Edik Brandwein
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Libros y Cuentos de Edik Brandwein
Tu Traición, Mi Nueva Vida
Romance Durante cuatro años fui la sombra en la mansión Vázquez, la esposa invisible que Marco ignoraba mientras se reía con Berenice.
Él firmó nuestra sentencia de divorcio sin siquiera leerla, creyendo que autorizaba un simple proyecto de caridad, tan ciego que no vio que me estaba liberando.
Justo cuando planeaba mi huida, descubrí que estaba embarazada.
Pero el destino fue cruel: en el hospital, mientras yo me desmayaba con una amenaza de aborto, Marco me soltó la mano.
Me dejó tirada en esa camilla fría para correr tras Berenice y su embarazo fingido, eligiendo una mentira antes que a su propia esposa.
Ni siquiera miró atrás.
En ese instante, el dolor se convirtió en hielo.
Entendí que Marco no merecía ser padre, ni merecía saber que su verdadero heredero crecía dentro de mí.
Apreté los papeles de divorcio contra mi pecho y subí a ese avión rumbo a España.
Cuando Marco descubra la verdad entre los escombros de su vida perfecta, yo ya estaré muy lejos.
Y mi hijo será solo mío. Venganza desde la Cuna
Historia El frío de la muerte aún se aferraba a mis huesos, recordándome la sangre en mis sábanas y el dolor lacerante de perder a mi hijo nonato.
Todo esto, mientras mi esposo, el Príncipe Alejandro, consolaba a mi propia hermana, Valentina.
Ese recuerdo se desvaneció como un fantasma al amanecer al despertar y sentir la mano del médico en mi vientre.
"Estás embarazada de casi dos meses. El bebé está sano", dijo con una sonrisa.
¿Embarazada? Una ola de emociones me golpeó: la alegría, la desesperación pasada y una furiosa esperanza.
Recordé la verdad con aterradora claridad: cómo mi hermana, egoísta y hermosa, rechazó este matrimonio, alegando amor por un plebeyo.
Yo, que amaba en secreto al príncipe, ocupé su lugar para salvar el honor familiar.
Recordé su regreso meses después de mi primer embarazo, llena de arrepentimiento y celos, seduciendo a Alejandro con insultante facilidad.
¡Escuchaba sus risas resonando por los pasillos mientras yo me marchitaba en mi habitación, su traición la daga que causó la pérdida de mi bebé y, finalmente, mi propia muerte por una "fiebre repentina"!
El Príncipe Alejandro entró con su sonrisa perfectamente ensayada al escuchar la noticia.
"¡Sofía, mi amor! ¡Seremos padres!", exclamó, abrazándome con frialdad y el ligero perfume de otra mujer en su ropa.
Fingí una sonrisa tímida, pero por dentro, mi corazón era un témpano de hielo: este hombre solo un peón, mi hermana, mi propia sangre, el verdadero objetivo.
Tenía una segunda oportunidad. No para amar, sino para vengarme. Cuando el Monstruo Era Mi Salvador
Mafia La noticia cayó como una helada sobre La Rioja: León "El Cicatriz" Vargas, el temido líder del cartel, quería una esposa, y su mirada se posó en la hija de mi padre.
Los rumores hablaban de un monstruo desfigurado, moribundo, cuyas siete esposas anteriores habían desaparecido o muerto en menos de un año.
Mi prometido, Javier, me juró protegerme y me propuso una boda secreta para evitar mi destino.
Acepté, mi corazón lleno de gratitud, y brindamos por nuestro futuro con una copa de vino antes de que todo se volviera negro.
Desperté encerrada, y horas después, mi padre y Javier entraron, sus rostros desprovistos de cariño, revelando la espantosa verdad: me habían drogado.
No me habían elegido a mí, sino a mi delicada hermanastra Sofía, y yo era solo un peón en su plan: debía hacerme pasar por ella, humillarme ante El Cicatriz, y regresar golpeada pero viva.
Javier sonrió cruelmente al decir que, si me portaba bien, podría ser su amante mientras Sofía, bajo mi nombre, heredaría todo.
La traición me golpeó como un huracán, aniquilando toda mi existencia.
¿Cómo mi propio padre, mi supuesto protector, podía condenarme a tal humillación, y mi prometido, a quien amaba, ofrecerme ser una concubina sin valor?
Pero cuando mi padre amenazó con dejar morir a mi madre si no accedía, la desesperación dio paso a una furia fría y cortante: me casaría con El Cicatriz, pero lo haría bajo mis propios términos, como una reina, no como un cordero de sacrificio, y nadie me detendría. Le puede gustar
Una chica, una manada de bestias
Brass Wren Lillian despertó en un universo de licántropos como una completa perdedora.
La buena noticia era que las mujeres gobernaban y podían tener múltiples compañeros, pero aun así terminó siendo despreciada por todos. Comparada con su talentosa hermana en todo momento, le robaron a su primer compañero y los siguientes cuatro la rechazaron sin piedad.
El primer compañero fue el propio Rey de los Súcubos. En su primer encuentro, le advirtió a Lillian que solo se quedaría el tiempo necesario para recuperarse de sus heridas, y que nunca podría haber nada entre ellos.
El segundo compañero fue un tritón. Él la miró una sola vez y dijo que no tenía interés en alguien como ella, lanzándole un poco de dinero con desdén para que terminara su vínculo por sí misma.
El tercer compañero fue el Creador de los vampiros, con más de mil años de edad. Él admitió que admiraba a su hermana y dejó claro que no tenía interés en alguien tan poco ambiciosa como Lillian.
Entonces ella rompió cada vínculo y eligió su propio camino. Pero mientras ascendía cada vez más, esos mismos hombres regresaron, llenos de arrepentimiento y suplicándole que les diera otra oportunidad.
El cuarto compañero fue un hombre lobo al que Lillian había rescatado de una pelea clandestina. Ella pensó que tal vez él sí se quedaría, hasta que reveló que era de la realeza. Y, por supuesto, quería deshacer su vínculo con ella para aumentar su poder. El Error del Magnate Ruso
DaniM Hace cinco años, Sienna Moore cometió el mayor error de su vida: enamorarse de Nikolai Volkov. Lo que para la inocente pasante fue una semana de pasión inolvidable, para el implacable CEO ruso no fue más que un pasatiempo antes de regresar a Moscú. Cuando Sienna descubrió que estaba embarazada, intentó buscarlo, solo para chocar contra un muro de desprecio y amenazas levantado por el círculo de hierro del magnate. Sola y con el corazón roto, Sienna desapareció para proteger a su hija.
Hoy, Nikolai es más frío y letal que nunca. Durante un viaje de negocios a una pequeña ciudad para absorber una empresa local, su mundo de hielo se resquebraja al cruzarse con una niña de cuatro años en un restaurante. Una niña con su misma mirada desafiante y sus inconfundibles ojos azul hielo.
Convencido de que Sienna le ocultó a su heredera por puro egoísmo, Nikolai desata su furia. Con el poder de sus millones y un ejército de abogados, le da un ultimátum despiadado: o se mudan a su mansión bajo sus reglas, o le quitará a la niña para siempre. Nikolai cree que ha comprado a una prisionera sumisa, pero pronto descubrirá que la dulce pasante que dejó atrás es ahora una madre leona dispuesta a todo, y que el verdadero engaño ha estado oculto en su propia casa durante años. El Contrato del CEO y la Deuda de Amor
S. Mejia -Firma en la línea de puntos, Valeria. Veinticuatro meses. Cero sentimientos. Obediencia absoluta. A cambio, la vida de tu hermano estará a salvo.
Valeria Soler nunca imaginó que su futuro tuviera un precio, hasta que el corazón de su hermano menor comenzó a fallar. Desesperada, ahogada en deudas médicas y sin opciones, acepta el trato de un hombre que parece carecer de alma: Alexander Vance.
Alexander es el CEO más temido y despiadado de la ciudad. Frío, inalcanzable y con un imperio que proteger, necesita desesperadamente una esposa de conveniencia para cumplir una cláusula testamentaria y mantener a raya a una ex prometida obsesiva. Valeria, acorralada por la necesidad, es la marioneta perfecta para su plan.
Las reglas del juego son simples: compartir el techo, sonreír ante las cámaras y jamás cruzar la línea hacia el corazón. Sin embargo, la rebeldía y la luz de Valeria comienzan a agrietar la coraza de hielo del magnate. Pronto, las miradas robadas, los roces accidentales y los celos posesivos amenazan con incendiar el estricto contrato que los une.
Justo cuando el falso matrimonio empieza a sentirse peligrosamente real y Alexander parece dispuesto a entregarle el mundo entero a sus pies, los fantasmas del pasado despiertan. Valeria descubre que su encuentro no fue casualidad. Alexander esconde un oscuro secreto, uno que conecta la tragedia de su propia familia con la sangre de los Vance.
¿Fue el destino lo que los unió, o su "amor" es solo el pago de una oscura y antigua deuda? Una familia para el solitario CEO.
AngellynaMerida La vida del famoso y solitario arquitecto Ryan Knight da un giro inesperado en el mismo instante que se entera del fallecimiento de su hermano y cuñada, y le ha sido asignada la custodia de su sobrina Hope, una pequeña niña de diez años, a quién él jamás conoció.
La solución de Ryan es simple: Desea enviar a la niña a un internado, pues él no está dispuesto a sacrificar su soltería e independencia por el cuidado de una chiquilla, quién le recuerda a cada instante el engaño de su exnovia Paige, quién lo dejó con el corazón roto por preferir a su hermano mayor Roger.
Sin embargo, el inesperado escape de Hope hace que lleguen a la vida de Ryan: Vanessa Johnson una joven madre soltera que ha luchado día y noche por sacar adelante a su hija: la pequeña Ava, quién sueña con conocer a su padre biológico, sin imaginar que aquel hombre, no quiso que naciera.
La inocencia de Ava hace que confunda a Ryan con su verdadero papá, y él para no romperle el corazón decide seguir con aquella mentira, así se involucra demasiado en la vida de Vanessa, despertando en ambos sentimientos que hacía mucho no sentían.
¿Hasta qué punto una mentira puede convertirse en realidad? ¿Será suficiente el amor para convencer a Ryan de que la familia es lo más importante? ¿Se hará realidad el sueño de Ava y Hope de tener un papá?
Código de registro: 11/01/2023 2301113141276. Prohibida la reproducción sin autorización de la autora.
Registrada en el Instituto de Propiedad Intelectual de Ecuador. Tras el divorcio, el CEO descubrió que soy una genio
SoulCharger Durante tres años, fui la esposa perfecta, una sombra silenciosa en la lujosa mansión Kensington. Soporté el frío desprecio de mi esposo, Ethan, convencida de que mi entrega absoluta algún día derretiría su corazón.
Todo cambió la noche de nuestro tercer aniversario. Lo encontré en un hospital privado, desviviéndose en atenciones por mi propia hermana, Scarlett, con una ternura que jamás me dedicó a mí.
Al acercarme, escuché las palabras que me destrozaron el alma. Ethan le confesó que solo se había casado conmigo por obligación y negocios, llamándome ""mediocre, sin clase y un simple trámite burocrático"".
Mi madrastra Evelyn remató mi agonía con un mensaje cruel, burlándose de mi papel como un ""adorno aburrido"" en esa casa. Me vi convertida en el hazmerreír de mi propia familia, traicionada por el hombre que juró protegerme.
No entendía por qué me eligieron para este juego perverso si tanto me despreciaban. ¿Qué oscuro secreto ocultaban tras ese matrimonio forzado que me arrebató la dignidad?
Esa noche morí como esposa, pero desperté como alguien mucho más peligrosa. Dejé mi regalo en el mostrador, firmé el divorcio y activé mi verdadera identidad.
""¿Por qué me trataste como basura si yo era la única que podía salvar tu imperio? Ahora que el 'Cirujano' ha despertado, prepárate para ver cómo se derrumba tu mundo. La venganza apenas comienza."" Renacida, el tío de mi ex me reclamó.
SoulCharger Mi marido, Plata Abrojo, me despertó arrojando los papeles del divorcio sobre la cama. Con una frialdad que helaba los huesos, me dijo que su imagen de «soltero de oro» vendía más. Yo, la chica de barrio que él había rescatado, ya no encajaba en su marca.
En mi vida pasada, esa noticia me destrozó por completo. Le supliqué, me humillé y me aferré a la mentira de que no era nada sin él. Él se quedó con el imperio multimillonario que yo construí para él desde las sombras, con cada línea de código que escribí mientras él dormía, y me dejó morir sola en la cama de un hospital.
Hasta el último aliento no entendí cómo el hombre al que le entregué mi mente y mi alma pudo usarme y luego desecharme como a un trasto viejo. Me convirtió en su escalera al éxito y, una vez en la cima, le prendió fuego.
Pero al abrir los ojos de nuevo, estaba de vuelta en el mismo día, en la misma cama de sábanas de seda. Esta vez no había lágrimas, solo un frío glacial en lugar de mi corazón. Él creía que me estaba desechando, pero no sabía que acababa de firmar su propia sentencia de muerte.