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Divorciada y embarazada de mi ex multimillonario

Capítulo 7 Siete

Palabras:1226    |    Actualizado en: Hoy, a las 00:14

la cama, inmóvil, con la m

escas. Sin embargo, en lugar de despertar en ella la excitac

odi

na intensidad n

asa que compartían sin importarle la opinión de su esposa. Hab

había podido hacerle aq

que se detuviera. A Gabriel solo le habían importado sus propios deseos. Después

a prostituta gratuita a

yce no ten

o permaneció en aquella posi

a que esperaba al otro lado insist

será?

o de la puerta encontró un rostro con

a Bryce -la saludó el

de inmediato el m

l abrió el maletín de cuero marrón, sacó

regarle los pape

l mundo se desdibujó a su alrededor y sus

ellos sentimientos absurdos. Finalmente,

ias,

ra Bryce. Hay.

echo cuando reconoció la píldora que

concept

e la entregara -explicó Daniel

tie

ó, tomó la píldora y

arse tranquilo. Y

dureza de su mirada dejaron

n buen día,

e despedida, bajó los escalones y se dirigi

se sacó de la garganta la píldora que todavía no había tragado. Tosió con fuerz

e le había ocurrido esperar que Gabriel camb

na prostituta a la que no tenía que pagar. ¿Por qué iba

l, ella ya no tenía p

bodas y lo dejó sobre la mesa. Después se

e vale no arrepentirt

ntentaba concentrarse en el trabajo, pero las imágenes de Leo

a mujer lo ha

bió un trago. Ni siquiera la suave música clásica de la radio,

paba a su

n a la

ela

on los documen

he venido a de

rio y dejó allí los

eguntó Gabriel, frunc

l asi

ba la elegante firma de Leonica, trazada con una atr

ió que le arrancaban

e recibir los papeles. O que, al regresar a casa, la encontrara deshecha en lágrimas,

sin montar una escena, de

ecía en n

eptar el divorcio sin

a. Entonces, ¿por qué no sentía el al

va York. Contaba con una enorme sala VIP, el champán más caro y los me

ó a su reservado. Al abrir la puerta, en

opietario de un hospital; el otro, un hotelero con más de cien establecimientos repart

enían de familias influyentes y formaban un equipo formidab

ludó Lloyd en cua

limitó a incl

ó a preocuparnos -comentó mientras d

-añadió Lloyd, estudiá

pasa

frente a ellos. De inmediato tomó un vaso

ian intercambi

es evidente que sí pasa

a, no porque sus palabras lo ir

le le oprimía el pecho. Cuanto más intentaba apartar a Leonica d

cede -dijo Christian al c

lo m

trando en pánico -decl

tó Lloyd, tan conf

sposa, na

Christian se v

Gabriel a preocuparse po

ian no podía saber nada del divorci

ca del área de ginecol

se quedó

ía Leoni

eó con tal fuerza que s

que una mujer acudir

enzó Lloyd, comprendiendo el

to de cabeza-. Es posible que la encant

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Divorciada y embarazada de mi ex multimillonario
Divorciada y embarazada de mi ex multimillonario
“-Gabriel Bryce, ¿cómo puedes ser tan sinvergüenza? -Leonica fulminó con la mirada a su marido y a la mujer que estaba a su lado-. Esta casa me la regaló tu abuela, ¿y aun así tienes el descaro de traer aquí a tu amante? ¿No te avergüenza pensar en lo decepcionada que se sentiría al ver lo que estás haciendo...? No alcanzó a terminar la frase. Gabriel, fuera de sí, levantó la mano y le propinó una fuerte bofetada en la mejilla izquierda. Leonica se llevó una mano al rostro. Con los ojos empañados por las lágrimas, miró atónita al hombre con quien se había casado. Él le devolvió una mirada cargada de desprecio. -No te atrevas a mencionar a mi abuela. ¡No tienes ningún derecho! -escupió Gabriel. Avanzó hacia ella y le clavó el dedo en el hombro con tanta fuerza que la obligó a retroceder varios pasos. -Grábatelo bien, Leonica Romero: de no haber sido por el último deseo de mi abuela, habría preferido morir antes que casarme con una mujer como tú. Leonica Romero lleva años enamorada de Gabriel Bryce, director ejecutivo del Grupo Bryce y uno de los empresarios más poderosos de Noruega. Cuando la abuela de Gabriel, enferma y vieja amiga de la familia Romero, le pide que se case con Leonica, el mayor sueño de esta parece hacerse realidad. Feliz por haberse casado con el hombre que ama, Leonica renuncia a su puesto en el negocio familiar -el trabajo de sus sueños- y se dedica por completo a su matrimonio. Sin embargo, tres años después, el mismo día del funeral de la abuela de Gabriel, su mundo se viene abajo: él le exige el divorcio. Angelina Fernandez, su exnovia, ha regresado de repente asegurando que nunca dejó de amarlo. Pero esa no es la única noticia que cambiará la vida de Leonica. Horas después, despierta en un hospital y descubre algo inesperado: está embarazada de dos meses. Y Gabriel no tiene la menor idea.”