BOXEADOR- Mi hogar

BOXEADOR- Mi hogar

evamurgado

4.8
calificaciones
4.9K
Vistas
7
Capítulo

- No te soporto- gruñe para acercarse rápidamente y pegar nuestros labios fuertemente. Segundos después se aparta y sale del camerino tirándose del pelo...

BOXEADOR- Mi hogar Capítulo 1 NYC

Guardo los guantes de boxeo de mi padre junto a sus trofeos y recuerdos en la última caja abierta.

-El avión sale en dos horas, tenemos que irnos- aparece mi madre en mi cuarto, asiento y sin nada más a decir sale. Cierro la caja y miro mi ahora antigua habitación recordando algunos momentos vividos en esta. Cojo la caja y una maleta que es lo último que queda y salgo de casa dejándolo en el maletero. Subo al coche y veo desde la ventanilla la casa y a mi madre hablar con la de la imobiliária y darle las llaves para luego subir al coche. Arranca el coche y veo como poco a poco nos alejamos de la casa hasta desaparecer de mi vista.

-Cuando llegará todo al apartamento?

-Mañana en la mañana- responde educada. Mi madre es muy estricta y muy poco tolerante, todo tiene que ser perfecto para ella. Antes no era así pero supongo que todo cambia.

-Okey- es lo único que respondo. Noto mi móvil vibrar en el bolsillo.

Te echaré de menos! Cuando llegues a NY me mandas un mensaje. Estoy deseando ya el segundo semestre! Te quiero. ABBY.

Yo también te echaré de menos, tranquila, en cuanto llegue te aviso. Yo también lo estoy deseando. Bsos, bye. YO

Llegamos al aereopuerto donde cogemos nuestras maletas y mi madre le da las llaves a uno de los de la empresa de mudanzas.

***

-Pasajeros del vuelo a New York, pasen a la terminal E43 para embarque.

Ambas nos levantamos y nos dirigimos a la terminal correspondiente. Subimos al avión y nos acomodamos en nuestros respectivos asientos.

***

Hola by, acabamos de aterrizar, el viaje demasiado aburrido, cuando llegue al apart. hablamos YO

Le doy a "enviar" y guardo el móvil saliendo del aereopuerto con nuestras maletas. Mi madre pide un taxi y tras darle la dirección nos dirigimos al nuevo apartamento. Cuando llegamos mi madre le paga y subimos en silencio al nuevo "hogar".

Voy directamente a la que será mi habitación. Es completamente blanca, con un escritorio mediano, un pequeño tocador y una estantería. A un lado se encuentra una puerta donde hay un pequeño armario, suficiente para mi. Al lado de esta hay otra donde hay un baño. Empiezo a guardar en su sitio todo lo que tengo en mis maletas.

Una vez acabo me dejo caer en la cama mirando al techo. Saco un papelito con una dirección escrita en el. Un pequeño debate se crea en mi mente, voy o no voy? Voy. Me levanto de un salto y recojo mi pelo en un cola desordenada. Cojo mi móvil, mi cartera y las nuevas llaves. Meto la dirección en Maps y me da las indicaciones. No está lejos. Salgo del apart. pasando por delante de mi madre comunicándole que voy a salir, ella asiente concentrada pintándose las uñas.

Antes vivíamos cerca y mi padre entrenaba en ese gimnasio junto al tío Bob. Aún me acuerdo de mi tía Rose, me daba caramelos cada vez que iba. Cuando todo ocurrió mi madre y yo nos mudamos a Los Angeles y ahora hemos vuelto ya que a mi madre la han trasladado aquí. Solo estaremos un año , según lo que me contó ella y luego creo que volveríamos a LA. Pero con Abby tenemos planeado quedarnos a vivir juntas aquí en NY.

Siguiendo al Maps veo el gimnasio. Se nota que han pasado los años. Guardo mi móvil y entro nerviosa. Veo a una señora en recepción y me acerco a ella.

-Buenas tardes jovencita, que deseas?- pregunta ella amable, me suena.....

-Hola, soy Kara Walker, está Bob?- pregunto un poco tímida.

Seguir leyendo

Quizás también le guste

Su omega prohibida: ¡A merced del Alfa!

Su omega prohibida: ¡A merced del Alfa!

Lyn.
5.0

Brienna Clarks lleva tres meses trabajando para Lucan Cavendish, uno de los alfas más respetados -y temidos- del país. Para todos, ella es una asesora eficiente, fría, profesional. Para él, una pieza clave en su agenda. Para sí misma... un problema. Porque Brienna es una omega oculta, dependiendo de supresores para esconder lo que es, y Lucan es el único alfa que su cuerpo nunca logró ignorar. Cuando él interrumpe sus vacaciones para ordenarle que vuele de inmediato a su mansión en North Ridge, Brienna piensa que se trata de una crisis de empresa. En cambio, descubre algo que la quiebra desde dentro: Lucan va a casarse con la heredera de otra familia alfa, y necesita su ayuda para preparar el anuncio oficial. Una tormenta de invierno se cierne sobre las montañas. Los vuelos comienzan a cancelarse. Y Brienna empieza a sentir los síntomas de un celo adelantado, justo cuando más necesita mantener las distancias. Lucan no sabe nada. No sospecha que su presencia acelera lo que ella ha evitado toda su vida. Tampoco entiende por qué el aroma de su asistente -tan tenue antes- empieza a cambiar. Solo sabe que algo en Brienna lo inquieta y lo atrae de una manera que no debería, justo cuando está a punto de unir su vida con otra mujer. Quedan atrapados por la nieve. Ella intenta aferrarse al control. Él empieza a notarla más de la cuenta. Y cuando el instinto empiece a romper lo que ella lleva años conteniendo... ninguno podrá fingir que todo sigue igual. "¿Por qué tiembla, Clarks?" "Estoy cansada, señor." "No. No es eso." Él intenta ignorarlo. Ella intenta controlarse. Ninguno lo logra. "No me mires así." "No estoy mirándola de ninguna forma." "Clarks... si se acerca un poco más, no voy a poder comportarme."

Capítulo
Leer ahora
Descargar libro