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Amor, Traición Y Venganza: Mi Ex Encantadora

Amor, Traición Y Venganza: Mi Ex Encantadora

PRUDENCIA SANDOVAL

4.9
calificaciones
9.7M
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501
Capítulo

Su marido traicionó a ella y todo el mundo la consideraba como una asesina. Abrumada por el odio, Maria se divorció de su marido, James, y se fue de la ciudad. Sin embargo, seis años después, regresó con el rival más destacado de su exmarido. Como un fénix que se reencarna de las cenizas, juró hacer que todos pagaran por lo que le habían hecho. Ella aceptó trabajar con él solo para vengarse, pero no se dio cuenta de que ya se había convertido en su presa. En un juego entre el amor y el deseo, ninguno de los dos sabía quién ganaría al final.

Capítulo 1
El regreso de la diva

Todo inicia en el Golden Lion Hotel de la Ciudad H.

Se había previsto que el señor Shen asistiera a la gala. Ya los rumores de quién sería su acompañante se habían vuelto virales incluso antes de su llegada. El mundo entero estaba muy al pendiente de él y se decía que se trataba de una mujer muy hermosa.

La fiesta ya había iniciado, pero, de pronto, se abrió de nuevo la puerta del salón de banquetes. En ella aparecieron un hombre acompañado de una mujer, ambos causaron un gran revuelo.

Cada paso que daban al entrar al gran salón causaba una gran euforia. Todos los invitados se volteaban a ver entre sí movidos por el asombro y cuchicheaban al respecto.

Sin duda se trataba del señor Shen. Llevaba un traje negro con rayas oscuras y un par de zapatos de cuero marrón oscuro. A su lado, iba una hermosa mujer prendida su brazo.

Esta llevaba un vestido de noche negro hasta los tobillos y estaba acompañado de un juego de joyas de zafiro. Su maquillaje era bastante discreto y natural, lo cual resaltaba su rostro ovalado. Los invitados estaban encantados de solo mirarla. Definitivamente no pasaba desapercibida.

En el momento en que los asistentes se percataron de quién era aquella mujer tan radiante, todos quedaron boquiabiertos. Entonces, le lanzaron miradas a Alina Tang, la anfitriona de la fiesta de cumpleaños de aquella noche, y a James Xi, el hombre que iba a su lado.

La aparición de la mujer en el banquete hizo que la gente comenzara a murmurar. "¿Pero, has visto a esa mujer? ¿Que no es Maria Song?", dijo uno de ellos.

"Así parece, creo que tienes razón. ¡Sin duda es Maria!", otro confirmó.

"¡Oh, por Dios! ¿Qué no estaba muerta? ¿Cómo es que está aquí presente? ¡Cómo se atreve volver después de haber sido acusada de asesina! ¿Cómo tiene el descaro de presentarse y dar la cara?", intervino otro de los invitados.

"¿Y ya se fijaron en su cara? ¿Acaso se sometió a una cirugía? ¿Desde cuándo se volvió tan atractiva?".

"Vete tú a saber. Viene con el señor Shen. ¡Sin duda esto se pondrá divertido!".

Claro que sería divertido, pero eso dependía del concepto de diversión que cada uno de los presentes tenía. Sin lugar a dudas, las cosas comenzaban a ponerse interesantes.

El repentino regreso de Maria Song no solo había sorprendido a todos en el banquete, sino que también los asustaba, ya que el hombre con el que había llegado era nada más y nada menos que el rival comercial de James Xi, Norman Shen.

Y no solo eso, Maria Song era la ex esposa de James Xi, el CEO del HL Group.

Tanto a James Xi como a Norman Shen les gustaba mantener un perfil bajo y por lo tanto, limitaban a toda costa aparecer en público. Era muy raro ver que aparecieran en este tipo de fiestas. Pero para James, todo eso tenía un propósito. Los rumores sobre su futuro compromiso con Alina Tang se habían extendido como el fuego en la pólvora. En cuanto a Norman Shen, no estaba ahí simplemente para celebrar el cumpleaños de Alina Tang, obviamente.

James Xi era un pez gordo en el mundo de las finanzas. En esos momentos, su rival hacía presencia acompañado de su ex esposa. Por tanto, todos los invitados estaban emocionados y nadie sabía qué más podría traer la noche.

Maria Song se la pasó sonriendo durante todo el evento. De pronto, Alina Tang se acercó con sus tacones de cristal de siete centímetros, sosteniendo el brazo de Norman Shen.

Alina era la prima mayor de Maria. Hacía seis años, se había encargado de destrozar las cuerdas vocales de Maria, dejándola muda.

Y ahora, después de seis años ambas se encontraban paradas frente a la otra, cara a cara.

Alina estaba impresionado por el cambio tan dramático de su prima, Maria. Por lo que su corazón dio un repentino salto, lo que la hizo apretar el brazo de James Xi y casi romper la copa de vino que llevaba en la mano.

Ante la mirada de todos los invitados, Norman Shen tomó un par de copas de vino tinto del camarero a su lado, le dio uno a Maria y se quedó con el otro.

Norman miró fijamente a la mujer que se hallaba a su lado, después miró hacia adelante con una mueca inexpresiva y con una leve sonrisa en las comisuras de los labios, saludó cálidamente a James. "Señor Xi, ¡ha pasado tanto tiempo! ¿Reconoces a mi acompañante?".

Aunque ambos tenían sus diferencias, Norman Shen era un caballero de pies a cabeza, así que tenía que ofrecer al menos un saludo. Después de todo, en el mundo empresarial, solo las ganancias son para siempre, pero no los enemigos.

James, por su parte, no se mostró muy complacido de estar en dicho evento. Así que mantuvo su rostro inexpresivo durante toda la noche. Ni siquiera se había atrevido a mirar a la mujer al lado de Norman Shen. Sin embargo, levantó su bebida y tintineó los vasos con él. "Simplemente una desconocida".

James Xi había estado trabajando en el sector empresarial durante ya varios años y había sido CEO de su empresa durante un tiempo. Nadie podía negar que se trataba de una figura bastante imponente.

A pesar de que ya habían pasado seis años, a Maria todavía le costaba respirar al verse frente a frente con James Xi, su ex marido. Él había madurado pero su mirada profunda era aún más insondable.

La gente de la Ciudad H siempre había tratado con mucho respeto a Norman Shen, quien aunque no era tan poderoso como James Xi, sin duda era alguien importante.

Si James Xi era famoso por ser distante y serio, se decían que Norman Shen siempre había sido despiadado y cruel.

James Xi desprendía un aire de nobleza, pero bastante inaccesible; mientras que Norman Shen era frío y elegante.

"¿Desconocida?", repitió Norman la palabra que había utilizado James, la cual le había parecido curiosa. Un dejo de picardía se podía notar en su mirada apuesta, pero no dijo nada más.

El rostro de Maria Song ni siquiera se inmutó al escuchar la respuesta de su ex. No le importaba, ¡porque ella conquistaría a aquel hombre tarde o temprano!

"Traiga mi regalo de cumpleaños para la señorita Tang", ordenó Norman Shen a su asistente, quien se encontraba detrás de él.

"En seguida, señor Shen".

El asistente se apresuró a entregarle una caja de regalo a Alina Tang. "Feliz cumpleaños, señorita Tang".

Alina Tang le sonrió con elegancia. "Muchas gracias, señor Shen".

Norman Shen solo asintió con la cabeza, pero no dijo nada.

Alina era la anfitriona del evento, por lo cual le entregó el regalo al ama de llaves que estaba detrás de ella y saludó a la silenciosa mujer a su lado. "Maria, ¿cuándo regresaste? ¿Dónde te has estado escondiendo todo este tiempo? ¡Todos estábamos muy preocupados por ti! ¿Cómo te ha ido?".

Maria sonrió y volteó a ver a los ojos a su prima. "Te agradezco tu preocupación, Alina. Pero estoy bien. Me fui de viaje para poder relajarme".

Su tono de voz parecía inescrutable, por lo que nadie supo cómo se sentía en realidad en esos momentos.

Al escucharla decir tales cosas, Alina se quedó horrorizada. '¿Ha recuperado la voz?'.

Alina Tang era una de las jóvenes más ricas de la Ciudad H y, por lo visto, estaba acostumbrada a aparecer en público y sabía cómo comportarse a pesar de la conmoción inicial al escuchar hablar a su prima.

"Gracias al señor Shen, yo me encuentro bien". La voz de Maria se escuchaba muy suave y tenía los ojos llorosos. Parecía que la preocupación de Alina la había conmovido.

Pero, obviamente, todo era una farsa. Las primas daban la apariencia de ser bastante cercanas, pero carecía de la chispa de una verdadera reconciliación. Sus tonos de voz se escuchaban muy secos y a sus palabras les faltaba profundidad.

Alina solo asintió y se volvió para mirar a James. Entonces, le sugirió con un poco de consideración, "James, ya que Maria está de regreso, ¿quieres un poco de tiempo a solas con ella para que puedan hablar?".

Las pobladas cejas de aquel hombre se arrugaron visiblemente. Había un rastro de disgusto en sus ojos y se rehusó sin dudarlo ni un solo momento. "No", le contestó con una voz aún más arrogante y fría que antes.

Alina notó de inmediato su reacción, lo cual la puso de un humor mucho mejor. "Bueno, como llevo mucho tiempo sin ver a Maria, tenemos mucho de qué platicar para ponernos al día. James, señor Shen, les ruego que me disculpen".

Al decir esto, tomó a Maria de la muñeca antes de que esta pudiera reaccionar.

Norman soltó a su acompañante y asintió diciendo, "Adelante".

Maria estaba siendo arrastrada por su prima, pero antes de irse, volvió a mirar a Norman Shen. Un brillo revelador apareció en sus ojos, lo cual indicaba que se estaba divirtiendo con eso.

Norman le hizo un gesto con la mano, indicando que a él le parecía bien lo que estaba sucediendo.

"Oye, Alina, creo que mis tacones están un poco altos para este tipo de ritmos. ¿Podrías ir más despacio?", preguntó con cautela, pero no obtuvo ninguna respuesta.

Ambas mujeres se retiraron, dejando a sus acompañantes atrás. James metió una mano en el bolsillo y agitó el vino tinto con la otra.

Norman lo miró con una sonrisa y le preguntó: "¿Qué te parece? Maria ha cambiado mucho, ¿no crees?".

James, por su parte, le lanzó una mirada fría y le preguntó: "Señor Shen, debes estar aburrido. ¿No tienes a alguien más a quién molestar?". Definitivamente no estaban en los mejores términos. Y, de todos modos, James no era alguien que disfrutara las charlas triviales.

"¿Aburrido? A decir verdad, no lo estoy". Al decir eso, Norman Shen chocó su copa con la de él y se dispuso a beber. "Escuché por ahí que te ibas a comprometer con Alina Tang".

Recientemente, había surgido el rumor en la Ciudad H de que James Xi y Alina Tang se iban a comprometer. Parecía ser cierto, ya que ambos estaban juntos en aquella fiesta.

"Así es". James sintió que no tenía caso seguir ocultándolo.

Norman solo asintió con la cabeza. Unos instantes después, agregó: "¡Qué coincidencia! Yo estaba pensando en casarme con Maria".

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