El Precio De Confianza

El Precio De Confianza

Xiao Ziyi

5.0
calificaciones
80
Vistas
19
Capítulo

Fui bailarina de tango, y mi pulmón era mi vida, mi arte. Por amor, por el negocio familiar de mi novio Máximo, no dudé en donar una parte de mí. Dos meses después, recuperándome de la cirugía, la verdad me golpeó con la fuerza de un tango desgarrador. La quiebra era una farsa, la clínica de su propiedad, y mi sacrificio solo un engaño para que mi peor rival, la mujer que siempre soñó con destruirme, volviera a pisar un escenario. Me usaron, me mintieron, me mutilaron. Pero la traición no terminó ahí: al salir del hospital, vi a Máximo, a mi mejor amiga Valeria, y a mi rival Isa Hewitt, en el mismo coche, riendo. Mi pulmón no solo había ayudado a mi peor enemiga, ¡sino que había financiado la vida de lujo de mi novio con ella! Luego, me vi sangrando en el suelo, mientras Máximo se preocupaba por un perro callejero, al que después le comprarían un collar de diamantes. ¿Y a mí? ¡Me negaron anestesia en el hospital por 1500 pesos, mientras me cosían 25 puntos! ¡Mi exnovio y mi "mejor amiga" me veían como una posesión, algo que podían usar, engañar y descartar a su antojo! ¿Quién era yo para ellos? ¿Un objeto sin valor, menos que un perro? La humillación, la crueldad, el desprecio en sus ojos... cada herida física empalidecía ante el dolor de la traición. Pero el juego había terminado: me arranqué el pequeño bandoneón de plata que él me regaló, el símbolo de nuestro amor y lo arrojé a la oscuridad. Entonces, tomé una decisión que cambiaría mi vida para siempre.

Introducción

Fui bailarina de tango, y mi pulmón era mi vida, mi arte.

Por amor, por el negocio familiar de mi novio Máximo, no dudé en donar una parte de mí.

Dos meses después, recuperándome de la cirugía, la verdad me golpeó con la fuerza de un tango desgarrador.

La quiebra era una farsa, la clínica de su propiedad, y mi sacrificio solo un engaño para que mi peor rival, la mujer que siempre soñó con destruirme, volviera a pisar un escenario.

Me usaron, me mintieron, me mutilaron.

Pero la traición no terminó ahí: al salir del hospital, vi a Máximo, a mi mejor amiga Valeria, y a mi rival Isa Hewitt, en el mismo coche, riendo.

Mi pulmón no solo había ayudado a mi peor enemiga, ¡sino que había financiado la vida de lujo de mi novio con ella!

Luego, me vi sangrando en el suelo, mientras Máximo se preocupaba por un perro callejero, al que después le comprarían un collar de diamantes.

¿Y a mí? ¡Me negaron anestesia en el hospital por 1500 pesos, mientras me cosían 25 puntos!

¡Mi exnovio y mi "mejor amiga" me veían como una posesión, algo que podían usar, engañar y descartar a su antojo!

¿Quién era yo para ellos? ¿Un objeto sin valor, menos que un perro?

La humillación, la crueldad, el desprecio en sus ojos... cada herida física empalidecía ante el dolor de la traición.

Pero el juego había terminado: me arranqué el pequeño bandoneón de plata que él me regaló, el símbolo de nuestro amor y lo arrojé a la oscuridad.

Entonces, tomé una decisión que cambiaría mi vida para siempre.

Seguir leyendo

Quizás también le guste

Embarazada del rival millonario tras divorciarme de un traidor

Embarazada del rival millonario tras divorciarme de un traidor

SoulCharger
5.0

Durante cinco años, viví como la "esposa trofeo" de Brote, sonriendo en galas mientras él se hacía rico robando mis patentes científicas bajo su nombre. Mi genialidad era su secreto mejor guardado, y mi silencio, el precio de una vida de lujos que se sentía como una condena a muerte. Todo se derrumbó la noche de nuestro aniversario, cuando descubrí que Brote no solo me engañaba, sino que conspiraba con la red criminal "Niebla" para borrarme del mapa. La traición fue total: el hombre que juró protegerme había puesto precio a mi cabeza y a la de nuestro hijo no nacido. Fui blanco de ataques químicos, intentos de secuestro y una campaña de difamación que me pintaba como una loca ante la élite de Nueva York. Me vi despojada de mi nombre y perseguida por mercenarios en mi propio laboratorio, mientras la familia de mi marido celebraba mi ruina financiera. No podía comprender cómo permití que me redujeran a un simple "activo", ni qué oscuros hilos movía la organización "Niebla" para anticipar cada uno de mis pasos. El sentimiento de injusticia al ser tratada como una incubadora desechable por aquellos a quienes ayudé a prosperar se convirtió en una furia fría. Pero la rata de laboratorio finalmente mordió. Tras ser rescatada por el implacable Plata Pura, decidí dejar de esconderme tras el beige de la sumisión para resurgir como la Dra. Espina y la misteriosa artista "Tejedora de Estrellas". Ya no busco refugio; voy a quemar su imperio hasta que no queden ni las cenizas.

Capítulo
Leer ahora
Descargar libro