Die Wu Pian Pian
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Libros y Cuentos de Die Wu Pian Pian
La Viuda y Mi Marido
Romance Mi cuñado murió en un accidente, y su viuda embarazada, Silvia, se mudó a mi casa. Al principio, creí que era mi deber como familia ayudarla en su duelo.
Pero pronto, mi esposo Enrique comenzó a tratarla como si fuera una reina, ignorándome por completo. Se convirtió en su sirviente personal, no en mi marido.
Le masajeaba los pies por la noche, la defendía cuando se quejaba de mi café en mi propia cocina y me ordenaba apagar la cafetera porque a ella le molestaba el olor.
La situación explotó cuando descubrí que Silvia había robado la pulsera de esmeraldas de mi difunta madre. Cuando la confronté, la dejó caer a propósito, haciéndola pedazos. Ciega de rabia, le di una bofetada.
Pero en lugar de defenderme a mí, su esposa, Enrique me empujó con una fuerza brutal. Caí y me corté el brazo con una mesa de cristal. Mientras la sangre corría, él corrió a consolar a Silvia.
Me gritó: "¡Estás loca! ¡Te voy a comprar otra! ¡Pero no vuelvas a tocarla!" .
En ese momento, mirando los pedazos de la herencia de mi madre en el suelo y la sangre en mi brazo, el amor que sentía por él murió. Tomé mi teléfono e hice una llamada.
"Chuy, trae a tu equipo a mi casa. Con mazos. Vamos a hacer una remodelación" . El Amuleto Manchado de Sangre
Moderno El viento helado de la Puna cortaba la piel mientras caminaba, con los ojos hinchados por las lágrimas ya secas, aferrándome a la urna que guardaba las cenizas de mi hijo Máximo.
Mi esposo, Roy, a quien iba a entregarle los papeles del divorcio, no solo no creyó la devastadora verdad de la muerte de nuestro hijo, sino que, manipulado por mi hermana Sasha, me acusó de inventarlo todo para llamar la atención.
Roy no mostró ni una pizca de dolor o preocupación por Máximo, se negó a firmar el permiso de entierro, y, en un acto que me desgarró el alma, entregó el amuleto de vicuña de nuestro hijo a Anderson, el niño mimado de Sasha, iniciando los trámites para adoptarlo y reemplazar así a nuestro propio hijo.
¿Cómo era posible que el hombre que juró amarme y el padre de mi hijo pudiera ser tan ciego, tan cruel, tan absolutamente desprovisto de humanidad ante el dolor más insoportable de una madre?
Con la urna de Máximo fuertemente abrazada, un suéter de oveja, regalo irónico de Sasha que me irritaba la piel por mi alergia, desgarrado en mis manos, comprendí que la única salida era huir y llevarme a mi hijo lejos de esa casa, de él, y de Sasha. No Soy Tu Tonta:El Regreso de Heredera
Romance Murió una fría noche de invierno, abandonada en la calle, consumida por la fiebre y la traición. Mi prometido, Patrick, me había echado de la casa que pagué con cada centavo, la misma casa cuyo título de propiedad llevaba su nombre.
¿La razón? Ya no le era "útil" una Lina enferma, especialmente cuando su prima, Sasha, susurraba veneno a su oído. Lo había sacrificado todo por él: mi carrera, mis ahorros, mi futuro.
Morí con la certeza de que fui una tonta, pero también con una única obsesión: si tuviera otra oportunidad, jamás cometería el mismo error.
Entonces abrí los ojos. Estaba de vuelta, viva, de pie frente al ayuntamiento, con Patrick a mi lado y el contrato de la tierra en mano. Justo cuando mi desgracia comenzó. Escuché a Patrick prometiéndole a Sasha la habitación principal de "nuestra" casa mientras me relegaba a un almacén.
La ingenua Lina ya no existía. ¿Cómo permitiría que la misma historia se repitiera, o incluso que aquellos que me traicionaron prosperaran? Esta vez, sería diferente. Esta vez, el juego se jugará con mis reglas. Y la venganza sería dulce y fría como la nieve. Mi Hermana, Mi Pesadilla
Urbano El dulce aroma a almendras tostadas llenaba mi pastelería, un santuario de paz. Durante cinco años, Javier, mi novio guapo y el guía turístico del pueblo, y yo, la pastelera, habíamos sido la pareja perfecta, un ensueño andaluz. Pero esa noche, su teléfono vibró en el mostrador, boca abajo, mostrando el mensaje de una tal "Chloe": "Extraño tus explicaciones… y tu sonrisa. ¿Cuándo nos volveremos a ver?", seguido de un emoji de beso.
La confrontación estalló, amarga y predecible. Necesitaba espacio, lejos de sus excusas y mis acusaciones. Decidí pasar la noche en la casa de mi abuela, un refugio solitario. "Claro, cariño. Tómate tu tiempo", dijo Javier, aparentemente aliviado. Ninguno de los dos sabía que esa decisión sería el primer escalón hacia el infierno.
A la mañana siguiente, el trueno de su voz me despertó. "¡Sofía! ¿¡Qué demonios has hecho!? ¡Mira tu teléfono ahora mismo!". Abrí las redes sociales y vi un vídeo. Explícito. De mí. O de alguien idéntica a mí, riendo, bebiendo, y besando a varios hombres casados del pueblo. Se había vuelto viral. Javier, sin dudarlo, me colgó: "Se acabó. No quiero volver a verte. Para mí, estás muerta". Mi mundo se derrumbó. Los mensajes de insultos y amenazas llovían, mi reputación, construida con años de sudor y dulzura, hecha añicos. Incluso la mirada de mis padres, aunque intentaban creerme, estaba cargada de vergüenza.
"¡No soy yo! ¡Es un montaje! ¡Estuve en casa de la abuela toda la noche, lo juro!", grité desesperada. Pero las pruebas se apilaban: el propietario de la casa rural, un viejo enemigo de mi padre, presentó un registro con mi firma. Y luego, el golpe final: el ADN encontrado en la habitación coincidía con el mío. Todo, el vídeo, la firma, el ADN, apuntaba a mí. ¿Cómo era posible? ¿Cómo podía ser esto tan real si yo no estuve allí?
La tortura de los interrogatorios continuó. "Todas las pruebas dicen lo contrario", dijo el sargento. Pero en medio de la humillación, una pequeña luz: mi firma. "Esa no es mi firma actual", dije, una oleada de adrenalina barriendo mi desesperación. "Hace un año, una quemadura en mi mano derecha cambió mi forma de firmar. Solo mi banco y yo lo sabemos". Esta ínfima cicatriz, esta minúscula inconsistencia, era mi única esperanza. Una esperanza que, sin saberlo, revelaría una verdad mucho más oscura y personal de lo que jamás pude imaginar. Le puede gustar
La esposa abandonada regresa como heredera multimillonaria
Willow Chase Di a luz a mis gemelos completamente sola en una ruidosa habitación de hospital compartida.
Mientras yo agonizaba por el agotamiento del parto, mi esposo Julian estaba en una fiesta celebrando el éxito de mi hermana adoptiva, Amelia.
Cuando lo llamé temblando para decirle que sus hijos habían nacido, solo escuché risas de fondo antes de que me respondiera con frialdad.
"Estoy ocupado. Mándale los detalles a mi asistente".
Me colgó. Los familiares de las otras pacientes me miraban con lástima y murmuraban a mis espaldas, burlándose de la esposa a la que el gran Julian Sterling iba a dejar en la calle por una actriz.
Para darle su lugar a Amelia, Julian me había obligado a firmar un acuerdo de divorcio que me dejaba sin nada, amenazándome con obligarme a abortar si me negaba.
Incluso mis padres adoptivos me habían dado la espalda para apoyar a su hija biológica.
Me acurruqué en la cama llorando en silencio, sintiendo una humillación y una desesperación asfixiantes.
¿Por qué tenía que sufrir tanto solo por ser adoptada? ¿Cómo podía un padre ser tan cruel y descartar a sus propios hijos como si fueran basura?
Justo cuando creía que mi vida estaba acabada, el jefe de obstetricia vio una peculiar marca de nacimiento en mi muñeca.
Una prueba de ADN de emergencia reveló lo imposible: yo era la hija perdida de la multimillonaria familia Beaumont.
Horas después, mis verdaderos padres y mis tres poderosos hermanos llegaron en un jet privado para protegerme, jurando destruir a quienes me hicieron daño.
Con el imperio Beaumont respaldándome, tomé mi celular y le envié un mensaje a Julian.
"Mañana a las diez en el ayuntamiento. Es hora de firmar el divorcio". La Desheredada de la Familia
Nieves Gómez Isabella Sinclair lleva el apellido de la segunda familia más rica y prestigiosa del país, pero solo eso. Su padre, fue desterrado de la prominente familia, por contraer matrimonio con su madre, una mujer de procedencia humilde. Razón por la cual, Isabella nunca ha tenido ningún contacto con la familia de su padre.
Con apenas 22 años, Isabella se ha quedado sola y desamparada, viviendo en la calle, pues sus padres han muerto y el banco le ha quitado todo, debido a las deudas acumuladas.
Todo el mundo de Isabella se ha desmoronado, cuando algo increíble sucede. Ella recibe una carta de parte de la familia de su padre, los adinerados Sinclair, invitándola a una singular reunión familiar, la cual se efectuará en un crucero de dos semanas.
Al no tener un techo en el cual vivir, Isabella decide ir sin saber el giro que dará su vida durante este corto viaje, ¿Conocer a los Sinclair, significará su salvación o su perdición?
CEO lascivo no te pertenezco: perder para amar
Escritorapalacio IMPORTANTE: ESTE LIBRO CONTIENE ESCENAS +18 Y SI ERES UNA LECTORA APASIONADA Y ROMÁNTICA, ESTE LIBRO ES PARA TI.
Gema había sido vendida ante un hombre lleno de malicia por parte de su madre para salvar la hacienda familiar. Tenía que sacrificarse, era casarse con ese hombre o buscar 50 mil dólares. Su abuelo quebrantado de salud le suplico no entregarse a ese hombre. Así que ella no tuvo más opción que salir de su pueblo e irse a la ciudad de Nueva York en busca de una oportunidad laboral sin imaginarse que terminaría sirviendo en el exclusivo y lujoso penthouse de Domenic Villarreal, un CEO implacable y al parecer sin corazón. Perfeccionista y rodeado de rumores sobre su sexualidad, quien oculta una oscuridad lasciva tras su máscara de frialdad, pero guapísimo tallado por los dioses.
Para Gema, el trabajo es una carrera contra el tiempo para conseguir el dinero que su familia necesita desesperadamente, mientras intenta sobrevivir a las exigencias de un hombre que parece despreciarla tanto como la desea.
El Ceo no la tendrá tan fácil, aunque Gema es una chica de pueblo, y quedó flechada al instante que lo vio, esto se convertirá en un juego de poder, necesidad y deseo prohibido.
¡No te quedes con las ganas de leer! Mi romance oscuro con el multimillonario
Viviene Advertencia de contenido/desencadenantes:
Esta historia contiene temas maduros y contenido explícito destinado a público adulto (mayores de 18 años). Se recomienda discreción al lector.
Incluye elementos como dinámicas BDSM, contenido sexual explícito, relaciones familiares tóxicas, violencia ocasional y lenguaje soez.
No se trata de una novela romántica cursi. Es intensa, cruda y desordenada; explora el lado más oscuro del deseo.
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"Quítate el vestido, Meadow".
"¿Por qué?"
"Porque tu ex está mirando", dijo él, recostándose en su asiento. "Y quiero que vea lo que perdió".
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Se suponía que Meadow Russell se iba a casar con el amor de su vida en Las Vegas. Sin embargo, se topó con su hermana gemela teniendo relaciones con su prometido.
Una copa en el bar se convirtió en diez. Un error de borracha se convirtió en realidad. Y la propuesta de un desconocido se convirtió en un contrato que ella firmó con las manos temblorosas y un anillo de diamantes.
Alaric Ashford, el diablo con un traje Tom Ford hecho a medida, era un CEO multimillonario, brutal, y posesivo. Un hombre nacido en un imperio de sangre y acero.
Además, padecía una enfermedad neurológica: no tenía sensibilidad. Ni objetos, ni dolor, ni siquiera el contacto humano.
Hasta que Meadow lo tocó y él lo sintió todo. Y ahora ella le pertenecía. En el papel y en su cama.
Ella quería que él la arruinara. Que tomara lo que nadie más pudo tener. Él quería control, obediencia... venganza.
Pero lo que empezó como una transacción se convirtió poco a poco en algo que Meadow nunca se habría imaginado.
Obsesión, secretos que nunca debieron salir a la luz y un dolor del pasado que amenazaba con romperlo todo.
Alaric no compartía lo que era suyo.
Ni su empresa.
Ni su esposa.
Y desde luego, tampoco su venganza. Embarazada por accidente del heredero del multimillonario
PageProfit Studio Un error de laboratorio. Dos traiciones. Y un multimillonario que no cree en los accidentes.
Emily Vance pensó que llevaba un milagro en su vientre. Después de que su prometido, Julian, quedara en coma tras un terrible accidente automovilístico, se sometió a una fecundación in vitro para mantener vivo su legado. Se suponía que aquel bebé sería su ancla. Sin embargo, un error clínico revela que el hijo que espera no es de Julian. Es de Alistair Wolfe, un hombre cuyo nombre es sinónimo de poder despiadado y cuyo corazón parece hecho de hielo.
Pero la pesadilla no termina en la consulta del médico. Cuando Julian finalmente despierta, no pregunta por Emily, sino por Chloe, la hermanastra de esta. Así sale a la luz una relación secreta que convierte en una burla todos los años de lealtad de Emily.
Acorralada por una familia dispuesta a entregarla a un cobrador de deudas sin escrúpulos para salvar su negocio en quiebra, Emily se enfrenta a una decisión devastadora. Los médicos le advierten que esta podría ser su última oportunidad de convertirse en madre. Para conservar a su bebé y escapar del alcance de su familia, tendrá que hacer un trato con el lobo que acecha a su puerta.
Alistair Wolfe quiere a su heredero. Emily quiere protección.
Sin amor. Sin ataduras. Solo una unión temporal hasta que nazca el bebé. Pero cuando Emily entra en el mundo de Alistair, pronto descubre que fingir ser la esposa de un hombre como él es un juego peligroso en el que el corazón es lo primero que se pierde.