Bo Bo
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Libros y Cuentos de Bo Bo
Traición y Ternura: El Regreso de Sofía
Romance La invitación llegó en un sobre nacarado, con letras doradas que anunciaban el evento del año.
Isabella, la flor y la promesa de nuestra generación, se casaba con Ricardo, el magnate más joven.
Con una falsa generosidad, invitó a todos, menos a mí.
Mi nombre, Sofía, no estaba en la lista, como esperaba.
Para ella, siempre fui una sombra, una vieja insignificante.
"No estás invitada a mi boda", dijo Isabella, sus ojos fríos como el hielo, su voz, veneno disfrazado de miel.
Me acusó de ser una cazafortunas, de no merecer ni el aire que respiraba.
"Entiendo", le respondí con calma, intentando ahogar la rabia que me quemaba por dentro.
Entonces, me empujó, me arrastró por el cabello y me metieron a la fuerza en una camioneta de lujo.
Me llevaron a la perrera municipal, arrojándome a una jaula inmunda.
Allí, encadenada y humillada, fui testigo de lo impensable.
Regresó con sus amigas, y mientras se burlaban, Isabella golpeó mi rodilla con su tacón.
El dolor era insoportable, pero no tanto como ver a mi leal Pancho, mi pequeño chihuahueño, interponerse entre nosotras, valiente hasta el final.
"No… por favor, no…" , supliqué entre lágrimas, ofreciéndole todo mi dinero, mi fortuna entera, si tan solo lo dejaba ir.
Pero ella se rió.
Y luego, ante mis impotentes ojos, lo mató.
El chillido final de Pancho resonó en mi alma, rompiéndola por completo.
"Soy… la abuela de Ricardo" , logré susurrar entre los golpes, mientras ella se reía, pensando que estaba loca.
Me arañó la cara con sus uñas, y luego, con los restos de un plato de cerámica, aceró un trozo a mi mejilla.
La sangre brotó, y ella sonrió.
"Ahora tienes una marca que te recordará tu lugar cada vez que te mires al espejo" .
Pero en la oscuridad de esa jaula, mientras abrazaba el cuerpo sin vida de Pancho, algo se encendió en mí.
La Matriarca había despertado.
Y mi venganza sería legendaria. Siete Años de Una Farsa
LGBT+ Era el séptimo aniversario de bodas y la tensión en el comedor de los Fuentes era palpable, Sofía, como siempre, sostenía una sonrisa forzada, mientras su esposo, Ricardo, un genio arqueólogo, permanecía ajeno, rígido y distante.
Todo se vino abajo cuando, intentando mostrar fotos familiares, la pantalla grande del comedor proyectó, por error, la transmisión en vivo de la cámara de seguridad del estudio de Ricardo.
Lo que vimos nos heló la sangre: gemidos ambiguos de dolor y placer, Ricardo aferrado a su escritorio, y una mujer, Elena Vargas, su supuesta "terapeuta", asistiéndole con una pericia explícita en su cuerpo.
La humillación me quemaba la cara; él, que se estremecía con mi roce, ¿pagaba a otra para excitarse así?
Sin decir una palabra, cancelé mi beca en Florencia, mi sueño de toda la vida, y con la voz extrañamente calmada, marqué el número de un abogado: "Buenas noches, hablo para solicitar una cita para iniciar un trámite de divorcio". Traición En Nombre Del Amor
Urban romance El temporizador sonó, y ahí estaba: dos líneas rosas.
¡Iba a ser mamá! Tomé mi teléfono para contárselo a mi Mateo, mi esposo, el amor de mi vida.
Pero una notificación, un video de un número desconocido, me detuvo.
Lo reproduje, esperando un chistorete.
La imagen borrosa de Mateo en un bar ruidoso, riendo a carcajadas con una cerveza.
Luego, sus palabras: "¿Sofía? La rutina mata todo, ¿sabes? A veces parece que ya no la amo tanto como antes" .
Mi mundo se desmoronó.
Mi felicidad se evaporó, reemplazada por un frío que me caló hasta los huesos.
¿Quién envió esto? ¿Por qué?
Lo vi una y otra vez, esperando que el significado cambiara, que hubiera entendido mal.
Pero no, la frase se repetía en mi cabeza como un eco infernal.
Con las manos temblorosas, abrí Instagram: Mateo, sonriendo con una tal Ximena, su "colega" , la misma que comentaba en nuestras fotos, ¡" #RelationshipGoals" !
La hipocresía me golpeó como una bofetada.
Esperé a Mateo, le mostré el video.
Su sonrisa se desvaneció, no por culpa, sino por fastidio.
"Fue una broma, Sofía. Estábamos tomando, no significó nada. No exageres" .
Al día siguiente, en la cafetería, lo vi con ella.
Juntos.
Riendo.
Él la protegía, y el perfume de ella, ese que negaba, ahora lo inundaba.
"¿Desde cuándo?" , le espeté.
Ximena, la hipócrita, sonreía, mientras yo, rota, gritaba: "¿Te acuestas con ella y yo soy la que te avergüenza?" .
En mi rabia, mi bolso cayó, revelando... la caja de la prueba de embarazo.
Mateo me empujó, y caí.
Un dolor agudo me atravesó.
Mucha sangre.
Estaba perdiendo a nuestro bebé.
Mi resentimiento, al ver la crueldad de Ximena hacia un indefenso gatito callejero, se transformó en una determinación inquebrantable.
En el hospital, con el doctor Alejandro Díaz consolándome, Mateo admitió que él me había empujado.
Entonces, mi voz, clara y firme como nunca, anunció: "Quiero el divorcio, Mateo" .
La frase selló mi libertad. Le puede gustar
Matrimonio relámpago con el padre de mi mejor amiga
Zhi Yao En la gala benéfica, apreté mi copa de champán hasta casi romperla mientras veía a Alonso, mi tutor legal, anunciar su compromiso con mi ex mejor amiga.
Yo, la heredera caída en desgracia, no era más que la "arrimada" con un vestido barato manchado de alcohol, soportando las burlas de quienes antes adulaban a mi familia.
Huí a la biblioteca buscando aire, pero allí me topé con Diego Carranza, el magnate más temido de la ciudad y padre de mi única amiga.
Ebria de humillación y desesperación, cuando él me ofreció un pañuelo, yo le pedí algo mucho más peligroso:
«Cásate conmigo. Necesito un escudo que él no pueda escalar».
Esperaba una burla, pero él sacó un contrato y una pluma.
A la mañana siguiente, desperté en su ático con un anillo de platino y una tarjeta negra sin límite.
Alonso, furioso al descubrir que su "propiedad" se había escapado, intentó usar mi fideicomiso para extorsionarme, gritando que me dejaría en la calle y arruinaría a mi "misterioso esposo" si no volvía a su control.
Yo temblaba, pensando que solo era un peón en un juego de poder, un capricho que Diego desecharía cuando Alonso atacara su imperio.
Pero Diego no solo no parpadeó, sino que hundió las acciones de Alonso en una hora con una sola llamada.
Esa tarde, me llevó a una casa en el lago y me mostró un jardín secreto de rosas blancas -las favoritas de mi madre- que él había cultivado en silencio.
Me miró con una intensidad aterradora y susurró:
«No me casé contigo por negocios, Isabel. Cultivé este jardín durante tres años, esperando el día en que me dejaras salvarte». Abandonada en el altar, me casé con un falso lisiado
SoulCharger El día de mi boda, mi prometido me dejó plantada en el altar frente a trescientos invitados para huir con la que juraba era mi mejor amiga.
Sumida en la humillación absoluta y bajo una lluvia torrencial, me topé con Ethan Vance, el heredero lisiado y repudiado de la ciudad, y en un arranque de locura le propuse matrimonio allí mismo para salvar mi dignidad.
Tras firmar el acta, Ethan me confesó con una sonrisa amarga que estaba en la ruina y que ahora yo compartía su deuda de cien millones de dólares. Pasé de ser una novia traicionada a ser la esposa de un hombre que el mundo despreciaba, trabajando día y noche en una multinacional para evitar que nos quitaran lo poco que nos quedaba, mientras mis colegas se burlaban de mi ""marido inútil"".
Sin embargo, empecé a notar detalles perturbadores: la fuerza sobrenatural de sus brazos, el brillo peligroso en su mirada y cómo los empresarios más poderosos del país palidecían al escuchar su nombre. ¿Por qué el hombre que juró ser mi carga parecía ser el único capaz de destruir a mis enemigos con un solo movimiento desde su silla de ruedas?
La verdad estalló la noche en que, tras ser secuestrada por mi ex, vi a mi marido ""paralítico"" ponerse en pie y caminar con la elegancia de un depredador para masacrar a mis captores. Mi esposo no era un lisiado en la ruina; era el Director Sombrío de la empresa donde yo trabajaba y el hombre más rico del país. Su mayor mentira no era su fortuna, sino que siempre pudo caminar. La Venganza de la Exesposa Curvy
Nieves Gómez Nicole Matthews se casó profundamente enamorada de un hombre que no la quería en un matrimonio arreglado, manteniendo la esperanza de que algún día él se terminaría enamorando de ella.
Sin embargo, eso nunca pasó, él solo la despreció, tratándola de gorda y manipuladora.
Luego de dos años de un matrimonio seco y distante, Walter Gibson, el esposo de Nicole, le pidió el divorcio de la manera más degradante.
Sintiéndose humillada, Nicole acepta el plan de su amiga, Brenda, quien le sugiere darle una lección a su futuro exesposo, usando a otro hombre para demostrarle a Walter que la mujer que despreció y trató de gorda, podía ser deseada por otro.
Solo debían contratar a un gigoló.
*
Patrick Collins, ha sufrido una decepción amorosa tras otra, todas las mujeres que han mantenido una relación con él, solo han demostrado interés por su dinero, pues Patrick es uno de los herederos de la familia más rica y poderosa del país.
Él solo desea enamorarse de verdad de una mujer que lo quiera por quien es y no por su apellido.
Y una noche, en un bar, una mujer hermosa, curvilínea y desconocida se acerca a Patrick y le habla, confundiéndolo con un gigoló, esa mujer le hace una propuesta a Patrick fuera de lo común, que le parece muy interesante y no puede rechazar.
Me dejó morir, volví por venganza
SoulCharger Mi vida terminó con el sonido agudo y constante de un monitor cardíaco.
En un quirófano blanco y estéril, mi cuerpo finalmente se rindió. El estrés de cinco años de abandono y tres años viendo a mi marido pasearse con su amante me había destrozado por dentro.
La enfermera hizo una última llamada desesperada. Al otro lado de la línea, la amante de mi marido se rio.
-Guillermo está en la ducha -dijo su voz, dulce como el veneno-. Deja de llamar, Cielo. Fingir una emergencia en nuestro aniversario es patético.
Oí la voz de mi marido al fondo, aburrida y distante.
-Si se muere, llama a la funeraria. Tengo una reunión por la mañana.
La línea se cortó. Y un segundo después, también lo hizo mi corazón.
Grité en la oscuridad, un lamento silencioso de arrepentimiento. Arrepentimiento por amar a un hombre que me veía como una molestia. Arrepentimiento por dejar que mi propio apellido se pudriera mientras yo interpretaba el papel de la esposa sumisa. Arrepentimiento por morir sin haber vivido nunca.
Pero entonces, el aire regresó de golpe.
Abrí los ojos de golpe, mirando a la oscuridad de mi antiguo dormitorio. El calendario del teléfono lo confirmó: había vuelto cinco años atrás, al día de mi primer aniversario de bodas. El día en que la humillación realmente comenzó. El lazo de medianoche
DaniM Aarón D'Angelo, el implacable CEO de un imperio inmobiliario, rige su vida por la lógica y el control. Su compromiso es con el legado familiar, la perfección de su fachada y la obediencia a las estrictas reglas sociales de su madre, Doña Elena. Su vida es una ecuación perfecta de poder y reputación.
Esta ecuación se rompe con la llegada de Valeria Montez. No es una rival de negocios ni una socialité; es la fisioterapeuta de confianza y asistente personal de Doña Elena, convirtiéndose rápidamente en la única confidente de la matriarca. Su posición humilde es su armadura, y su calma, una provocación para el CEO.
Lo que Aarón no sabe es que Valeria custodia un secreto explosivo de la familia D'Angelo: la verdad oculta tras una propiedad antigua que es la base de su fortuna.
La atracción entre ellos se manifiesta en miradas robadas, conversaciones a medianoche en la biblioteca y la peligrosa necesidad de investigar juntos el misterio que los une. Cada toque, cada palabra compartida, es un acto de traición a la lealtad y un riesgo para la estabilidad de la empresa.
Aarón debe elegir entre el imperio que juró proteger y la mujer que representa la única honestidad y pasión que ha conocido. Si el romance sale a la luz, destruirá su reputación. Si el secreto se revela, destruirá el legado. En el frío corazón de la Mansión D'Angelo, el amor se convierte en el más prohibido y peligroso de los negocios.