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El Heredero y La Chica del Barrio

Capítulo 3 No somos del mismo mundo

Palabras:2270    |    Actualizado en: 24/10/2026

do averiguar por qué el nombre de Otávio Me

na respuesta para todo, se quedó callado, evitando mirarme. Y yo, por mi parte, no podía olvidar

pero había reconocido ese nombre inclus

guntó mi madre mientras guard

spondí de

ma de las gafas

ca has sabi

mintiendo

qué tienes su t

me había dado cuenta de que había cogido la t

en el bolsill

rir qué le ha hecho es

spiró y lue

erfecto, hija mía. Había cosa

que todo se viniera abajo de l

adre palideció. Fue ráp

¿M

o hablar d

abes

egunta, mi madre apretó el maletín

rores. Y algunos de esos errores

en casa. Mientras tanto, yo me quedé parada en medio de la calle, con la sensación de

i móvil vibró. Lo miré mientras daba los p

mensaje de un número

cuatro. Envía la dirección del centro de ev

en el mensaje. Per

Sin embargo, dos segundos de

entando comp

ue lo leí, solté una risa

o si pudieras convocarm

asi de inmediato con

é Velmon. O si lo prefi

alla del móv

inaria para convertir una invitación en

amigos,

s

dió po

nsaje, guardé el

ba a

que no quería oír lo que él sabía sobre mi padre y, sobre todo, de que no me importaba

arenta, ya estaba en un auto

re y también para evitar correr el riesgo de perder la única casa que a mi madre aún

eras parecían impecables. La gente caminaba como si nunca h

entré en

gra y los zapatos que solía reservar para aquellas ocasiones en l

é, algunas pers

. No era curiosidad inocente.

adel

nía reserva. Cuando le respondí que estaba esperando a alguien, me

o la mujer y entonces me di cuenta de que

e vio, s

rdaespaldas ni de asesores. Llevaba una camisa azul con las man

e que resultaba aún más irrit

e no vendr

sin esperar a que

bías respetar

nta de que te gusta l

usta oír tu propia voz - dijo, y se le mo

convertirlo todo en

darme órdenes durante

Gabriel re

ntar control

- comenté con

al, me

o para tomar nota de nuestros pedid

jó en mi

as a co

a charlar,

dejar claro que no l

amente a los o

la vida oyendo que tod

onrisa que se dibujaba

había dado en el clavo en a

ces una carpeta y d

a información sobre el

hacia delan

o todo. Pue

dor original era una empresa que prestaba servi

o qué s

rantía vinculada a la propiedad de tu

deuda comercial? - p

oy intentando

aquí para decirm

maletín y

ntigo. Podría haberte enviado una notificación formal. Pero pens

e saber. Aunque esa pregunta se me

me miró

una irregularidad, quiero

mpresa. Antes te pregunté p

ue Gabriel Medeiros, a pesar de toda la seguridad que mostraba, ta

nte como para preocuparme

, solo por sonreír

Estamos

me cuenta de que estás intentando cargar con

rada y, durante unos segundos, me olvidé de la

mi madre preguntarme si estaba comiendo bien. Pensé en las veces que Yuri acudía a mí porque no sabía

Gabriel no me proporcionó ali

bsolutamente

sé, enton

or qué conta

d, no tien

ovocación, un intento de convencerme de que él sabía lo que era mejor para mí.

propósito? -

¿Q

e después de pasar todo el rato

la cabez

rada a hombres que no

enrojecía la cara

ujeres que están de acuerdo con tod

ez no pareció ofendido. Más bien me pareció

e no me lo pones

a hacerte la vida m

- concluy

el seguía mirándome, y empecé a fijarme en pequeños detalles que prefería ignorar: la forma en que apretaba los dedos cuando pensaba

iciente para que confiara en alguien. Sobre todo en un hombre cuyo apellido a

tan desconfiad

nas que tienen motiv

toy intent

esito un

ó los brazos

icho que lo

no fuera capaz de resol

esitas a nadie que ni siquiera te planteas la posibilidad

. Y es que esa frase me llegó al alma, porque

que nunca había tenido que elegir entre su pr

dejar sin pagar para poder comprar comida? ¿Alguna vez has visto a tu madre aguantar el hambre para que sus hijos p

resión

e vivido n

n directa que perdí

el miró por la ventan

egiste la tuya. Eso no significa que tengamos que seg

ma, era una especie de soledad que yo conocía bien, aunque por motivos com

día a un hombre al que apenas conocía,

- Debe de funcionar muy bien

ozó una son

z que una conversación se acer

me gusta hablar

ratarme como si

y entonc

vive mi madre. Tu apellido está vinculad

descubriste mi dirección y a

acia delante

ente lo que debería hacerme cree

iato y, cuando habló,

o tienes motivos

fuera arrogante, cruel y predecible. Sería mucho más sencillo si Gabriel fuera simplemente otr

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El Heredero y La Chica del Barrio
El Heredero y La Chica del Barrio
“Nara Rocha, una joven luchadora, aprendió desde muy pequeña que, en el barrio donde nació y creció, sobrevivir exige mucho valor. Sin embargo, mantener la dignidad puede salir muy caro. Conocida por el apodo de «flor de la noche», que lleva consigo las huellas de un pasado doloroso, trabaja en una sala de eventos de lujo para mantener a su familia y proteger a su madre, Silvana, y a su hermano, Yuri. Su vida, sin embargo, da un giro cuando conoce a Gabriel Medeiros, heredero de una poderosa empresa constructora interesada en adquirir terrenos en la comunidad donde ella vive. Resulta que entre ambos, Gabriel y Nara, la atracción va en aumento a pesar de las diferencias sociales, la desconfianza y los secretos que amenazan con separarlos. Mientras unos sentimientos inesperados acercan a la pareja, Nara descubre que la deuda que dejó su padre, Wilson, puede ocultar una trama mucho más peligrosa de lo que imaginaba. Documentos secretos, transferencias sospechosas y el nombre de Henrique Medeiros, tío de Gabriel Medeiros, llevan a la joven a una investigación que pone en peligro a su familia. Al mismo tiempo, Gabriel debe enfrentarse a los intereses de su propio padre, Otávio, y decidir hasta dónde está dispuesto a llegar por el amor que siente. Nara, por su parte, tendrá que elegir entre proteger a quien ama o revelar una verdad capaz de destruir reputaciones poderosas.”