icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Mi Venganza:No Más Ingenua

Capítulo 3 

Palabras:509    |    Actualizado en: 19/06/2025

cario roto, sintiendo cada pie

enfrentand

Quería que notara la distancia, el abismo que ahora nos separaba. "

frunció

sorprendió. Pude ver una

enzó, pero fue

y quizás mi nueva determinació

... y he estado pensando. Después del trasplante, cuando esté recuperada.

maestra de

nción, reafirm

volcó hacia ella, su pre

, acariciando su cabello. "Nos casaremo

ara. Yo no existí

me ausenté de la haci

investigando sobre Oaxaca, sob

con el profesor Ramír

Ricardo

nfrontaciones, m

ías para la cirugí

mi habitación y tom

y poemas que había escrito par

amor inocente y

ero, a un viejo in

ejé caer las cartas un

labras de amor se c

ración, un adiós a

do tus sentim

Ricardo me

los brazos cruzados, una expre

s para llamar mi

iendo una frí

toy limpiando. Deshaciéndome

tranquila,

concertado por

raba lágrim

hemos fijado la fecha de la boda. Será diez dí

una invitada más, no la persona cu

." Sabía que no esta

ió: "Y ya que eres casi de la familia, Sofía, esperaba que ayudaras con

boda del hombre que amaba

ón. O quizás solo una ignorancia

so, la respuest

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Mi Venganza:No Más Ingenua
Mi Venganza:No Más Ingenua
“Siempre creí que mi vida con Ricardo De la Vega era un idilio. Él, mi tutor tras la muerte de mis padres, era mi protector, mi confidente, mi primer y secreto amor. Yo, una muchacha ingenua, estaba ciega de agradecimiento y devoción hacia el hombre que me había acogido en su hacienda tequilera en Jalisco. Esa dulzura se convirtió en veneno el día que me pidió lo impensable: donar un riñón para Isabela Montenegro, el amor de su vida que reaparecía en nuestras vidas gravemente enferma. Mi negativa, impulsada por el miedo y la traición ante su frialdad hacia mí, desató mi propio infierno: él me culpó de la muerte de Isabela, filtró mis diarios y cartas íntimas a la prensa, convirtiéndome en el hazmerreír de la alta sociedad. Luego, me despojó de mi herencia, me acusó falsamente de robo. Pero lo peor fue el día de mi cumpleaños, cuando me drogó, permitió que unos matones me golpearan brutalmente y abusaran de mí ante sus propios ojos, antes de herirme gravemente con un machete. "Esto es por Isabela", susurró, mientras me dejaba morir. El dolor físico no era nada comparado con la humillación y el horror de su indiferencia. ¿Cómo pudo un hombre al que amé tanto, que juró cuidarme, convertirme en su monstruo particular, en la víctima de su más cruel venganza? La pregunta me quemaba el alma. Pero el destino me dio una segunda oportunidad. Desperté, confundida, de nuevo en el hospital. ¡Había regresado! Estaba en el día exacto en que Ricardo me suplicó el riñón. Ya no era la ingenua Sofía; el trauma vivido había forjado en mí una frialdad calculada. "Acepto", le dije, mi voz inquebrantable, mientras planeaba mi escape y mi nueva vida lejos de ese infierno.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 1012 Capítulo 1113 Capítulo 1214 Capítulo 1315 Capítulo 1416 Capítulo 1517 Capítulo 1618 Capítulo 1719 Capítulo 18