icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

La Heredera Verdadera y Única

Capítulo 4 

Palabras:447    |    Actualizado en: 24/06/2025

é, mi voz resonando en el silencio repe

ra y le conseguí un contrato de distribución exclusivo? Y usted, Señora Garm

sonas, recordando en voz alta los favores, los consejos, los resca

ahora, ¿creen que este hombre", señalé a Javier, cuya única habilida

do. Algunos apartaron l

duró poco. El mi

el primero en hab

Pero Javier es el heredero. No podem

mendia añadió

o una buena empleada, pero tu tiempo ha terminado. Acéptalo

palda. Hipócritas. Recordé una advertencia de mi "suegro", Don Ri

sonrisa amar

e claro: ninguno de ustedes, ni siquiera Javie

na de una confianza inexplicable, que inclu

rdió la p

ces! ¡Seguridad, he

n de una bandeja que pasaba y bebí un sorb

seguridad dudaron, mirando de Javier a mí, sin

avier vio algo que le

á!", exclamó

an hacia nosotros desde la casa. Sus

a ellos, tomando e

ado. Sofía está montand

ó hac

está despedida. Ustedes son lo

al era de ellos. Lo sabía. Pero mi r

Obtenga su bonus en la App

Abrir
La Heredera Verdadera y Única
La Heredera Verdadera y Única
“La fiesta de "Bodegas y Aceites Vega" vibraba en su apogeo. Yo, Sofía, Directora General, celebraba un éxito internacional que había forjado. La élite brindaba, pero yo sabía: "es la arribista que se casó con Javier". La celebración estalló: mi esposo, Javier, apareció con Isabel de la Torre, su primer amor, embarazada. Anunció: "Mi divorcio de Sofía... y su despido como Directora General". Luego, declaró: "Isabel, madre de mi heredero, será la nueva directora". El silencio jadeó; un cruel susurro: "Pobre ilusa". Javier, con desprecio, ofreció 10.000 euros, "legalmente no te debo nada". Isabel, acariciando su vientre, remató: "mujer estéril". Mis suegros, Ricardo y Elena, llegaron; Javier apeló a ellos. Ricardo sentenció: "Javier, haz lo que consideres mejor". Mi destino, a los ojos de todos, estaba sellado. Firmé el divorcio, mi mano firme pese a su burla. La promesa que me ataba se desvanecía. Mi calma ocultaba una verdad profunda, un sacrificio. Javier se rió: "¿Qué verdad? ¡Que eres una don nadie!". Su arrogancia ignoró la bomba que activó. Mientras me ordenaba desaparecer, miré a Ricardo y Elena, mis verdaderos padres. Pedí: "Padre, madre, ¿podrían contarles la verdad?". Ricardo rompió el silencio: "¡Silencio!". Entonces, la bomba: "Javier no es nuestro hijo biológico. Nuestra verdadera hija es Sofía. Ella es la única y verdadera heredera."”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10