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Corazón Cautivo, Alma Libre

Capítulo 2 

Palabras:1120    |    Actualizado en: 20/06/2025

incón del jardín, lejos

n por salir, pero se

el gusto de v

l hermano menor de Alejandro, se ace

upación. Era un joven de sonrisa fácil y m

sorprendida por

o un poco mareada

hermano puede ser un poco... intens

a sonrisa. "No

regresaba al salón princip

"¿Qué le dijiste a la prima

Solo le recordé las buenas costum

s demasiado duro. Quizás solo estab

rtarse", replicó Alejandro, cortant

ablar más d

a él, le producía una

re la intensidad de su reacción inicial comen

el jardín, su rostro reflejaba un

todo eso? La gent

o no... no me sentía bien. Ca

ara perjudicarte. Quizás el viaje te afec

ás la atención. Ya es suficiente

nta. Ni siquiera su tía parecía

taré, tía

gesto que no transmitía mucho consuelo. "An

tía Isabel llamó a

oche anterior. "Cartagena es una ciudad de oportunidades, pero tambi

ió, esperan

ría lo mejor para ti. Y yo, como su

go sacó un pequeño

sto. Son unas hierbas especiales, para atraer la

ierbas aromáticas secas, un pequeño tabac

eseas, funciona. Quizás te ayuden a encontrar un buen hombre

ada. ¿Su tía le estaba sugirien

en estas cosas",

nada con intentarlo, querida. A veces, la

lina había estado escuchando de

iciosa se dibuj

fec

alió de su habitación, Ca

fía había dejado sobre

gura... Esto es oro puro

el paquete en su poder, s

ña Mercedes visitab

se acercó a ella y a Alejandro

algo terrible que mostrarles.

ción de Sofía, que esta

dijo, sacando el paquete que le había robado a So

jetos, su rostro se contr

es brujería! ¡Un

etos con incredulidad

de Sofía en la fiesta, s

r estuviera intentando... a

revolvió

o quería creerlo, pero... ella ha estado actuando

Alejandro! ¡Esa mujer es un peligro! ¡Una arr

sión hacia Sofía se intensificó hasta

de ella, ya empañada

su habitación, notó q

ecían ligeram

a dado su tía, pensando en d

enco

rrió su espalda. ¿

en ese momento, atribuyénd

inquietud comenzó a

se había esparcido como la pólvora por el c

das acusadoras, los s

bra, excepto para lanzar

si sus miradas se cruzaban, la de él

a. ¿Cómo podía defender

atrapada en una red de mentiras t

d era Andrés, pero incluso él parecía un poco más r

en su único con

álgicas, letras que hablaban de injusticia, de anhelos

ásica tarareada en una grabación simple, al programa de radio

ía, una forma de que su alma,

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Corazón Cautivo, Alma Libre
Corazón Cautivo, Alma Libre
“Llegué a Cartagena, una ciudad para mí desconocida, buscando desesperadamente un nuevo comienzo y escapar de un pasado que me atormentaba. Mi tía Isabel, creyendo ayudar, me presentó en una fiesta que se convertiría en mi infierno personal. Un cóctel "inocente" de mi prima Catalina, lleno de una sustancia extraña, nubló mis sentidos por completo. Terminé humillada, aferrada al brazo de Alejandro De la Vega, el arquitecto más influyente y respetado de la alta sociedad. Su mirada fría y llena de desprecio me juzgó al instante, sellando mi destino en sus ojos. Pero el verdadero horror acababa de empezar: Catalina, consumida por la envidia, no se detuvo allí. Con la complicidad de Doña Mercedes, mi tía, las acusaciones se multiplicaron, ahogándome en un mar de calumnias. Fui señalada como una bruja debido a unas hierbas de buena suerte, una ladrona por una artimaña suya y una agresora. Cada vez que intentaba defenderme, mis palabras eran retorcidas y utilizadas en mi contra, confirmando a todos sus prejuicios sobre mí. Mi nombre, ya frágil por los rumores de mi pueblo, fue arrastrado por el fango, convirtiéndome en la "cazafortunas manipuladora" de Cartagena. Me encontraba completamente sola, aislada, con el corazón destrozado y la reputación devastada. ¿Cómo podía una mujer enfrentarse a una conspiración tan cruel y tan bien orquestada? La injusticia me sofocaba, la impotencia me consumía; mi alma, capturada en esa red de mentiras, clamaba por libertad. Pero incluso en la más profunda desesperación, una chispa de rebeldía se encendió en mí. Convertí mi dolor en música, en melodías que fluían desde lo más hondo de mi ser, y así, como "Brisas del Sinú", comencé a cantar. Lo que nadie sabía es que esa voz, antes silenciada por el prejuicio, pronto se convertiría en la clave para desvelar la verdad y reclamar mi libertad.”
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