Smoke
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Libros y Cuentos de Smoke
Guerra de Suegras: El Duelo
Romance Sofía Rodríguez, experta en librarse de suegras tóxicas, preparaba a su hija Valeria para un compromiso con Ricardo De la Vega.
Pero al cruzar el umbral de la opulenta casa, Sofía supo que no sería una visita común.
Doña Elena, la madre de Ricardo, era una leyenda por derecho propio, una mujer que había destruido tres matrimonios de su propio hijo, y Valeria, para su sorpresa, se encontró en su punto de mira.
Durante la cena, Elena, con una sonrisa insincera, le sirvió a Valeria un flan de cajeta con una salsa de chile de árbol, sabiendo que mi hija era gravemente alérgica al picante.
Valeria, buscando agradar, dio una cucharada. El ardor la asfixió, su piel enrojeció, sus ojos se llenaron de lágrimas.
Doña Elena, con falsa inocencia, preguntó: "¿No te gustó, mija?".
Sentí una punzada de alarma, de furia, y una fría determinación.
Esta no era una bienvenida, era una declaración de guerra.
Respiré hondo, sonreí radiantemente y declaré: "¡Ay, Doña Elena! ¡Qué maravilla de chile! ¡Ricardo, sírvele a tu padre, que se ve que lleva años esperando un manjar así!".
Luego, tomé el recipiente de la salsa y, con una teatralidad impecable, rocié el postre de Don Fernando con una cantidad obscena de chile.
"¡Tía Remedios! ¡Tía Consuelo! ¡Primas! ¡Una receta familiar tan importante debe ser compartida!".
Con cada palabra, forcé a las mujeres a tragar su propia malicia, hasta que solo quedó Doña Elena.
Vacié el resto del recipiente sobre su porción, asegurándome de que su humillación fuera completa y pública.
La primera batalla había terminado.
"Pobre mujer," pensé, "cree que está cazando un conejo, pero acaba de meterse en la jaula de un tigre".
No sabía que había activado un micrófono, ni que cada una de sus palabras se transmitía en vivo. De Tío a Extraño Amante
Romance Tenía doce años cuando mis padres murieron en un accidente y Ricardo Vargas, el mejor amigo de mi padre, se convirtió en mi "Tío Ricardo", mi protector.
Lo amaba, un amor prohibido que creció en secreto hasta mi cumpleaños dieciocho, cuando reuní todo mi valor para confesarle: "Tío Ricardo... creo que estoy enamorada de ti".
Su respuesta fue un golpe helado: "Sofía, solo soy tu tío, nada más". Me humilló, me llamó "fantasía infantil y perturbadora", una "carga". Me escapé a otra ciudad para bailar, buscando sanar mi herida.
Pero cada intento de independencia era aplastado por su control y desprecio. Cuando necesité ayuda para mi sueño de estudiar en Rusia, me acusó de ser una "obsesiva enfermiza" celosa de su nueva novia, Camila, tratándome como una "mascota" a la que podía comprar.
En un restaurante, me abandonó a mi suerte con una pierna rota, diciéndome: "Te lo advertí, Sofía. Ahora atente a las consecuencias de tus actos". El dolor en mi pierna no era nada comparado con el de su abandono.
Fue entonces cuando todo cambió. La chispa en mi interior se encendió, y de las cenizas de su desprecio, decidí que construiría mi vida por mí misma, lejos de él.
Cuando me lo encontré en San Petersburgo, intentando recuperar lo que creía suyo, le dije: "Ya no eres nada para mí". Su obsesión enfermiza por mi madre había sido el verdadero motor de su "cuidado". La verdad era horrible, pero me dio la fuerza para finalmente ser libre.
Mi camino hacia la independencia estaba marcado por cicatrices, pero por primera vez, bailaría por mí, no por la sombra de nadie más. La Verdad Quebró un Hogar
Moderno En el sofocante aire de la casa, preparaba mis humildes frijoles, ignorando a Doña Elena, mi suegra, quien me hostigaba desde su mecedora.
"¿No piensas servirme, Sofía?" su voz era un lamento calculado que yo ya no soportaba.
Mi respuesta, fría y cortante, la detuvo: "No soy tu sirvienta, Doña Elena."
Ella y mi esposo, Marco, me acusaban de ingratitud, de ser una "conflictiva" , después de todo lo que "me habían dado" .
Pero lo que me quitaron, jamás podrán pagarlo.
Entre lágrimas teatrales y gritos de "¡Auxilio! ¡Esta mujer intenta matarme!" , Marco me confrontó.
"¡Supera lo que pasó!" dijo él, sellando mi quiebre.
Mi voz estalló en un susurro peligroso: "¿Que supere que tu madre me obligó a beber sus porquerías de hierbas, hasta que perdí a mi bebé?"
La verdad los petrificó, pero mi dolor era desestimado.
Esa noche, Marco lanzó billetes sobre mi cama, su voz vacía: "Es dinero. Suficiente para que te vayas lejos. Ya causaste suficiente dolor con… tu pérdida."
Pisoteó los zapatitos de estambre que tejí para nuestro hijo, sentenciando: "Ya supéralo. Podemos tener otros hijos."
En ese instante, algo dentro de mí se rompió y se endureció. La calma helada me invadió.
"Lárgate," le ordené, señalando la puerta. "¡Y llévate a tu madre contigo! ¡No los quiero volver a ver en mi vida!"
La guerra acababa de empezar, y esta vez, yo no sería la víctima. Lucharé por la justicia de mi hijo y por la verdad, cueste lo que cueste. El Precio de la Venganza
Mafia El olor a antiséptico y el cuero caro del coche me revolvía el estómago.
Mi prometido, Ricardo, sostenía mi mano, susurrando que estaba a salvo.
Mi corazón se detuvo cuando lo oí hablar con su guardaespaldas, Jorge.
"¿Salió todo como lo planeamos?" preguntó Ricardo.
Jorge confirmó que la prensa ya tenía la historia: "Heredera de los Velasco encontrada en una casa de seguridad, posiblemente involucrada con sus captores".
Escuché cómo Ricardo se regocijaba, asegurando que ahora no tendría más remedio que casarme con él, con mi reputación por los suelos.
"Señor," la voz de Jorge tembló, "ella estaba embarazada... casi dos meses."
El aire abandonó mis pulmones, un zumbido agudo llenó mis oídos.
Pero lo que Ricardo dijo a continuación me destrozó por completo.
"Mierda," dijo, pero no había dolor en su voz, solo fastidio. "Bueno, un problema menos. Eso habría complicado las cosas con Elena."
En ese instante, la verdad me golpeó con la fuerza de un tren: el secuestro, la tortura, los golpes en mi vientre... todo fue orquestado por él.
Mi prometido, el padre del hijo que acababa de perder.
La náusea me venció y vomité en el impecable suelo de su Rolls-Royce, mientras él se quejaba por la tapicería.
La máscara de prometido perfecto se caía a pedazos, revelando al monstruo.
Al día siguiente, Ricardo me llevó al hospital para un "chequeo", pero era otro espectáculo.
Una horda de reporteros nos rodeó, lanzándome preguntas hirientes: "¿Es verdad que se entregó voluntariamente a sus secuestradores?"
Ricardo fingió protegerme, pero su agarre era flojo y sus guardaespaldas ineficaces.
Sentí el pánico, las lágrimas de humillación y un dolor tan profundo que me ahogaba.
Mi confianza y cualquier amor que quedara por él se hicieron añicos.
Dentro del hospital, Ricardo pateó a Jorge por su "inutilidad" para mantener su imagen.
El médico confirmó las múltiples contusiones y, con cruel profesionalidad, las palabras que ya conocía: mi útero había sufrido un traumatismo severo, y era probable que tuviera dificultades para concebir.
Y la estocada final: que estaba embarazada de ocho semanas y mi bebé no había sobrevivido al ataque.
Ricardo entró, su máscara de compasión perfectamente ensayada.
Más tarde, en el pasillo, lo escuché hablando por teléfono con Elena.
"Lo del bebé es cierto, pero no importa. Necesito que le digas a tu contacto en esa revista que siga publicando las historias. Hay que mantener la presión. Que todo el mundo crea que ella es una cualquiera."
El frío que sentí fue más intenso que cualquier invierno.
No solo no le importaba mi hijo muerto, sino que seguía activamente destruyéndome.
En ese pasillo, algo dentro de mí murió para siempre: el amor, la esperanza, la chica ingenua que creía en los cuentos de hadas.
Pero de esas cenizas nació una determinación de hielo.
Compré un boleto de avión, solo de ida, a un lugar muy, muy lejano.
Este no es un final, Ricardo, pensé. Es el principio. Me quitaste todo, mi reputación, mi cuerpo, mi hijo. Ahora, yo voy a quitarte lo tuyo. El Peso De La Traición
Mafia El cuerno de alarma perforó la noche de forma urgente y penetrante.
Es la señal que nadie en la ciudad quería escuchar.
La invasión del cartel rival había comenzado.
Ricardo, mi esposo y jefe de policía de la ciudad, debió estar al mando, dirigiendo la defensa.
Pero no estaba.
En cambio, huyó con su equipo de élite.
No para una misión secreta, sino para escoltar a su "prima" , Isabel.
La misma mujer con la que me engañaba.
Mi mente vagó a un recuerdo oscuro, una vida pasada donde yo, embarazada como ahora, viví una situación idéntica.
Ricardo, ciego por su amor a Isabel, también quiso huir entonces.
Pero yo intervine, protegí la ciudad con mi ingenio de ex detective.
Mi éxito tuvo un precio terrible.
Isabel fue secuestrada.
Ricardo me culpó.
Su dolor se transformó en crueldad inimaginable.
Me golpeó hasta que perdí a nuestro bebé, y luego, con los ojos llenos de odio puro, me quitó la vida.
Susurrando que yo era la responsable de la muerte de su amada Isabel.
Desperté de ese recuerdo con un escalofrío.
Esta vez, no cometería el mismo error.
Esta vez, no intervendría.
Me mantuve en silencio mientras la abuela me reprendía: "¿Cómo pudiste dejarlo ir? ¡Eres una inútil!" .
Cuando el combate se acercó a nuestra residencia, Camila, la hermana de Ricardo, me preguntó: "Sofía, ¿dónde está mi hermano? ¡Lo necesitamos!" .
Observé los rostros asustados de la familia de Ricardo, la misma familia que me había despreciado en mi vida anterior.
"Ricardo no vendrá" , les dije.
"Tomó a sus diez mejores hombres y se fue hace dos horas" .
La cruda verdad golpeó a la familia, revelando que su héroe los había abandonado por su amante.
Y yo, la esposa traicionada, era la única que lo sabía desde el principio.
Esta vez, no sería la víctima.
Esta vez, ellos sentirían el peso de su traición.
Estaba atrapada.
Nadie me creía.
Y mi familia estaba a punto de ser masacrada por culpa de la traición de Ricardo y la ceguera de un hombre manipulado por él.
Un calambre agudo y terrible me desgarró el vientre.
Miré hacia abajo.
Un charco oscuro de sangre se extendía bajo mi vestido.
Mi bebé. Mi hijo nonato.
Se estaba yendo.
Lo perdí en mi vida pasada por la violencia de Ricardo.
Y lo estaba perdiendo en esta vida por la brutalidad de un hombre engañado por él.
La ironía era tan cruel que un sollozo seco escapó de mis labios.
Mi cuerpo y mi espíritu finalmente se rompieron.
¿Era este mi destino?
No habría una tercera vez. Le puede gustar
Si por contrato, Amor inesperado.
MAINUMBY
Sofía está dispuesta a todo por proteger a su amiga Catalina, incluso si eso significa enfrentarse a Harry Meyer, el hombre equivocado... literalmente. En su prisa por impedir una boda que considera un error, termina ante Naven Fort, un poderoso y reservado empresario con un pasado tan misterioso como su mirada.
Pero con Naven nadie se equivoca sin consecuencias. Él le ofrece a Sofía una solución inesperada: ayudará a separar a Catalina de Harry, a cambio de que ella se case con él.
Veinticuatro horas. Ese es el plazo que Sofía tiene para decidir si firmará un matrimonio por contrato con un completo desconocido. Lo que empieza como un trato frío pronto se transforma en una convivencia cargada de tensión, química y secretos.
Todo se complica con la llegada de la exnovia de Naven, una mujer decidida a recuperar lo que cree suyo. Entre verdades ocultas y malentendidos, Sofía empieza a preguntarse si su bondad la está condenando... o si, en medio del caos, podría encontrar el amor real.
Abandonada en el altar, me casé con un falso lisiado
SoulCharger El día de mi boda, mi prometido me dejó plantada en el altar frente a trescientos invitados para huir con la que juraba era mi mejor amiga.
Sumida en la humillación absoluta y bajo una lluvia torrencial, me topé con Ethan Vance, el heredero lisiado y repudiado de la ciudad, y en un arranque de locura le propuse matrimonio allí mismo para salvar mi dignidad.
Tras firmar el acta, Ethan me confesó con una sonrisa amarga que estaba en la ruina y que ahora yo compartía su deuda de cien millones de dólares. Pasé de ser una novia traicionada a ser la esposa de un hombre que el mundo despreciaba, trabajando día y noche en una multinacional para evitar que nos quitaran lo poco que nos quedaba, mientras mis colegas se burlaban de mi ""marido inútil"".
Sin embargo, empecé a notar detalles perturbadores: la fuerza sobrenatural de sus brazos, el brillo peligroso en su mirada y cómo los empresarios más poderosos del país palidecían al escuchar su nombre. ¿Por qué el hombre que juró ser mi carga parecía ser el único capaz de destruir a mis enemigos con un solo movimiento desde su silla de ruedas?
La verdad estalló la noche en que, tras ser secuestrada por mi ex, vi a mi marido ""paralítico"" ponerse en pie y caminar con la elegancia de un depredador para masacrar a mis captores. Mi esposo no era un lisiado en la ruina; era el Director Sombrío de la empresa donde yo trabajaba y el hombre más rico del país. Su mayor mentira no era su fortuna, sino que siempre pudo caminar. La Esposa que no Amo: Una madre para mi hijo
Lyn. -¿Aceptas a esta mujer como tu legítima esposa, para amarla y respetarla, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, hasta que la muerte los separe?
-Sí.
Tras la afirmación, se inclinó hacia ella, su rostro a centímetros del suyo retiró el velo, quedando expuesto el rostro de Chiara. Mientras tocaba suavemente su mejilla, su mirada recorrió su rostro y luego su cuerpo, como si estuviera evaluándola.
Luego, se inclinó aún más, su aliento cálido en su oído.
Ella se puso muy nerviosa, esperando el beso que recibiría de su, ahora, esposo. Pero este parecía antes querer decirle algo.
-Solo para que quede claro-susurró con una voz baja, pero cargada de una frialdad cortante, estremeciendo completamente el cuerpo de Chiara por la sorpresa de esa voz fría-eres completamente insignificante para mí.
Ella cerró los ojos por un momento, asimilando sus palabras. Cuando los abrió de nuevo, las lágrimas salían de sus ojos, buscando algo en el rostro de su esposo, pero solo había una expresión fría y aquella mirada dura que él le daba.
-Yo...-Se había quedado sin hablar, recibiendo aquellas palabras carentes de todo en lugar del beso-. ¿Qué se supone que significa eso? -había hecho todo lo posible porque las palabras salieran claras de su boca.
-Ya estamos casados, eso fue lo que se me pidió. Tú tienes un esposo y yo sigo a cargo de mi empresa. -Las palabras resonaron en la iglesia como un eco de hielo. La novia estaba paralizada por la humillación mientras él se alejaba de ella con determinación. Pero justo cuando parecía que la ceremonia seguiría su curso, la puerta de la iglesia se abrió de golpe cuando Davide solo se había alejado unos metros de la novia.
La Venganza de la Exesposa Curvy
Nieves Gómez Nicole Matthews se casó profundamente enamorada de un hombre que no la quería en un matrimonio arreglado, manteniendo la esperanza de que algún día él se terminaría enamorando de ella.
Sin embargo, eso nunca pasó, él solo la despreció, tratándola de gorda y manipuladora.
Luego de dos años de un matrimonio seco y distante, Walter Gibson, el esposo de Nicole, le pidió el divorcio de la manera más degradante.
Sintiéndose humillada, Nicole acepta el plan de su amiga, Brenda, quien le sugiere darle una lección a su futuro exesposo, usando a otro hombre para demostrarle a Walter que la mujer que despreció y trató de gorda, podía ser deseada por otro.
Solo debían contratar a un gigoló.
*
Patrick Collins, ha sufrido una decepción amorosa tras otra, todas las mujeres que han mantenido una relación con él, solo han demostrado interés por su dinero, pues Patrick es uno de los herederos de la familia más rica y poderosa del país.
Él solo desea enamorarse de verdad de una mujer que lo quiera por quien es y no por su apellido.
Y una noche, en un bar, una mujer hermosa, curvilínea y desconocida se acerca a Patrick y le habla, confundiéndolo con un gigoló, esa mujer le hace una propuesta a Patrick fuera de lo común, que le parece muy interesante y no puede rechazar.
Trillizos Geniales: La Identidad Secreta De La Exesposa
Black Knight Hace cinco años, la vida de Alessia La Rosa dio un giro drástico.
A causa de una amnesia, terminó casándose con Dominic Carter bajo un misterioso arreglo de su abuelo. Sin embargo, aquel matrimonio no fue más que una farsa que solo le trajo humillación y dolor: Dominic nunca le mostró amor, y ella jamás pudo concebir.
Cuando descubrió la infidelidad de Dominic, Alessia buscó su libertad a través del divorcio. Pero el destino tenía otros planes para ella.
Cinco años después, un correo anónimo le revela pistas sobre el paradero de su hijo perdido. Con sus dos bebés en brazos, Alessia regresa a la ciudad dispuesta a descubrir la verdad.
En medio de la red de secretos y traiciones de su pasado, un inesperado giro la espera: Dominic, al reencontrarse con ella, se siente irremediablemente atraído por la mujer en la que se ha convertido... sin sospechar que aquella misteriosa mujer es, en realidad, su exesposa.
Lo que Dominic ignora es que Alessia ya no es la misma: ahora es una poderosa Doctora y una Maestra Hacker. Tras el divorcio, el CEO descubrió que soy una genio
SoulCharger Durante tres años, fui la esposa perfecta, una sombra silenciosa en la lujosa mansión Kensington. Soporté el frío desprecio de mi esposo, Ethan, convencida de que mi entrega absoluta algún día derretiría su corazón.
Todo cambió la noche de nuestro tercer aniversario. Lo encontré en un hospital privado, desviviéndose en atenciones por mi propia hermana, Scarlett, con una ternura que jamás me dedicó a mí.
Al acercarme, escuché las palabras que me destrozaron el alma. Ethan le confesó que solo se había casado conmigo por obligación y negocios, llamándome ""mediocre, sin clase y un simple trámite burocrático"".
Mi madrastra Evelyn remató mi agonía con un mensaje cruel, burlándose de mi papel como un ""adorno aburrido"" en esa casa. Me vi convertida en el hazmerreír de mi propia familia, traicionada por el hombre que juró protegerme.
No entendía por qué me eligieron para este juego perverso si tanto me despreciaban. ¿Qué oscuro secreto ocultaban tras ese matrimonio forzado que me arrebató la dignidad?
Esa noche morí como esposa, pero desperté como alguien mucho más peligrosa. Dejé mi regalo en el mostrador, firmé el divorcio y activé mi verdadera identidad.
""¿Por qué me trataste como basura si yo era la única que podía salvar tu imperio? Ahora que el 'Cirujano' ha despertado, prepárate para ver cómo se derrumba tu mundo. La venganza apenas comienza."" Me dejó morir, volví por venganza
SoulCharger Mi vida terminó con el sonido agudo y constante de un monitor cardíaco.
En un quirófano blanco y estéril, mi cuerpo finalmente se rindió. El estrés de cinco años de abandono y tres años viendo a mi marido pasearse con su amante me había destrozado por dentro.
La enfermera hizo una última llamada desesperada. Al otro lado de la línea, la amante de mi marido se rio.
-Guillermo está en la ducha -dijo su voz, dulce como el veneno-. Deja de llamar, Cielo. Fingir una emergencia en nuestro aniversario es patético.
Oí la voz de mi marido al fondo, aburrida y distante.
-Si se muere, llama a la funeraria. Tengo una reunión por la mañana.
La línea se cortó. Y un segundo después, también lo hizo mi corazón.
Grité en la oscuridad, un lamento silencioso de arrepentimiento. Arrepentimiento por amar a un hombre que me veía como una molestia. Arrepentimiento por dejar que mi propio apellido se pudriera mientras yo interpretaba el papel de la esposa sumisa. Arrepentimiento por morir sin haber vivido nunca.
Pero entonces, el aire regresó de golpe.
Abrí los ojos de golpe, mirando a la oscuridad de mi antiguo dormitorio. El calendario del teléfono lo confirmó: había vuelto cinco años atrás, al día de mi primer aniversario de bodas. El día en que la humillación realmente comenzó.