era una mezcla de lásti

ndome de vuelta a la mansión que

Mateo estaba

por mi

ue había

mis secuestradores me

decían entre risas. "Dice que 400.000 euro

e una lección. Que apre

había ap

capricho. Mi superviven

podía susurrar una y ot

sien

Obtenga su bonus en la App

Abrir
El Guardaespaldas que Salvó mi Alma
El Guardaespaldas que Salvó mi Alma
“La furgoneta me dejó tirada en una nube de polvo, mi cuerpo temblaba, mi traje de flamenca hecho jirones. Ni el dolor de las piedras ni el calor sofocante podían apagar el vacío inmenso dentro de mí. Un Mercedes negro se detuvo y, para mi horror silencioso, Mateo, mi hermanastro, me recibió con desprecio, regañándome por mi "aspecto vergonzoso" que dañaba el "orgullo familiar". Mientras me arrastraban de vuelta a la mansión, una jaula dorada, recordé las risas de mis secuestradores: "Tu hermanito no tiene prisa por pagar... 400.000 euros es mucho por una bailaora adoptada". Días después, mi padre adoptivo me entregó una vieja guitarra, la única herencia de mis padres biológicos, valuada en 400.000 euros: la misma cantidad exacta del rescate. Mateo lo sabía; él me había dejado pudrirme. La humillación culminó cuando mi hermanastro intentó arrebatarme mi último refugio: mi estudio de baile. En ese momento, una furia gélida encendió una decisión inquebrantable en mi pecho. Ya no era una víctima; era hora de huir y que el mundo supiera la verdad.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10