Vuelve a mi (serie artistas)
és en Floren
una respiración suave a su lado y miró
os semanas antes, en una exposició
un buen amigo y, lo que agradecía, un soltero empedernido. A pesar de haber intimado con varios hombre
to su corazón sin pe
escucharla llorar largo rato, su madre la consoló diciendo que todo era aprendizaje. Primero le preguntó si estaba segura de lo que vio, que tal vez había interpretado mal las cosas. Gina le relató con lujo de d
su madre que no lo dejara pasar, que nada le haría cambiar de opinión. Dylan y su padre
ediría una plaza en la universidad de Bellas Artes en Italia.
dejó de hablarle. Cada vez que trataba de acercarse ella se iba o hacía como que no estaba. No le
a yendo a Italia a cumplir sus sueños. Sus amigas le hicieron una fiesta de des
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sperdigada por el piso. Se la colocó y se fue, cerrando muy despacio la puerta para no despertarlo. Así le gustaba a e
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debía empaquetarlo todo, ya que lo enviaría a chicago. Volvería en dos dí
gnoraba a Ryan, aunque el siempre intentaba sacarle conversaci
los últimos cinco años en Italia, hizo varios amigos y aprendió muchísimo de arte. Sus cuadros se ve
e con ella, cuando se conocieron, ella sintió un cosquil
ó que la mujer la miraba a ella y a su obra con emoción. Cuando finalizó la clase Francesca se dirigió a ella y le pidió para hablar. Gina la admiraba, durante la clase, la mujer con
ducir gastos. Sus estilos eran totalmente diferentes, pero ellas se entendían de maravilla. Niccola era una chica bajita, rubia, ojos oscuros y un humor bastante particular, solo tenía unos tíos, que no la apoyaban en su decisión de ser artista. Por eso mismo, trabajaba a medio tiempo en una cafetería. Y Alina, por el contrario, tenía unos rizos rubios y ojo
de comer y cenar junta
o mucho de ti y me encantaría que lo cono
a mis amigas? Ellas ta
r qué no? ¿Eres m
ores amigas. Som
... bien.
Era hermosa, con un gran jardín y una fuente esplendorosa. Tenían dos perros q
o tips para sus pinturas. Aunque había una diferencia considerable de edad, se convirtieron en confidentes. El marido de Francesca, Dominic, era un hombre muy guapo. Se veía como se amaban y se admiraban. El miraba a
de sus pinturas, comenzó a sentirse mal, a latirle muy fuerte el corazón