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Corazón Cautivo, Alma Libre

Capítulo 3 

Palabras:1063    |    Actualizado en: 20/06/2025

a una fiesta patronal en un pueblo cercano a Cartage

autobús tradicional y colorido, par

nte, sintió una punzada de emoción. A

s ahorros y unas modestas joyas de oro que habían perten

o para comprar refrescos y algo de comer,

en el asiento mientras ayudaba

, el bolso hab

se apode

xclamó, revisando frenéticamente d

joyas de su madre

servándola con disimulo, se a

stás segura de que lo trajiste?

talina! ¡Lo tenía aquí mismo! ¡Tenía

aba con ellos, intervin

ficativa a Alejandro, que observaba la escena con expresión indescifrable, "lo

Doña Mercedes fu

hervir. "¡Eso no es ver

a de los pasajeros la miraban con sos

irada era severa. Para él, este era otro ej

r. Estaba sola, acusa

on suficiencia. El pequeño bolso de Sofía estaba

nte el resto del

en su bolso perdido, en la

que bullía de activi

e comida y artesanías lle

pudo evitar sentirse atraída por

y danza folclórica, con un prem

a formarse en l

cesitaba demostrar su valía, demostrar

voz, su talento para compone

izás, esta era

Sofía se había inscrito en el c

ía esa puebler

odía permitir qu

a? Ese tipo de concursos son para gente con exper

minación. "No tengo nad

con palabras, Catalina recurr

Sofía dormía, Catalina se deslizó en

estado y, con unas tijeras pequeñas, hizo un corte disimulado en una

Con cuidado, aflojó ligeramente una de las clavijas, l

su trabajo. Mañana se

día del

nerviosa pero ta

ecto. El corazón se le encogió. No tenía

aba bien. Intentó afinarla, pero la clavija suelta

a hacer mella. ¿Era una

servaba con una sonrisa ap

ia y la determinación

a. No le daría es

ovis

dientes, presionado por su familia y por Catalina, qu

blico, aburrido, cuando an

un vestido que parecía un poco

de... ¿lástima? La

sentidas, una que había enviado a la radio como "Brisas del Sinú", una ca

aza. Había una melancolía y una pasi

ra profund

a voz... esa sensibilidad... le

y, mientras la música del grupo del fest

mbia, bu

disimular con gracia, sus movimientos eran fluido

ro, expresaba una h

or la tristeza, ahora estaba il

Incluso los más escépticos ap

a miraba, b

tuviera viendo

esta, la supuesta bruja, la ladr

un alma libre, una mujer de una bel

er que admiraba anónimame

ión comenzó a agita

era equivocado tan rotun

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Corazón Cautivo, Alma Libre
Corazón Cautivo, Alma Libre
“Llegué a Cartagena, una ciudad para mí desconocida, buscando desesperadamente un nuevo comienzo y escapar de un pasado que me atormentaba. Mi tía Isabel, creyendo ayudar, me presentó en una fiesta que se convertiría en mi infierno personal. Un cóctel "inocente" de mi prima Catalina, lleno de una sustancia extraña, nubló mis sentidos por completo. Terminé humillada, aferrada al brazo de Alejandro De la Vega, el arquitecto más influyente y respetado de la alta sociedad. Su mirada fría y llena de desprecio me juzgó al instante, sellando mi destino en sus ojos. Pero el verdadero horror acababa de empezar: Catalina, consumida por la envidia, no se detuvo allí. Con la complicidad de Doña Mercedes, mi tía, las acusaciones se multiplicaron, ahogándome en un mar de calumnias. Fui señalada como una bruja debido a unas hierbas de buena suerte, una ladrona por una artimaña suya y una agresora. Cada vez que intentaba defenderme, mis palabras eran retorcidas y utilizadas en mi contra, confirmando a todos sus prejuicios sobre mí. Mi nombre, ya frágil por los rumores de mi pueblo, fue arrastrado por el fango, convirtiéndome en la "cazafortunas manipuladora" de Cartagena. Me encontraba completamente sola, aislada, con el corazón destrozado y la reputación devastada. ¿Cómo podía una mujer enfrentarse a una conspiración tan cruel y tan bien orquestada? La injusticia me sofocaba, la impotencia me consumía; mi alma, capturada en esa red de mentiras, clamaba por libertad. Pero incluso en la más profunda desesperación, una chispa de rebeldía se encendió en mí. Convertí mi dolor en música, en melodías que fluían desde lo más hondo de mi ser, y así, como "Brisas del Sinú", comencé a cantar. Lo que nadie sabía es que esa voz, antes silenciada por el prejuicio, pronto se convertiría en la clave para desvelar la verdad y reclamar mi libertad.”
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