El acuerdo Rochester
ph
chas arrugas de su rostro, luce feliz entregándome un reconocimiento como mejor empleada del año en empresas Rochester. Trago saliva con sentimiento y el dolor en mi pecho se instala con fuerza, dejo el portarretrato so
re la puerta mientras da un toque con sus nudillos, su rostro mu
e color en tus mejilla
recargarme a su costado. Lo hago sin rechistar. Cierro los ojos y lloro por unos minu
-me separo de ella, me limpio las lágrimas
n busca de mi bolsa, dejo el portarretrato en la otra mesa de noche. Alcanzo mi celular y c
empresa... ¿Sí? -me vuelvo hacia mi madre qui
ír, pero no lo logro.
*
uel, el nieto menor del sr. Henry. Él arruga su frente y
ue como vicepresidente hacía a la perfección su trabajo, como nieto... hacía enojar mucho a su abuelo, aunque cada pele
cinco años trabajando para él, la empresa es una exportadora de vino, siempre decía que sus tierras en California eran los mejores, que un día tenía que llevarme para mostrarme el paraíso de la uva, qué cuando finalme
edó a su lado fue Samuel, quizás por ser el menor, pero el otro hermano, se había marchado a Inglaterra, dejando a su hermano y a su abuelo con la empresa en la ciudad de New York. Dice Samue
jos por encima del hombro de Samuel, a través de mis lentes de sol veo un hombre de traje negro im
acercarse a la pareja, Samuel se separa de mí, se vu
ada es tensa. -Pensé que no vendría, ¿Por qué tiene que pasar una tragedia para poner el pie en la
rro sin bajar de mirar, entonces me tenso cuando empieza a avanzar hacia
os que darnos el pésame, ¿No pued
ro mi mano atrapa su
se descompone, sus ojos azules comienzan a crista
no mayor es frío, el ambiente se vuelve ten
no mira a l
. -dice Henry sin dej
s, después podemos hacerlo
un silenci
dice la mujer rubia a Samuel, pero
. -advier
a su rostro unos centí
-dice de m
detenidamente. Se baja un poco los
se pone f
den lectura al testamento? -pregunta
amos. -Samuel asiente, pone una mano
Henry no deja de mirarme. Su quijada es dura y las
hacia mí, que s
ntos, Alexandra Dorian es una...-asi
es. Tengo que ir
e la nariz. Luego levanta su mi
scansar, deja la
además yo...-pone sus dedos en
ando por algo fuerte, más tú...
.-él sonrí
mente tu trabajo con pasión, eres un
tu abuelo..
madas a mi celular para que descanses. El lunes te espero c
azarme, al soltarme él sigue su camino
o hacia
una voz ronca y fría
ira sus lentes oscuros y yo hago lo mismo. - ¿Qué pasa, señor Rochester? -pregunto cuando
al y mano derecha de mi abuelo...-dice
o. -levanto
mplemente me da un
ción de la empresa, quiero todo a primera hora en e
e nada más, ahí está frente a mí, observ
...? -abro mis o
abajo como asistente, hago mi trabajo y...-detengo mi jus
e tens
mera hora. -se gira y de
eaba con esa voz tan masculina cuando llamaba todos los días a las ocho de la mañana, "Sophia, pásame a mi abuelo" "Sophia, dile a mi abuel
ho a casa pensando en la promesa que
presas Rochester p
Por