de Avanzada del Sector Cuatro, ubicado en el límite donde el asfalt
inas del perímetro con linternas de alta intensidad y escáneres térmicos. La escena era desoladora: la verja blindada estaba arrancada de sustalidad del ataque de las Cumbres. Lo que at
el sector de carga destruido. Se agachó en la penumbra, fingiendo ajustar la hebilla de
na. Tampoco era sa
ato captó el rastro metálico de la plata, pero también un edo
nes, pensó Elena, sintiendo cómo se le erizaba la
edor blindado que yacía volcado a un costado. La escotilla principal había sido forzada desde afuera con una v
una pequeña linterna de mano. La luz reveló varios tubos de ensayo rotos y una unidad de alm
acceso magnética de nivel 5, abandonada por algún técnico en medio del pánico del
arjeta en el inte
n la ciudad. El reloj digital del vestíbu
los paneles de emergencia. Elena no tomó el ascensor hacia los pisos superiores donde estaban las oficinas corp
os oficiales de la estructura ni en los informe
del doctor Miller que había recogido en el puesto de avanzada y la presionó contra el escáner. El dispositivo parpadeó
aron con un siseo de aire a presión
de inmediato. Tuvo que hacer un esfuerzo sobrehumano para reprimir un gesto de náus
uminación fluorescente parpadeante. El suelo estaba tan l
circular con ventanales de cristal reforzado de tres capas
o ordinario. Era un
el interior de cada tanque flotaba un metamorfo. Había lobos en su forma bestial y otros en su forma humana
ios de ellos: eran miembros de las manadas derrotadas en la guerra de hace tres años, vag
o de los sueros intravenosos de los cautivos. El fluido pasaba por un proceso de refinamiento y se
joven loba de no más de veinte años, con marcadas cicatrices en los brazos, flotaba inerte. La máquina conectada
o lado de la sala, hablando por un comunicador con un cliente exter
áficos genéticos-. El factor de regeneración acelerada extraído de los especímenes Alfa secundarios es estable. Los inversores mil
respuesta al otro lado de la
riféricos, tendremos una reserva constante de 'materia prima'. Los vagabundos no le importan a nadie,
el pecho. El rompecabe
vulnerables, los drenaba en los sótanos para extraer su factor de curación y su densidad muscular, y vendía el suero concentrado a potencias militares humanas pe guardias armados con rifles de descarga eléctrica caminaban por
por el pasillo de acceso, pasó la puerta de titanio y utilizó la tarjeta
ubicaban sus aposentos privados. Solo cuando la puerta de su habitación se cerró con seguro
a pura y abrasadora que amenaza con destruir el fé
a usando a ella, a su gente y a cada licántropo caído para construir un monopolio de sang
lejo, vio cómo sus pupilas se dilataban, tornándose por completo de un amarillo dorado resplan
a el borde del lavabo hasta que
uladora se dibujaba en su rostro. Lucian cree que tiene el control de su la
estaba haciendo a los suyos en los sótanos de la torre, la guerra de Lucian no vendría solo desde afuera.
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