el asfalto. El pánico, agudo y punzante, la obligó a reaccionar. No podía quedarse allí parada esperando a que el papeleo destr
, tragando agua de lluvia-. ¡P
lo suficiente para que la voz de Alexande
bastante claro. No tengo nada más que dis
a fría carrocería mojada-. Pero entienda que fue un accidente. La visibilidad es nula, el asfalto es un es
us ojos grises, fijos a través de la estrecha abert
s no pagan las facturas de los talleres en Módena, ni borran el informe de daños de este vehículo, ni me devuel
que las palabras del CEO le g
o la voz para que no temblara-. Intercambiemos los datos. Déme su tarjeta o un n
nte, extendió una mano impecable hacia la guantera, extrajo una elegante tarjeta de presentación con bordes plateados y la deslizó por
ialdad ejecutiva-. Ahora, deme sus datos. Nombre completo, número de identificación y
os huesos. Cuando pronunció el nombre de la pequeña compañía local donde pagaba su póliza mensu
ulto-. Señorita De la Cruz, se lo advierto por última vez para que no se haga
do cara a pesar del terror-. Tienen cobertura
nció Alexander, mirándola fijamente-. El parachoques trasero de este Pagani está fabricado con una aleación especial de carbotitanio y fibra de carbono tejid
El peso de la cif
mitirán una orden de cobro directo contra su patrimonio personal. Embargarán sus cuentas, sus propiedades y cualquier activo que
ma, el lugar donde guardaban los recuerdos de su abuelo. Si Vance Industries ponía sus garras sobre ellas, per
mma, con la voz quebrada-. Es una in
orita De la Cruz, usted lo hace -co
ogotipos de Vance Industries comenzaron a cortar la niebla de
a sola bajo el diluvio, con la lujosa tarjeta corporativa apretada contra el pecho y
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