Robena Puccino
6 Libros Publicados
Libros y Cuentos de Robena Puccino
El Divorcio Que Me Dio Vida
Romance El día que inauguré el restaurante de mis sueños, una supuesta intoxicación alimentaria me mandó al hospital.
Ahí, no solo perdí al bebé que tanto anhelaba, sino que descubrí la traición de mi esposo, Dante: su amante, Anabel, estaba embarazada.
Pero la verdad era aún más monstruosa. Él había orquestado mi ruina, destruyendo mi carrera y provocando mi aborto para poder deshacerse de mí sin culpa.
Mientras yo luchaba por mi vida, él celebraba su "libertad" con ella en la habitación de al lado.
Me había quitado todo: mi negocio, mi futuro y la posibilidad de ser madre.
Así que, en la soledad de mi cama de hospital, tomé una decisión.
Firmé los papeles del divorcio, empaqué una maleta con lo poco que me quedaba y desaparecí sin dejar rastro, jurando que jamás volvería a permitir que me destruyera. El Engaño De Mi Propia Sangre
Romance Siempre fui la sombra de mi familia, la culpable de la muerte de mi madre. Creí que mi matrimonio con Rodrigo era mi salvación, pero descubrí que solo era una cruel trampa. Mi único propósito era ser una incubadora para darle un riñón a mi hermana, el verdadero amor de mi esposo.
Cuando accidentalmente grabé a mi hermana confesando que ella asesinó a nuestra madre y que su enfermedad era una farsa, el infierno se desató. Mi padre me abofeteó, mi hermano me pateó brutalmente en el vientre y Rodrigo, mi supuesto salvador, me llamó monstruo mientras corría a consolarla.
"¡Ella es la asesina!" , les grité con mis últimas fuerzas, pero nadie me creyó.
Para mi propia familia, yo era la loca, la deshonra, una mentirosa que merecía morir.
Lo que no sabían es que, mientras me daban por vencida, yo ya había enviado anónimamente las grabaciones a todos. Dejé que la verdad los destruyera y tomé el primer vuelo al Amazonas, para empezar de cero con el hijo que juré proteger. Mi Hijo, Mi Traición Más Dura
Fantasía Aquí tienes el lead basado en tus especificaciones:
Sentí el frío del hospital, pero el peor escalofrío era saber que moría sola.
Mi hijo Marco, por quien di la vida, no estaba ahí.
Su novia Andrea se encargó de eso.
Me dejaron sin ahorros, sin casa, sin dignidad, sin tratamiento.
Su desprecio en mi lecho de muerte borró décadas de amor maternal.
Luego, una oscuridad que lo engulló todo.
Pero de repente, un jalón violento me regresó.
Abrí los ojos y estaba en mi cama, en casa.
Tres años antes de mi muerte.
Marco entró con una sonrisa, pero esta vez, escuché sus verdaderos pensamientos.
«Vieja ridícula, ojalá se apure para que me dé el dinero...»
No era un eco, no era mi imaginación.
Podía escuchar lo que realmente pensaba.
Esta nueva habilidad era una ventana a la verdad.
La traición, el egoísmo, las mentiras que siempre ignoré.
Ahora lo veía todo con una claridad brutal.
Mi hijo, al que tanto amaba, solo me veía como una herramienta.
La Sofía ingenua había muerto.
Y ahora, con esta inesperada segunda oportunidad, tenía un arma.
La verdad.
Y la usaría para recuperar lo que era mío y hacer que pagaran por cada mentira. La Venganza de La Ingenua
Xuanhuan El olor a metal y la sangre llenaban mis pulmones.
En mi vida pasada, morí sola en la carretera, abandonada por mi hermano Mateo y nuestra prima Isabella, quienes se negaron a llevarme al hospital.
Dijeron que exageraba un dolor de estómago para arruinar la fiesta de cumpleaños de Isabella. Era apendicitis, que se volvió peritonitis.
Vi mi propio funeral, a mi abuela Elena destrozada por el dolor, y a Mateo e Isabella celebrando, destruyendo el legado familiar que tanto amaba.
La traición me consumió, y mi abuela, con el corazón roto, me siguió poco después.
Hasta ahora.
Un chirrido de neumáticos y un golpe seco. El mismo accidente, el mismo día fatídico que me llevó a la tumba.
Pero esta vez, estaba aquí, y mi abuela yacía inconsciente a mi lado.
En mi vida anterior, la llamé a ellos primero, lo que nos costó todo.
Esta vez no. Mi cerebro trabajó a una velocidad vertiginosa.
No podía depender de Mateo, ni de Isabella.
Saqué mi teléfono, llamando a emergencias, asegurándome de que esta vez, mi abuela viviría.
Pero la supervivencia de mi abuela dependía de una transfusión de sangre O negativo, un tipo de sangre casi imposible de encontrar.
Contacté a Mateo e Isabella, quienes compartían el mismo tipo de sangre, y les rogué ayuda.
Ellos, ciegos por la codicia y la manipulación de Isabella, se burlaron, acusándome de arruinar su fiesta de cumpleaños.
El médico corroboró la urgencia de sangre, pero respondieron con crueldad, colgándome.
Me sentí completamente sola, con el pánico invadiéndome mientras buscaba desesperadamente donadores.
Cuando encontré un donador, Ricardo, Mateo e Isabella lo contactaron, mintiéndole y persuadiéndolo de no venir.
La vida de mi abuela pendía de un hilo, y ellos estaban dispuestos a dejarla morir por un capricho.
Pero no esta vez. No iba a suplicarles. Iba a luchar.
Ya no era la nieta ingenua que confiaba ciegamente en su familia. La muerte me había enseñado la lección más dura de todas.
El dolor insoportable se transformó en una furia helada.
Conseguí contactar a una red privada de donación de sangre y pagué una fortuna, era nuestra última esperanza.
Cuando el Dr. Ramos, influenciado por Mateo, intentó evitar la donación, el infierno se desató.
¡No dejaría que la historia se repitiera! Mi abuela viviría, y ellos pagarían por todo el daño causado. Mi Amnesia, Mi Libertad
Romance Desperté en la cama de un hospital, viva.
Pero para mí, el hombre que mi familia y amigos decían que era el amor de mi vida, Máximo Castillo, era un completo desconocido.
Incluso al verlo, solo sentí fastidio y alivio cuando lo sacaron.
Mis seres queridos, sin embargo, se negaban a creer mi amnesia, insistiendo en que lo amaba y que mi estado era "por su culpa".
Me miraban con preocupación, susurrando que había perdido la memoria por él, pero a mí, Máximo solo me generaba una extraña indiferencia.
A cada intento de recordar, sentía un nudo en el estómago, como si mi mente luchara por protegerse de algo terrible del pasado.
Máximo se negaba a desaparecer, persiguiéndome, recordándome un amor que no existía.
Pero entonces, un encuentro inesperado con un viejo amigo de la infancia, León, quien me trajo un cuaderno de dibujo en lugar de flores, abrió una puerta.
Un pequeño recordatorio, una cicatriz conocida en su ceja, encendió una chispa de una Luciana que yo había olvidado.
¿Era posible que esta amnesia, que ellos veían como una tragedia, fuera en realidad mi salvación? Sabor amargo del olvido
Romance Sofía Rojas, asistente personal y amante secreta de Mateo Vargas, había entregado su corazón durante cuatro largos años, viviendo para un futuro que él nunca prometió. Pero todo se desmoronó al escuchar a Mateo hablar de Isabella Rossi, su amor de juventud, definiéndola como "la mujer perfecta", sin saber que ella escuchaba.
Con Isabella de vuelta, las humillaciones no tardaron en llegar: Mateo, ciego de amor, permitió que Isabella la tratara como una sirvienta, la acusara de robo y la obligara a arrodillarse públicamente. El golpe más cruel llegó en un accidente de coche, cuando Mateo la abandonó herida para consolar a Isabella, calificándola de "nadie importante". ¡Incluso defendió a Isabella de su propia hermana, llegando a abofetearla por querer proteger a Sofía!
¿Cómo el hombre que ella amó incondicionalmente durante ocho años pudo tratarla con tal crueldad e indiferencia? ¿Era realmente tan insignificante? La injusticia quemaba, el dolor era insoportable, y la sensación de ser desechada consumía su alma.
Ese día, Sofía conoció el verdadero "sabor amargo del olvido". Consciente de que su amor había muerto, quemó cada recuerdo, cada carta, cada atisbo de un pasado compartido. Era hora de escapar, de renacer, de construir una vida donde ella misma fuera, por fin, lo único importante. Le puede gustar
La esposa abandonada regresa como heredera multimillonaria
Willow Chase Di a luz a mis gemelos completamente sola en una ruidosa habitación de hospital compartida.
Mientras yo agonizaba por el agotamiento del parto, mi esposo Julian estaba en una fiesta celebrando el éxito de mi hermana adoptiva, Amelia.
Cuando lo llamé temblando para decirle que sus hijos habían nacido, solo escuché risas de fondo antes de que me respondiera con frialdad.
"Estoy ocupado. Mándale los detalles a mi asistente".
Me colgó. Los familiares de las otras pacientes me miraban con lástima y murmuraban a mis espaldas, burlándose de la esposa a la que el gran Julian Sterling iba a dejar en la calle por una actriz.
Para darle su lugar a Amelia, Julian me había obligado a firmar un acuerdo de divorcio que me dejaba sin nada, amenazándome con obligarme a abortar si me negaba.
Incluso mis padres adoptivos me habían dado la espalda para apoyar a su hija biológica.
Me acurruqué en la cama llorando en silencio, sintiendo una humillación y una desesperación asfixiantes.
¿Por qué tenía que sufrir tanto solo por ser adoptada? ¿Cómo podía un padre ser tan cruel y descartar a sus propios hijos como si fueran basura?
Justo cuando creía que mi vida estaba acabada, el jefe de obstetricia vio una peculiar marca de nacimiento en mi muñeca.
Una prueba de ADN de emergencia reveló lo imposible: yo era la hija perdida de la multimillonaria familia Beaumont.
Horas después, mis verdaderos padres y mis tres poderosos hermanos llegaron en un jet privado para protegerme, jurando destruir a quienes me hicieron daño.
Con el imperio Beaumont respaldándome, tomé mi celular y le envié un mensaje a Julian.
"Mañana a las diez en el ayuntamiento. Es hora de firmar el divorcio". Matrimonio relámpago con el padre de mi mejor amiga
Zhi Yao En la gala benéfica, apreté mi copa de champán hasta casi romperla mientras veía a Alonso, mi tutor legal, anunciar su compromiso con mi ex mejor amiga.
Yo, la heredera caída en desgracia, no era más que la "arrimada" con un vestido barato manchado de alcohol, soportando las burlas de quienes antes adulaban a mi familia.
Huí a la biblioteca buscando aire, pero allí me topé con Diego Carranza, el magnate más temido de la ciudad y padre de mi única amiga.
Ebria de humillación y desesperación, cuando él me ofreció un pañuelo, yo le pedí algo mucho más peligroso:
«Cásate conmigo. Necesito un escudo que él no pueda escalar».
Esperaba una burla, pero él sacó un contrato y una pluma.
A la mañana siguiente, desperté en su ático con un anillo de platino y una tarjeta negra sin límite.
Alonso, furioso al descubrir que su "propiedad" se había escapado, intentó usar mi fideicomiso para extorsionarme, gritando que me dejaría en la calle y arruinaría a mi "misterioso esposo" si no volvía a su control.
Yo temblaba, pensando que solo era un peón en un juego de poder, un capricho que Diego desecharía cuando Alonso atacara su imperio.
Pero Diego no solo no parpadeó, sino que hundió las acciones de Alonso en una hora con una sola llamada.
Esa tarde, me llevó a una casa en el lago y me mostró un jardín secreto de rosas blancas -las favoritas de mi madre- que él había cultivado en silencio.
Me miró con una intensidad aterradora y susurró:
«No me casé contigo por negocios, Isabel. Cultivé este jardín durante tres años, esperando el día en que me dejaras salvarte». La esposa que nunca conociste
DaniM Durante dos años de matrimonio, ella fue simplemente Elena Campos: una mujer abnegada, de origen modesto y perfil bajo que soportó la indiferencia de su esposo y el desprecio constante de su familia política. Para la alta sociedad, Elena era una campesina huérfana sin apellido ni linaje que logró casarse con Adrián Valente, el frío e implacable heredero de Valente Group, solo por un acuerdo conveniente entre familias.
Lo que Adrián jamás imaginó es que "Elena Campos" era una identidad fabricada. Su esposa era en realidad Helena Sterling, la brillante heredera de una de las firmas de inversión más poderosas del continente, quien decidió vivir bajo un nombre común para alejarse de la codicia corporativa.
Cansada de esperar un amor que nunca llegó y de ver cómo su paciencia era tomada por debilidad, el día de su segundo aniversario Elena recibe el golpe final: Adrián le entrega los papeles de divorcio para comprometerse con su amor de juventud, recién llegada del extranjero. Sin hacer escenas ni exigir un solo centavo de pensión, Elena firma, toma una pequeña maleta y desaparece sin dejar rastro.
Meses después, Valente Group enfrenta la crisis financiera más feroz de su historia y necesita con urgencia la aprobación del gigante financiero Sterling Corp. Al entrar a la sala de juntas para rogar por un rescate corporativo, Adrián se encuentra cara a cara con la temida presidenta ejecutiva del conglomerado... y descubre que la mujer "sin apellido" a la que abandonó es la única que sostiene el destino de su imperio. Mi romance oscuro con el multimillonario
Viviene Advertencia de contenido/desencadenantes:
Esta historia contiene temas maduros y contenido explícito destinado a público adulto (mayores de 18 años). Se recomienda discreción al lector.
Incluye elementos como dinámicas BDSM, contenido sexual explícito, relaciones familiares tóxicas, violencia ocasional y lenguaje soez.
No se trata de una novela romántica cursi. Es intensa, cruda y desordenada; explora el lado más oscuro del deseo.
*****
"Quítate el vestido, Meadow".
"¿Por qué?"
"Porque tu ex está mirando", dijo él, recostándose en su asiento. "Y quiero que vea lo que perdió".
••••*••••*••••*
Se suponía que Meadow Russell se iba a casar con el amor de su vida en Las Vegas. Sin embargo, se topó con su hermana gemela teniendo relaciones con su prometido.
Una copa en el bar se convirtió en diez. Un error de borracha se convirtió en realidad. Y la propuesta de un desconocido se convirtió en un contrato que ella firmó con las manos temblorosas y un anillo de diamantes.
Alaric Ashford, el diablo con un traje Tom Ford hecho a medida, era un CEO multimillonario, brutal, y posesivo. Un hombre nacido en un imperio de sangre y acero.
Además, padecía una enfermedad neurológica: no tenía sensibilidad. Ni objetos, ni dolor, ni siquiera el contacto humano.
Hasta que Meadow lo tocó y él lo sintió todo. Y ahora ella le pertenecía. En el papel y en su cama.
Ella quería que él la arruinara. Que tomara lo que nadie más pudo tener. Él quería control, obediencia... venganza.
Pero lo que empezó como una transacción se convirtió poco a poco en algo que Meadow nunca se habría imaginado.
Obsesión, secretos que nunca debieron salir a la luz y un dolor del pasado que amenazaba con romperlo todo.
Alaric no compartía lo que era suyo.
Ni su empresa.
Ni su esposa.
Y desde luego, tampoco su venganza. El Regreso de la Esposa Despreciada
S. Mejia Durante tres años, Clara entregó su alma para ser la esposa perfecta del enigmático y frío multimillonario Alexander Montenegro. Soportó en silencio las crueles humillaciones de su suegra y la constante sombra de Valeria, el primer amor de su marido. Clara creía que con paciencia y devoción lograría ganarse el corazón de Alexander. Pero la ilusión se hizo cenizas la noche de un trágico accidente.
Cuando Alexander se vio obligado a elegir a quién salvar del peligro, no dudó en correr hacia Valeria, dejando a su esposa atrás. En ese instante, entre sirenas y dolor, el corazón de Clara no se rompió; se volvió de hielo. Desde una fría cama de hospital, firmó los papeles de divorcio y desapareció sin dejar rastro, llevándose consigo su dignidad y un talento oculto.
Dos años después, el destino los vuelve a enfrentar. Clara ha regresado, pero ya no es la joven sumisa que mendigaba migajas de atención. Ahora es C. Laurent, una diseñadora de fama internacional, empoderada, brillante y deslumbrantemente inalcanzable.
Alexander, atormentado por el vacío que ella dejó y dándose cuenta del error que cometió, descubre que la brillante mente maestra con la que su imperio necesita firmar un contrato vital es nada menos que su exesposa. Obsesionado con recuperarla, pronto comprenderá que la nueva Clara no está dispuesta a ceder. El hombre que estaba acostumbrado a que el mundo se postrara a sus pies, tendrá que enfrentarse a la implacable reina que él mismo forjó y descubrirá que el perdón tiene un precio muy alto: su propio orgullo.