icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

El precio de un segundo

Capítulo 4 Humanidad

Palabras:886    |    Actualizado en: 04/06/2026

lería familiar. Emma no había pegado el ojo en toda la noche; cada vez que cerraba los ojos, el sonido

la entrada la hizo dar un brinco. No era un cliente. Un hombre con un traje oscuro impecable

ó el hombre, con una voz ca

¿En qué pue

e papel manila grueso con el logotipo dorado de Vance Indust

y a las dos de la tarde. De no presentarse, el bufete de abogados del señor Vanc

temblorosos, firmó el recibo digital que el hombre le tendió. Él tomó

cía a la familia de Emma desde hacía años, llegó a la pastelería. Tenía el rostro desencajado y

sienes-. Revisé el caso con los directivos de la aseguradora. Hicimos nuestras propias est

có Emma, sentándose frente a él, apretand

acia ella. La cifra estaba impresa en negrita al fina

so es lo que cuesta la reparación de la carrocería, la pintura molecul

bía advertido bajo la lluvia, ver el número real en un docum

n la voz quebrada-. Yo pago la cober

có Carlos con evidente frustración-. Eso significa que la compañía emitirá un cheque por veinte mil dólares para Vance Industries y se

ncia finalmente se desbordaban-. ¡No tengo ese dinero! Si vendo la pastelería, la casa de mi madre

ís. Sus abogados destruyen empresas enteras antes del almuerzo. Si no vas a esa cita y tratas de llegar a un acuerdo personal, te van a demandar por la vía penal

ientras se limpiaba las lágrimas-. Ese hom

ielos de cristal negro de cincuenta pisos que dominaba el centro financiero de la ciudad. El

fuera un espejo. Tras registrarse en la recepción, la escoltaron hacia un ascensor privado de alta velocidad. Emma apretó su

tanales de suelo a techo que mostraban la ciudad entera a sus pies. Una secretaria de aspect

esperando, señorita De l

ía que al cruzar ese umbral, estaría entregando su destino por compl

Obtenga su bonus en la App

Abrir
El precio de un segundo
El precio de un segundo
“Un segundo de distracción bajo la lluvia cambia la vida de Emma para siempre. Tras impactar por detrás a un automóvil deportivo de edición limitada, descubre que el dueño es Alexander Vance, el gélido y despiadado CEO de Vance Industries. El veredicto del seguro es demoledor: la reparación cuesta medio millón de dólares, una cifra que la póliza de Emma no cubre y que destruiría la pequeña pastelería de su familia, dejándolos en la calle. Con la demanda redactada y lista para enviarla a prisión, Alexander le planta un ultimátum sobre el escritorio: cásese con él durante tres años y la deuda quedará totalmente perdonada. Alexander no busca amor; necesita cumplir con urgencia una cláusula del testamento de su abuelo que le exige estar casado antes de cumplir los treinta años para asumir el control total del imperio familiar y dejar fuera a su codicioso tío. Emma se ve obligada a firmar el contrato, entrando a un mundo de alta sociedad, secretos corporativos y cámaras fotográficas. Bajo el mismo techo, la fría indiferencia de Alexander y el orgullo de Emma chocan constantemente. Pero a medida que las amenazas de la junta directiva aumentan y los secretos del pasado de ambos comienzan a salir a la luz, las líneas del contrato empiezan a borrarse, transformando una deuda impagable en un juego de atracción peligrosa donde el corazón es lo único que no estaba en venta.”