“Su hermanastra la incriminó y la metió en la cárcel, pero Sylvia no tuvo miedo. Sabía que teniendo a su pareja, él cambiaría las cosas todo lo que quisiera. Su padre y su madrastra iban a echar a su madre del hospital, y por ello, él los arrojó al mar. Su ex novio arruinó su reputación en la escuela, y por ello, él lo hizo sufrir toda su vida. Desde que lo conoció, todos los problemas quedaron resueltos. "No te preocupes, mi amor. Mientras que estés feliz, todo estará bien".”