baba de llegar y se disponía a tomar asie
Sa
on voz grave, mirándola mient
a interrupción con la eleg
onmigo tras salir de las mazmorras, para informarme que el inf
or la información que
sí nomás decidieron cu
nformaron eso -respon
afari. Pued
ente en una montaña de correos
abitación. Apenas entró, se sentó al borde de la ca
an cautelosos. Todo esto me tiene paralizada; no salimos de un evento para entr
ó Bodi al otro lado del e
eza-. No quiero que me ccon Dino -
ojos en la oscurid
estén ubicando a cada rato. ¿Acaso quieren que
a palabra más. Hacía días que no ha
tan desesperados... Pero lo cierto es qu
de el primer día en el palacio, siempre lo había visto con fascinación, deseando e
involuntario, recordando que desde hacía añ
cabeza para despejar la fantasía-, conc
a y salió de su habitación pa
de la jornada sin probar bocado, alimentado únicamen
sangriento, mientras Kyle terminaba de instalarse en sus nuevos aposen
able de los últimos días, Dianco se levantó
aer en el sofá de cuero, sintiendo cómo el a
con una bandeja de cena sencilla. El aroma
acias, Safari -dijo él s
copa de vino con la mirada perdida y se la bebió de un solo tra
pe, señor. Yo
, observándola con atención mientras ella se movía hacia el área de licores. Al reg
a tomó y volvió a v
co más -ordenó
todo lo que estaba pasando: había perdido a sus padres, a su gran amor, y el
él, volviendo a recostar
chispa de deseo que había guardado durante año
está pasando. El vino lo ayudará a relajarse
fijamente ant
afari. Eres
do la distancia, sintiendo el pulso
do, y nunca habíamos tenido la oportunidad de un acercamien
en el sofá, posicionándose frente a ella
e lo que dices. ¿Quieres tomar una copa conmigo? Quizás
ari con los ojos brillantes
ara buscar otra copa y
pero es un hon
antó su copa con una
r el futuro d
levantó
ind
menzaba a nublarle ligeramente los sentidos. Safari lo miraba fijamente, s
increíblemente guapo? -preguntó el
a guardia completamente rota, s
arece,
.. siempre me
cos centímetros que los separaban y posó un
pero la fatiga, la soledad y la calidez del moment
culadas: la tentación de poseer al fin al hombre que deseaba en secre
ecordando anécdotas de pasillo, l
nco la observó con una genuina curiosid
ono de su voz bajó, volvién
de piedra. ¿Tu familia? ¿Tienes a alguien esperándote fuer
estudió
iciente para poseer esa calma q
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