icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon
Mi amor muerto

Mi amor muerto

icon

Introducción 

Palabras:399    |    Actualizado en: 20/06/2025

o sus extraños comportamientos y su obsesión p

creía perfecta, sin saber que yacía

e un coma con la vívida imagen de mi hijo Leo,

, observando con una calma inhumana, priorizan

Instagram: ella sonriendo junto a Adrián el mismo día del incendio

; era una profecía brutalmente

de un insignificante rasguño, mient

a pregunta de Sofía fue: "¿Qué harás p

ia" para casarse temporalmente con él, para

plaza futbolística arrebatada para dá

io, mi vida, profanado y entregado

golpe grave, ella protegió a Adri

y la felicidad de nuestro hijo, la mía propia, por un h

e el dolor de su propio hijo me dejaron hela

e sentía por ella estaba muerto y enterrado,

destrozado se convirtió en

cada lágrima de mi hijo, ca

la toxicidad que lo asfixiaba, y desman

z, yo dictaría las reglas de nuestr

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Mi amor muerto
Mi amor muerto
“Mi amor por Sofía era tan profundo, que incluso sus extraños comportamientos y su obsesión por su "protegido", Adrián, no podían empañarlo. Teníamos un hijo, Leo, y una vida que creía perfecta, sin saber que yacía al borde del abismo de lo premonitorio. Pero mi mundo se hizo pedazos cuando desperté de un coma con la vívida imagen de mi hijo Leo, de seis años, muriendo en mis brazos por asfixia. Lo más atroz fue ver a Sofía, mi propia esposa, observando con una calma inhumana, priorizando a Adrián mientras Leo luchaba por respirar. La pesadilla se materializó al instante en una atroz publicación de Instagram: ella sonriendo junto a Adrián el mismo día del incendio, con el pie de foto: "Siempre a tu lado, Adrián. Eres la prioridad". La visión no era una pesadilla; era una profecía brutalmente exacta, una condena ya firmada. La ambulancia había salvado a Adrián de un insignificante rasguño, mientras nuestro hijo se ahogaba en humo. Ante mi desesperación por Leo, la única pregunta de Sofía fue: "¿Qué harás para proteger la reputación de Adrián?". Me propuso un cínico "divorcio de conveniencia" para casarse temporalmente con él, para luego "volver conmigo" cuando todo se calmara. No importaban los sueños de Leo, ni su plaza futbolística arrebatada para dársela a la indiferente hija de Adrián. No importaba mi estudio, mi santuario, mi vida, profanado y entregado a Adrián como su "espacio creativo". Ni siquiera cuando Leo sufrió un golpe grave, ella protegió a Adrián antes que a nuestro propio hijo. ¿Cómo pudo la mujer que una vez amé sacrificar la vida y la felicidad de nuestro hijo, la mía propia, por un hombre insignificante, por una supuesta "deuda de honor"? Su frialdad y su crueldad inquebrantable ante el dolor de su propio hijo me dejaron helado, impotente, y a la vez, ardiendo de rabia. Comprendí la verdad más dolorosa: el amor que sentía por ella estaba muerto y enterrado, y con él, cualquier esperanza de redención. En ese instante, mi corazón destrozado se convirtió en un plan frío y calculador. Era hora de que Sofía pagara cada lágrima de mi hijo, cada traición, cada humillación. Era hora de proteger a Leo, no solo de la toxicidad que lo asfixiaba, y desmantelar el imperio de Sofía pieza a pieza. El juego había comenzado, y esta vez, yo dictaría las reglas de nuestra amarga, pero inevitable, venganza.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10