LA MALDICIÓN DE LA LUNA ESCARLATA
ba de una hum
rises no tenían má
or se escondía
caro ya que el
CA
staban de vuelta, aquel hedor tan repugnante y por si fuera poco
cada rincón de la habitación era como si el tiempo se hubiera detenido de pronto sin previo aviso la manta bajo hasta mi cintura estaba a mi lado, empecé a s
antén la calma, se marchará pronto''. tambié
venían, una criatura diferente cada vez. a veces aparecían en grupo
QUE IGNORARLO ME REPETIA UNA Y OTRA VEZ, PERO TENIA MI
recorriéndolo desde el codo hasta la palma de mi mano, el dolor eran tan insoportable que estuve a punto de g
verdad? - él dijo, con una voz tan sini
o, pero podía entender claramente como si una de
siguieron
uien que me escuche. -
ien me ayude, no creo poder s
uella presencia irse. Solo un susu
la pesadez desaparecieron, pero aquel hedor tan nauseabun
uré a levantarme estaba respirando con dificultad, de pronto sentí las náuseas venir y corrí al baño, dejando caer mi cabeza en el inodoro vomité lo poc
quería cortar mi piel y sacarlo, no quería sentirlo nunca más, ¿por qué no podía cambiarlo? me preguntaba todos los días, no podía dormir, no podía c