na Fer
abía roto el corazón tres años atrás antes de huir al extranjer
noche de bodas, Gabriel había gemido «Angelina» sin recor
or la abuela de Gabriel. A la anciana nunca le había agradado Angelina y siem
tiste a tu abuela que te mant
ró con f
No estás en posición
la difunta ancian
r, pero Gabriel se vol
n el
tó. Frunció el ceño, sin entend
áj
nica se abriero
Qu
etera casi desierta a esas horas. Si la dejab
es -repitió Gabriel
abri
te obligar
tenía la puerta abierta para ella, con
riel cerró la puerta de golpe. Las lágrimas que llevaba tanto tiempo conteniendo rodaro
el corazón pareció descender hasta su
todo se volvió os
de las máquinas y el murmullo
ción de hospital, con una vía intravenosa conectada al brazo. A
ia como ella, fue la primera en da
despierta! -ex
s -añadió Benjamin, su pad
ó Leonica. Tenía la voz
agua -dijo Cassandra ante
a silla que ella
ntes, cariño?
ción con la mirada antes d
en el hospital
o recu
ó con la
os labios y dejó
contró y te trajo al hospital. Como tenías nuestros números registra
el ceño al recordar el r
agotamiento. Quisieron descartar otros problemas, así que te hicier
a preocupación que
han
andra regresó co
y enrojecidos, como si
eb
ndió. Leonica bebió con avidez, agradec
ultados, ¿verdad? -preguntó
min a
vó, incapaz de oc
mamá? ¿Qué d
e hacia ella. Cassandra le tomó las manos con fuerza; en su expr
caron el desmayo -explicó-. Estás
Qu
ba embarazada
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