10 RAZONES PARA NO ENAMORARME DE TI

10 RAZONES PARA NO ENAMORARME DE TI

Emma Brown

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Capítulo

Como puedo describir a mi sexi vecino, cabello castaño, que le cae a la altura de los ojos y lo hacen ver jodidamente sexi, labios carnosos que invitan a besarlo, ojos azules profundos como el mar infinito y un cuerpo esculpido por los mismos dioses del Olimpo. Pero simplemente el ignora mi existencia hasta el día que lo vi en el jardín de su casa por casualidad y cruce un par de palabras con él. En realidad no fue una conversación normal, él chico es un idiota con mayúscula.

10 RAZONES PARA NO ENAMORARME DE TI Capítulo 1 PREFACIO

Chicas sé que muchas de nosotras ha acosado a algún vecino desde la oscuridad, sin que él lo note.

Todo comenzó ese día en el jardín cuando, estaba descansando, era una tarde supercalurosa, me había mudado a mi nuevo vecindario, logre observar a mi vecino, la verdad nunca antes un chico había llamado mi atención de esa manera, no podía despegar mis ojos de él.

No voy a mentir cuando digo que es realmente sexi, lo observo desde la distancia y todo lo que logro apreciar desde aquí, me encanta, me muerdo el labio inconscientemente, mi mente empieza a imaginar miles de cosas perversas que me gustaría hacer con él.

__¡Creo que me estoy volviendo una pervertida! __exclamó para mi misma, no voy a negar que mi vecino esta como quiere, esos labios carnosos son una tentación.

¿Podría llevarme al cielo o al infierno?

Pero soy sincera, él ignora mi existencia por completo, ni siquiera sabe que existo a pesar de vivir a unos metros de distancia, que irónico no, creo que no le gustan las nerd como yo, le he visto varias novias y todas parecen sacadas de revistas de modas.

Su cabello colocho, castaño lo hace ver más atractivo de lo que recuerdo, me abanico con las manos, de repente siento mucho calor, veo que se gira y me observa, me hago la tonta, cierro los ojos y me recuesto en la silla, yo lo que necesito en este momento es un baño con agua bendita, o ir a confesarme a la iglesia el fin de semana, pasaron miles de pensamientos pecaminosos por mi mente.

Creo que ser virgen y vivir al lado de tremendo bombón no es una buena combinación, es como una dulce tortura.

"Si supieras cada cuanto pienso en ti, dirías que soy un acosador"

Autor desconocido

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