Little Red Cap
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Libros y Cuentos de Little Red Cap
Mi Traición, Mi Renacer
Romance La música ensordecedora del bar no podía acallar el grito de mi alma. Hace apenas veinticuatro horas, era Sofía, la exitosa diseñadora, la novia feliz a punto de casarse con el amor de su vida. Mi mundo era perfecto.
Hasta que regresé a casa temprano, llena de alegría por sorprender a Ricardo con el diseño de mi vestido de novia. La sorpresa me la llevé yo: las voces de él y de mi hermanastra Isabella provenían de nuestra habitación, desvelando una traición inimaginable. "¿Cuándo le vas a quitar todo a Sofía?" , "Ella no es más que una tonta adoptada, una herramienta para que nosotros consigamos lo que merecemos" . Cada palabra era una puñalada.
El amor de mi vida y la mujer que consideraba mi hermana se burlaban de mí, planeando arrebatarme todo, incluso mi identidad como heredera. Me di cuenta de que mi propia familia adoptiva, los Torres, me había manipulado desde el principio, viéndome solo como un medio para sus ambiciones, desechable una vez que no les fuera útil. La humillación me quemaba por dentro, una rabia helada que ahogaba el dolor.
¿Cómo pude ser tan ciega? ¿Tan ingenua? ¿Cómo pudieron usarme de esa manera las personas en las que más confiaba? La injusticia era abrumadora, la traición imperdonable. Mi vida entera había sido una farsa, construida sobre mentiras.
Pero la Sofía sumisa y engañada había muerto. Ahora, la mujer que renacía de sus cenizas estaba lista para quemarlo todo. Levanté la mirada en el bar y lo encontré, el arma perfecta para mi venganza: un hombre misterioso y peligrosamente atractivo. "Te necesito", le dije. "Necesito un prometido". Mi venganza comenzaba, y no sería bonita. De Joven Pobre A Esposo Adecuado
Urbano La vida me dio una bofetada sin mano, dejándome de la realeza a vendedora de bolsos de lujo, los mismos que antes compraba sin pestañear.
Justo cuando pensaba que nada más podía sorprenderme, él, Mateo, el chico becado que solía seguirme con la mirada, cruzó la puerta de la tienda, transformado en un hombre imponente y millonario.
Mi corazón traicionero empezó a latir desbocado, mientras sus ojos oscuros me analizaban con una sonrisa casi imperceptible.
Aunque ahora era un poderoso magnate, para mí, seguía siendo el Mateo que, en la prepa, aceptaba mis almuerzos bajo el pretexto de ser "mi tutor" en un trato secreto inquebrantable.
Pero nuestro secreto no duró: la envidia de la profesora de física y la crueldad de Raúl lo expusieron.
Raúl, ciego de celos, lo golpeó brutalmente, y por protegerme, Mateo lo soportó todo en silencio para no perder su beca.
"Si me expulsan, no puedo ir a la universidad. Y si no voy a la universidad... nunca podré darte nada", me dijo, mientras lo llevaba a rastras a la clínica de mi familia.
Me destrozó ver cómo ese noble chico, que juraba protegerme, recibía golpes por mí, una "princesa" acostumbrada a que el mundo girara a su alrededor.
Y yo, cegada por la ira y el dolor, usé la influencia de mi padre para destruir a Raúl, sin medir las consecuencias.
Esa fue la última vez que le vi.
Me fui a la universidad, esperando que me buscara, pero nunca lo hizo.
Hasta que la vida nos golpeó, mi familia lo perdió todo, y yo me vi obligada a trabajar en una cafetería para sobrevivir.
Un día, mi celular sonó y era su voz, profunda y madura, "Me enteré de lo que pasó. Lo siento tanto" , me dijo.
De la nada, hizo una transferencia millonaria para ayudarme y, como en el pasado, no aceptó un "no" por respuesta.
"Una vez me dijiste que era un trato. Tú me ayudabas con las tutorías, yo te pagaba con comida. Bueno, ahora el trato se invierte".
Y así, de nuevo, nos conectamos en un torbellino de emociones y recuerdos.
Hasta que una tarde, la campana de mi cafetería sonó y él apareció, de pie, más alto y delgado que nunca, con esa sonrisa tímida.
"Vine solo para verte. Y para asegurarme de que estabas bien", susurró, mientras me abrazaba.
"Voy a trabajar muy duro, Sofía. Voy a conseguir un buen trabajo, y voy a sacarte de aquí. Te lo prometo. Te daré una vida mejor."
En ese momento, apareció Raúl, para burlarse de nuestro reencuentro, pero Mateo, con una calma aterradora, le soltó una verdad demoledora, "Con mi cerebro y determinación, construiré un futuro que con tu dinero heredado, jamás podrías imaginar" .
Mateo se marchó, dejándome con la sensación de que, a pesar de todo, siempre lo elegiría a él.
Años después, en esa misma tienda de lujo en la que trabajo, el destino irrumpió con Mateo.
Me entregó bolsas y bolsas de bolsos de diseñador, y dijo, "Te espero afuera... súbete, tenemos mucho de qué hablar".
En el coche, me reveló que su padre biológico, un magnate tecnológico, lo había encontrado y él, siendo su único heredero, había comprado la deuda de mi padre.
Él había cumplido su promesa de darme una vida mejor, pero a pesar de la cercanía, mantenía una extraña distancia emocional, como si yo fuera solo un "proyecto de caridad".
Frustrada y con el corazón en la mano, decidí salir con otro hombre, Carlos, para intentar borrarlo de mi cabeza.
Pero Mateo no lo permitió, saboteando cada cita, demostrando ser un genio controlador con un lado posesivo aterrador.
Hasta que, agotada, lo enfrenté: "Mateo, tú y yo solo somos amigos. Necesito que respetes eso".
Él apareció en la puerta de mi casa, pálido y con los ojos rojos, y con la voz llena de un doloroso arrepentimiento, me confesó una verdad aplastante.
"Te he amado desde el primer día que me hablaste en el salón de clases, Sofía. Te he estado perdiendo por mi estúpido miedo. No puedo... no puedo verte con otro".
Me arrodillé con él, y entre lágrimas, le susurré, "Llegas diez años tarde... me has hecho sufrir como nadie, y te amo como a nadie" .
Nos besamos, y me volví a sentir en casa.
Nos convertimos en una pareja poderosa, y en nuestro primer aniversario, me pidió que me casara con él.
Luego, en nuestra boda, Raúl apareció, y al intentar humillar a Mateo, lo derroté con una confesión que lo dejó pálido.
El padre de Mateo reveló que él era el presidente y único heredero del imperio tecnológico en el que nos movíamos, dejando a Raúl humillado.
De vuelta en su antigua casa, le dije: "No cambiaste tu destino, solo estuve aquí para verlo florecer".
Y sellamos nuestro amor con un beso, sabiendo que nuestro "para siempre" era real y absoluto. La Heredera Vengada
Suspense Diego Navarro, el prometido de mi hermana, me besaba en la oscuridad de su coche, sus manos recorrían mi espalda con una urgencia que me hacía sentir poderosa, susurrando que yo era todo lo que siempre quiso.
Una sonrisa amarga floreció en mis labios; una sonrisa que él no podía ver, porque no era para él.
Era para mi plan, el que tejí durante diez largos años, en este rancho de Jalisco que apesta a tequila y dinero viejo.
Me llamo Elena Mendoza, la hija ilegítima de Don Ricardo Vargas, recogida por caridad, criada para servir.
Y ella, Sofía Vargas, "La Perla", la hija legítima, la princesa del imperio tequilero, la dueña de todo lo que yo debería haber tenido.
Incluido el hombre que ahora mismo me decía que me amaba.
Para tener a Diego comiendo de mi mano, renuncié a una universidad prometedora, me quedé aquí, soportando los desprecios de Doña Guadalupe y las burlas de Sofía.
Nadie entendió que era el primer paso de mi venganza, que mi plan era despojarlos de todo.
Pero esa noche, la farsa se rompió.
Una hora antes, los vi.
Sofía y Diego, creyendo que nadie los veía, se encontraron junto a los establos.
Desde las sombras, escuché a Diego susurrarle a Sofía: "La tengo justo donde quiero. La pobrecita cree que soy su salvador. La usamos para tener control, y luego la desechamos como la basura que es."
El corazón se me detuvo.
Yo, la maestra de la manipulación, estaba siendo manipulada.
Diego no era mi aliado, era un gigoló buscando poder a través de Sofía, y yo solo una herramienta.
El dolor fue agudo, pero duró poco, reemplazado por furia gélida.
Más tarde, mientras la familia cenaba, fingí un malestar y me retiré.
La puerta del despacho de Don Ricardo estaba entreabierta.
Escuché a Sofía insistir en la boda para consolidar su poder, y a Diego asegurar que yo era una "chica simple" , fácil de manejar.
Salí de la casa sin hacer ruido, caminando por el sendero de grava que llevaba a la carretera.
Mi plan original, usar a Diego para destruir a Sofía, se había hecho pedazos.
Pero uno nuevo, más oscuro, comenzaba a formarse.
Ya no era solo quitarle a Sofía lo que amaba.
Ahora se trataba de aniquilarlos a todos.
Recordé el día que me subieron a la barandilla de un centro comercial, a los seis años.
Mi madre, desesperada, le gritó a Don Ricardo por teléfono, amenazando con tirarme si no nos ayudaba.
Luego, se desplomó.
Tenía ocho años.
Fui a buscar agua y escuché a Don Ricardo y Doña Guadalupe.
"Está hecho. Murió de un ataque al corazón. Nadie sospechará. Era una prostituta, a nadie le importará."
"¿Y la niña, qué hacemos con Elena?" preguntó Doña Guadalupe.
"Se queda. La bruja dijo que tener a su hija aquí, bajo nuestro techo, aplacará su espíritu vengativo. La enterré al pie de la colina, donde todos pisan, y puse unos zapatos viejos encima, para que su alma nunca pueda levantarse."
Mi madre no murió de un ataque al corazón.
La asesinaron.
Yo no era un acto de caridad.
Era un amuleto.
Todo mi odio, mi resentimiento, se cristalizó en un propósito letal.
No solo los destruiría, haría que desearan no haber nacido.
Volví al presente.
Alguien llamó a Don Ricardo.
Ricardito, su último hijo, su nuevo heredero, había muerto.
Sofía confesó haberlo atacado a él y a su madre sustituta, creyendo que yo era la amante de su padre.
"¡MALDITOS! ¡LOS ODIO!" el grito de Sofía resonó.
Don Ricardo la abofeteó.
"¡ESA MUJER ERA TU MADRE! ¡LA MADRE DE RICARDITO! ¡ACABAS DE MATAR A TU PROPIO HERMANO!"
En ese caos, yo, Elena, la sombra, la bastarda, vi cómo se derrumbaba el imperio Vargas.
La familia que abusó de mi madre, que me hizo un amuleto, que me humilló, estaba ardiendo.
Y yo era el fuego.
Ahora soy la dueña de todo.
Una reina sin trono, pero con un imperio.
Dicen que es un cuento de hadas donde la bastarda vence la adversidad.
Pero conocen apenas la mitad de la historia.
Soy Elena Vargas.
Y mi historia apenas comienza. Le puede gustar
Los Cuatrillizos del Ceo
Hani Olivia Blake, una mujer de 25 años, ha vivido una vida marcada por la traición de su hermana gemela, Maia. Hace cinco años, Maia orquestó una trampa para que Olivia se acostara con Max Brook, el hombre más poderoso de Ciudad Imperial, lo que resultó en un embarazo. Pero la crueldad de Maia no terminó ahí: aprovechando el momento del parto, le robó dos de sus hijos a Olivia y los hizo pasar como suyos para casarse con Max.
Cinco años después, Olivia regresa a la ciudad con uno de sus hijos, decidido a recuperar lo que le ha sido arrebatado. Maia, creyendo que Olivia murió en un incendio que ella misma provocó, no sabe que su hermana ha sobrevivido. Olivia, ahora con una identidad oculta, se adentrará en un mundo de engaños, secretos y manipulación para hacer justicia y reclamar a sus hijos, mientras enfrenta las consecuencias de los traumas que le causó su hermana. Al latido del pecado.
Nelsy Díaz Salomé Fierro creyó, alguna vez, que confesar sus sentimientos por un hombre como Johan Crown era una buena idea. Alguna vez... porque su rechazo no solo destruyó lo que sentía, sino que lo hizo con una frialdad tan brutal, que parecía querer ser recordado solo por la forma en que despedazaba emociones.
Años después, Salomé es la prometida de uno de los candidatos presidenciales más ambiciosos del país. Sabe jugar el juego político. Sabe sonreír cuando toca. Sabe callar cuando conviene. Hasta que, en el primer debate entre los tres aspirantes a la presidencia... lo ve.
Johan Crown.
Más maduro. Más imponente. Más temible.
Y sin embargo, más seductor que nunca. Con un aura arrolladora que envuelve su impecable cortesía y una mirada que la reconoce de inmediato: ya no es aquella chiquilla de universidad... ahora es una mujer imposible de ignorar.
La tensión entre ambos no solo estalla. Se arrastra como un gas invisible, envolviéndolos, encendiéndolos.
No hay lugar para ese tipo de relación. No ahora. No entre ellos. No en medio de una campaña presidencial.
Los límites están claros, las consecuencias también.
Pero...
¿Podrán respetarlos?
El Regreso de la Esposa Despreciada
S. Mejia Durante tres años, Clara entregó su alma para ser la esposa perfecta del enigmático y frío multimillonario Alexander Montenegro. Soportó en silencio las crueles humillaciones de su suegra y la constante sombra de Valeria, el primer amor de su marido. Clara creía que con paciencia y devoción lograría ganarse el corazón de Alexander. Pero la ilusión se hizo cenizas la noche de un trágico accidente.
Cuando Alexander se vio obligado a elegir a quién salvar del peligro, no dudó en correr hacia Valeria, dejando a su esposa atrás. En ese instante, entre sirenas y dolor, el corazón de Clara no se rompió; se volvió de hielo. Desde una fría cama de hospital, firmó los papeles de divorcio y desapareció sin dejar rastro, llevándose consigo su dignidad y un talento oculto.
Dos años después, el destino los vuelve a enfrentar. Clara ha regresado, pero ya no es la joven sumisa que mendigaba migajas de atención. Ahora es C. Laurent, una diseñadora de fama internacional, empoderada, brillante y deslumbrantemente inalcanzable.
Alexander, atormentado por el vacío que ella dejó y dándose cuenta del error que cometió, descubre que la brillante mente maestra con la que su imperio necesita firmar un contrato vital es nada menos que su exesposa. Obsesionado con recuperarla, pronto comprenderá que la nueva Clara no está dispuesta a ceder. El hombre que estaba acostumbrado a que el mundo se postrara a sus pies, tendrá que enfrentarse a la implacable reina que él mismo forjó y descubrirá que el perdón tiene un precio muy alto: su propio orgullo. CEO lascivo no te pertenezco: perder para amar
Escritorapalacio IMPORTANTE: ESTE LIBRO CONTIENE ESCENAS +18 Y SI ERES UNA LECTORA APASIONADA Y ROMÁNTICA, ESTE LIBRO ES PARA TI.
Gema había sido vendida ante un hombre lleno de malicia por parte de su madre para salvar la hacienda familiar. Tenía que sacrificarse, era casarse con ese hombre o buscar 50 mil dólares. Su abuelo quebrantado de salud le suplico no entregarse a ese hombre. Así que ella no tuvo más opción que salir de su pueblo e irse a la ciudad de Nueva York en busca de una oportunidad laboral sin imaginarse que terminaría sirviendo en el exclusivo y lujoso penthouse de Domenic Villarreal, un CEO implacable y al parecer sin corazón. Perfeccionista y rodeado de rumores sobre su sexualidad, quien oculta una oscuridad lasciva tras su máscara de frialdad, pero guapísimo tallado por los dioses.
Para Gema, el trabajo es una carrera contra el tiempo para conseguir el dinero que su familia necesita desesperadamente, mientras intenta sobrevivir a las exigencias de un hombre que parece despreciarla tanto como la desea.
El Ceo no la tendrá tan fácil, aunque Gema es una chica de pueblo, y quedó flechada al instante que lo vio, esto se convertirá en un juego de poder, necesidad y deseo prohibido.
¡No te quedes con las ganas de leer! ¿Una segunda oportunidad con mi multimillonario ex?
Yin U. Hace cinco años, Marcia tuvo que huir del país para reconstruir su vida después de que Jullian la abandonara, destrozando la vida que había construido a su alrededor, y convertirse en una mujer que no necesitaba a nadie, ni económica, ni emocionalmente, ni en ningún otro sentido.
Ahora ha vuelto a su ciudad natal, donde está creando su propia empresa y construyendo su propio futuro.
Seis meses después, Jullian aparece, tan apuesto e imponente como siempre, con una propuesta que amenaza todo lo que Marcia ha luchado por recuperar: venderle su empresa y dejar que él la cuide. Dejar que él arregle lo que rompió.
Lo que sigue es una batalla de voluntades, control y supervivencia. ¿Marcia se aferrará a la independencia por la que ha luchado tan duramente, o el regreso de Jullian y su oferta de seguridad serán demasiado tentadores como para resistirse?
Es un enfrentamiento entre la mujer que eligió la libertad y el hombre que una vez controló su destino.