Bai Cha
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Libros y Cuentos de Bai Cha
La Novia Que Apostó Todo
Romance La noche de mi boda, el aire olía a flores y a fiesta, pero la casa de pronto se sumió en un silencio pesado que se sentía más ruidoso que cualquier canción.
Mi flamante esposo, Marco, el hombre con el que me había casado esa tarde, no estaba a mi lado.
Estaba jugándose nuestro futuro, y mi dote familiar -los ahorros de toda la vida de mis padres- en una partida de póker clandestina organizada por su supuesto "mejor amigo" , Ricardo.
El sol asomaba tímidamente cuando Marco, con el traje arrugado y el alma rota, finalmente apareció, arrodillado en el pasillo, sin atreverse a mirarme a los ojos.
No sentí lástima, no sentí rabia; solo un inmenso vacío al ver que lo había perdido todo.
Marco era un idiota, un estúpido, que había caído en la trampa de un profesional del engaño, de un estafador.
Pero la Isabella que se casó con ese hombre ya no existía.
Forjada en la traición y el fuego de esa misma noche, una nueva fuerza, dura y fría, crecía dentro de mí.
Con mi voz tranquila, demasiado tranquila, le entregué a Marco los títulos de propiedad de mi abuela y le dije:
"Llama a tu amigo Ricardo. Dile que quiero jugar." El Precio de la Falsa Heredera
Moderno Tuve un sueño, tan real que el sudor frío me despertó en mitad de la noche.
En él, yo, Ximena, la promesa de la charrería, veía cómo mi vida perfecta se desmoronaba.
Una impostora, Sofía, la "verdadera heredera" que había ocupado mi lugar, aparecía para reclamar lo que creía suyo.
Llegó menudita y frágil, llorando una historia desgarradora de privaciones, presentándose ante mis padres adoptivos, Don Ricardo y Doña Elena, a quienes creí míos por veinte años.
Ellos la acogían con los brazos abiertos, culpables y conmocionados.
Y entonces, mi realidad se convirtió en una pesadilla controlada.
Sofía saboteaba mi despertador, me ofrecía un "licuado" que me provocaba un dolor terrible, y manipulaba mi montura para mi humillación pública.
Caía estrepitosamente de mi caballo frente a toda la comunidad, mientras ella, la víctima, se convertía en heroína.
Lo perdía todo. Mi honor, mi futuro.
Me desperté con el corazón latiéndome a mil, la imagen de mi caída grabada en la mente.
El sueño se sentía como una advertencia, una premonición escalofriante.
Justo en ese instante, el teléfono sonó.
Era Don Ricardo.
"Ximena, hija, baja por favor. Tenemos que hablar de algo importante."
Mi corazón dio un vuelco.
Sabía lo que venía.
El sueño no era solo un sueño.
Ella estaba aquí.
Pero esta vez, el resultado no sería el mismo.
Yo tenía una ventaja que ella no conocía.
Y no iba a desperdiciarla. Mi Vientre, Mi Venganza
Urban romance El aire en el estudio de "Sabor de Reyes" se podía cortar, no por la tensión culinaria, sino por un presagio.
Yo, Sofía Ramos, diseñadora de moda aclamada, estaba allí como jueza invitada, solo para apoyar al prometido de mi exsocia, el famoso chef Ricardo "El Rey" Solís.
De repente, la furia personificada irrumpió: Camila Vargas, mi rival más encarnizada y prometida de Ricardo, gritando una acusación que heló la sangre:
"¡Sofía Ramos, esta ladrona no solo me robó el diseño con el que construyó su carrera, sino que también me está robando a mi prometido!"
El estudio estalló en un frenesí, las cámaras enfocándome mientras las redes sociales me destrozaban con etiquetas como #LadyRobaMaridos.
La situación empeoró cuando Camila me abofeteó en vivo, luego "presentó evidencia" de mensajes falsos y, finalmente, me empujó, golpeándome la cabeza.
En mi desesperación por defenderme, grité: "¡El único hombre de la familia Solís que me importa es mi esposo, y estoy esperando un hijo suyo!"
Mis palabras, destinadas a aclarar que me refería a Don Alejandro Solís, mi marido, fueron retorcidas por la turba.
"¡Está embarazada de Ricardo!", "¡Qué descarada!", se leía en la pantalla gigante.
Sentí un dolor agudo, un calambre. El terror me invadió.
"¡Mi bebé!", grité.
El público lo interpretó como una confesión. El odio se volvió tangible cuando un zapato me golpeó.
Luego vi el horror: una mancha oscura creció en mi vestido. Sangre.
Grité, rogando: "¡Llamen a Alejandro Solís! ¡Él es mi esposo!"
Camila se burló, "¿Tu esposo? ¿Crees que somos idiotas?" Aprovechó la discreción de Alejandro para volverla en nuestra contra.
"Alejandro," susurré a la cámara, "Ven por mí."
La desesperación se convirtió en una fría determinación. Me humillaron, me agredieron, perdí a mi bebé por sus mentiras.
Pero no sería en vano. Broma Mortal De Mi Compañera
Xuanhuan El recuerdo de mi vida pasada es un veneno que corre por mis venas: una traición, una muerte por una alergia mortal al mango, urdida por mi mejor amiga Valentina, y la mentira unánime de todos, incluido mi novio, Rodrigo, para encubrirla.
Pero el horror no terminó ahí; mi madre, una fiscal brillante, luchó incansablemente por mi justicia, solo para ser aplastada, acosada y finalmente rota por la poderosa familia de Valentina, eligiendo el suicidio antes que la desesperación.
En esta nueva vida, me encuentro de vuelta en el aula, con el zumbido de mis compañeros de fondo, justo una hora antes del examen de admisión a la universidad, el día en que todo empezó a desmoronarse por primera vez.
Entonces, la voz de Rodrigo rompe la calma: "¡Valentina no encuentra su diadema de la suerte! ¡No podemos irnos sin ella!" La misma excusa, el mismo juego manipulador para retrasarnos.
Mi corazón late con una furia fría, una furia de un alma que recuerda haber sido aniquilada y que ahora no siente amor, solo un vacío helado.
Ignoro sus gritos y sus insultos, "Egoísta", "Amargada", mientras camino hacia la salida, dejando atrás a los condenados.
"El pronóstico del tiempo anunció lluvias fuertes," les advierto, "El camino de la montaña es peligroso. Podría haber deslaves. Tengan cuidado." Pero sus risas de burla son la única respuesta.
Mientras me alejo, sé que esta vez no habrá súplicas, ni lágrimas.
Solo venganza. Le puede gustar
Pecados Placenteros: Lascivia
EVA M Lascivia. Lujuria y Deseo
Las vacaciones acabaron y Rachel debe volver a su puesto como teniente en el ejército de la FEMF, encontrándose con que la central de Londres no es lo mismo.
Llegó un nuevo coronel, soberbio y con una belleza que no parece humana. Hombre que no tiene ojos sino dagas de acero que la ponen entre la espada y la pared al sentirse tentada por su superior.
Ella sabe que no es sano, bueno, ni correcto sencillamente porque quien incita deseos impuros es el mejor amigo de su novio; Bratt Lewis. Christopher Morgan no es solo el coronel, verdugo y dictador del ejército más importante del mundo, tambien es el terror de la mafia italiana y a futuro el arma que dañara al que predica ser su hermano.
Él tenía claro a lo que iba, pero Rachel despertó tentaciones sexuales regidas por aquel pecado desconocido llamado lascivia, demostrando que en cuestiones de pasión no hay amigos, alianzas ni compromisos.
Él esta casado y ella sueña con lo mismo, pero la tentación desencadenará entre ellos un torbellino de pasiones, lujurias y deseos que solo viven aquellos que se hacen llamar amantes.
"Sus actitudes son las de un desalmado sin sentimientos, pero su físico... Joder, su físico me humedece las bragas."
Mafias, ejércitos secretos, infieles, adicciones y engaños. ¿Complicado? No, complicado es convivir con la tentación hecha hombre. Le di una bofetada a mi prometido y luego me casé con su némesis multimillonaria
PageProfit Studio Ser la segunda opción está prácticamente en mi ADN. Mi hermana siempre se llevó el amor, la atención, los reflectores. Y ahora, hasta su maldito prometido.
Técnicamente, Rhys Granger era ya mi prometido: multimillonario, devastadoramente atractivo y todo un referente en Wall Street. Mis padres me empujaron al compromiso después de que Catherine desapareció, y la verdad es que no me importó para nada. Yo llevaba años enamorada de Rhys. ¿Era esta mi oportunidad, de verdad? ¿Mi turno de ser la elegida?
NO.
Una noche, me abofeteó. Por una taza. Una taza ridícula, mugrosa y fea que mi hermana le regaló hace años. Ahí fue cuando lo comprendí: él no me amaba. Ni siquiera me veía. Yo no era más que un sustituto con pulso para la mujer que realmente deseaba. Y aparentemente, ni siquiera valía tanto como una simple taza de café.
Así que le devolví la bofetada, lo dejé plantado y me preparé para el desastre: mis padres perdiendo la cabeza, Rhys que montaba una escena de multimillonario, su familia terrorífica que tramaba mi fin prematura .
Obviamente, necesitaba alcohol. Mucho alcohol.
Y entonces llegó él.
Alto, peligroso, increíblemente atractivo. El tipo de hombre que te hace pecadora solo por existir. Lo había visto solo una vez antes, y aquella noche, por casualidad, estaba en el mismo bar que yo, borracha y compadeciéndome de mí misma. Así que hice lo único lógico: lo llevé a una habitación de hotel y le quité la ropa.
Fue imprudente. Fue una tontería. Fue completamente inadmisible.
Pero fue también el mejor sexo de mi vida.
Y, como resultó, la mejor decisión que había tomado jamás.
Porque mi aventura de una noche no es simplemente un tipo cualquiera. Es más rico que Rhys, más poderoso que toda mi familia, y definitivamente más peligroso de lo que debería permitirme meterme en líos.
Y ahora, no está dispuesto a dejarme ir. La Venganza de la Exesposa Curvy
Nieves Gómez Nicole Matthews se casó profundamente enamorada de un hombre que no la quería en un matrimonio arreglado, manteniendo la esperanza de que algún día él se terminaría enamorando de ella.
Sin embargo, eso nunca pasó, él solo la despreció, tratándola de gorda y manipuladora.
Luego de dos años de un matrimonio seco y distante, Walter Gibson, el esposo de Nicole, le pidió el divorcio de la manera más degradante.
Sintiéndose humillada, Nicole acepta el plan de su amiga, Brenda, quien le sugiere darle una lección a su futuro exesposo, usando a otro hombre para demostrarle a Walter que la mujer que despreció y trató de gorda, podía ser deseada por otro.
Solo debían contratar a un gigoló.
*
Patrick Collins, ha sufrido una decepción amorosa tras otra, todas las mujeres que han mantenido una relación con él, solo han demostrado interés por su dinero, pues Patrick es uno de los herederos de la familia más rica y poderosa del país.
Él solo desea enamorarse de verdad de una mujer que lo quiera por quien es y no por su apellido.
Y una noche, en un bar, una mujer hermosa, curvilínea y desconocida se acerca a Patrick y le habla, confundiéndolo con un gigoló, esa mujer le hace una propuesta a Patrick fuera de lo común, que le parece muy interesante y no puede rechazar.
¡Acepto ser su esposa, jefe!
Nelsy Díaz Blanca, quien pasó desapercibida toda su vida. Siempre dedicada a su trabajo ya que era lo único que la llenaba. Theo, su jefe aunque era un hombre amable y frío con ella, logró conocerlo mejor que nadie, incluso que él mismo.
Pero, a Theo nada lo preparó para recibir una terrible noticia, su única hermana y familiar muere y deja a una bebé. No quieren cederle la custodia por la fama que él obtuvo a lo largo de los años. Deberá conseguir una esposa en dos meses para comenzar el proceso. No tiene más opción que comenzar su búsqueda haciendo que pierda tiempo, hasta que por azares del destino, ve a Blanca como la única salvación.
Solo que no esperó que Bianca pusiera sus propias condiciones, poniéndolo contra las cuerdas. ¿Las aceptará tan fácil? Matrimonio relámpago con el padre de mi mejor amiga
Zhi Yao En la gala benéfica, apreté mi copa de champán hasta casi romperla mientras veía a Alonso, mi tutor legal, anunciar su compromiso con mi ex mejor amiga.
Yo, la heredera caída en desgracia, no era más que la "arrimada" con un vestido barato manchado de alcohol, soportando las burlas de quienes antes adulaban a mi familia.
Huí a la biblioteca buscando aire, pero allí me topé con Diego Carranza, el magnate más temido de la ciudad y padre de mi única amiga.
Ebria de humillación y desesperación, cuando él me ofreció un pañuelo, yo le pedí algo mucho más peligroso:
«Cásate conmigo. Necesito un escudo que él no pueda escalar».
Esperaba una burla, pero él sacó un contrato y una pluma.
A la mañana siguiente, desperté en su ático con un anillo de platino y una tarjeta negra sin límite.
Alonso, furioso al descubrir que su "propiedad" se había escapado, intentó usar mi fideicomiso para extorsionarme, gritando que me dejaría en la calle y arruinaría a mi "misterioso esposo" si no volvía a su control.
Yo temblaba, pensando que solo era un peón en un juego de poder, un capricho que Diego desecharía cuando Alonso atacara su imperio.
Pero Diego no solo no parpadeó, sino que hundió las acciones de Alonso en una hora con una sola llamada.
Esa tarde, me llevó a una casa en el lago y me mostró un jardín secreto de rosas blancas -las favoritas de mi madre- que él había cultivado en silencio.
Me miró con una intensidad aterradora y susurró:
«No me casé contigo por negocios, Isabel. Cultivé este jardín durante tres años, esperando el día en que me dejaras salvarte». Abandonada en el altar, me casé con un falso lisiado
SoulCharger El día de mi boda, mi prometido me dejó plantada en el altar frente a trescientos invitados para huir con la que juraba era mi mejor amiga.
Sumida en la humillación absoluta y bajo una lluvia torrencial, me topé con Ethan Vance, el heredero lisiado y repudiado de la ciudad, y en un arranque de locura le propuse matrimonio allí mismo para salvar mi dignidad.
Tras firmar el acta, Ethan me confesó con una sonrisa amarga que estaba en la ruina y que ahora yo compartía su deuda de cien millones de dólares. Pasé de ser una novia traicionada a ser la esposa de un hombre que el mundo despreciaba, trabajando día y noche en una multinacional para evitar que nos quitaran lo poco que nos quedaba, mientras mis colegas se burlaban de mi ""marido inútil"".
Sin embargo, empecé a notar detalles perturbadores: la fuerza sobrenatural de sus brazos, el brillo peligroso en su mirada y cómo los empresarios más poderosos del país palidecían al escuchar su nombre. ¿Por qué el hombre que juró ser mi carga parecía ser el único capaz de destruir a mis enemigos con un solo movimiento desde su silla de ruedas?
La verdad estalló la noche en que, tras ser secuestrada por mi ex, vi a mi marido ""paralítico"" ponerse en pie y caminar con la elegancia de un depredador para masacrar a mis captores. Mi esposo no era un lisiado en la ruina; era el Director Sombrío de la empresa donde yo trabajaba y el hombre más rico del país. Su mayor mentira no era su fortuna, sino que siempre pudo caminar. Renacida, el tío de mi ex me reclamó.
SoulCharger Mi marido, Plata Abrojo, me despertó arrojando los papeles del divorcio sobre la cama. Con una frialdad que helaba los huesos, me dijo que su imagen de «soltero de oro» vendía más. Yo, la chica de barrio que él había rescatado, ya no encajaba en su marca.
En mi vida pasada, esa noticia me destrozó por completo. Le supliqué, me humillé y me aferré a la mentira de que no era nada sin él. Él se quedó con el imperio multimillonario que yo construí para él desde las sombras, con cada línea de código que escribí mientras él dormía, y me dejó morir sola en la cama de un hospital.
Hasta el último aliento no entendí cómo el hombre al que le entregué mi mente y mi alma pudo usarme y luego desecharme como a un trasto viejo. Me convirtió en su escalera al éxito y, una vez en la cima, le prendió fuego.
Pero al abrir los ojos de nuevo, estaba de vuelta en el mismo día, en la misma cama de sábanas de seda. Esta vez no había lágrimas, solo un frío glacial en lugar de mi corazón. Él creía que me estaba desechando, pero no sabía que acababa de firmar su propia sentencia de muerte. Cuando el amor murió, la libertad nació
Aloise Mcdonald El cristal roto le cortó la mejilla a Amelia Garza.
—Ayúdame —suplicó por teléfono, con la voz ahogada, pero su esposo, Ethan de la Torre, le espetó:
—Amelia, por el amor de Dios, estoy en una junta.
Un golpe seco. Luego, la oscuridad.
Despertó, pero no en su coche ensangrentado, sino en su opulenta recámara principal. El calendario marcaba tres meses después de su boda. Tres meses de un matrimonio que ya había empezado a matarla.
Ethan estaba de pie junto a la ventana, su voz se suavizó:
—Sí, Jessica, esta noche suena perfecto.
Jessica Montes, su verdadero amor, la sombra que había oscurecido la primera vida de Amelia. El dolor familiar en el pecho de Amelia dio paso a una furia nueva y helada.
Durante siete miserables años, le había entregado a Ethan una devoción desesperada e inquebrantable.
Soportó su frialdad, sus descaradas infidelidades, su abuso emocional, todo por un destello de su atención.
Se había convertido en un cascarón, una caricatura, ridiculizada por el círculo de Ethan y tratada con condescendencia por su familia.
La profunda injusticia, la ceguera total de su indiferencia, era una píldora amarga. Su corazón, antes roto, ahora no sentía más que el eco hueco de un amor no correspondido.
Luego, en una gala, un acto cruel que involucró las cenizas de Leonor, y Ethan, sin dudarlo, empujó a Amelia, mientras sus acusaciones resonaban:
—¡Eres una vergüenza!
Consoló a Jessica mientras la cabeza de Amelia daba vueltas por el impacto. Esa fue la gota que derramó el vaso.
Sin lágrimas, sin ira. Solo una fría determinación. Le entregó una pequeña caja de terciopelo en su penthouse. Dentro: el anillo de bodas y un acta de divorcio.
—Quiero. Que. Te. Largues. De. Mi. Vida. Para. Siempre —declaró, con la voz clara.
Había renacido para ser libre.