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Insubordinación - Pasión y Poder

Capítulo 5 Punto de quiebre

Palabras:1500    |    Actualizado en: 14/05/2026

ro volve

zo añicos con un chasquido casi audible en la quietud sepulcral de la oficina. Toda la razón, la prudencia corporativa, el miedo a las cláusulas de fraternización de recursos huma

desesperada. Fue el choque violento de dos trenes a máxima velocidad en plena oscuridad. Adrián la besó como un hombre que ha estado arrastrándose

on cada roce áspero y cada presión de su boca, todo lo que ella le había estado negando con su fría y perfecta profesionalidad

o, el deseo reprimido de ella era gasolina pura. Sus manos, que aún aferraban con fuerza las solapas del traje de Adrián, se deslizaron rápidamente hacia arriba. E

ahora se mezclaba con el aliento de ambos. Sus lenguas se encontraron en una batalla frenética y húmeda, una guerra de dominación íntima donde ninguno de los dos estab

medida, Adrián deslizó sus grandes manos desde la cintura de Marta hacia la parte ba

o de supervivencia mientras él la depositaba bruscame

ueron barridos sin piedad por el antebrazo de Adrián. Cayeron al suelo alfombrado de la oficina con un estruendo ahogado. Todo lo que representaba su vida profesional, el orden impecable y la jerarquía de la planta cuarenta y dos, acabó

fricción a través de las pesadas capas de ropa era una tortura exquisita, un roce constante y punzante que los empujaba sin frenos hacia el borde

la seda cara sin ningún tipo de contemplaciones. Deslizó el bajo de la falda hacia arriba, subiendo por sus muslos, trazando la curva de sus cade

un arco tenso. Soltó un suspiro ahogado que se perdió por completo en la boca de él. Adrián gruñó en respuesta. Sus labios abandonaron la boca de Marta por un se

u perfume, marcando su piel con besos que eran casi mordiscos

ronca e irreconocible, carente de su habitual autoridad. Era el sonido de un hombr

quedaron quietas. Trabajaron de forma frenética en el nudo deshecho de la corbata de él, tirando de la seda hasta sacarla por completo de su cuello y

ando abrir los primeros tres botones y deslizando sus manos frías

atrapó ambas muñecas de Marta, deteniendo sus manos saqueadoras. Entrelazó sus dedos con los de ella, apretando con fuerza, y los inmovilizó c

ncendidos en la penumbra. Su respiración chocaba ruidosamente contra el rostro de Marta-. Te odiaba por la forma en que me mirabas en las reuniones

do con un nivel de adoración obsesiva, hizo que el cent

on violencia, Adrián Varga ya no era el ejecutivo del año. Parecía un depredador primitivo, implacable, satisfecho de haber acorralado por fin a su presa tras una cacería

rapadas, no para liberarse, sino para

usurro cargado de promesas indecentes-. Demuéstrame de qué eres

ente hacia sus caderas, levantándola un poco más sobre la madera. Volvió a capturar su boca en un beso que esta vez era un asalto total y

o, acariciando la parte interna del muslo desnudo de Marta, rozando el encaje de su ropa interior, enviando oleadas de electricidad que la hicieron aferrarse a los hombros de su jefe como si fuera lo ú

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Insubordinación - Pasión y Poder
Insubordinación - Pasión y Poder
“En el gélido y sofisticado mundo de la alta finanza, el poder no solo se mide en activos netos, sino en el control absoluto sobre cada variable. Adrián Varga, el implacable y hermético CEO de Varga Capital, ha construido un imperio basado en la precisión y la distancia emocional. Para él, todo es una transacción, hasta que se topa con el único activo que no puede predecir: Marta, su analista senior más brillante y la única persona que se atreve a sostenerle la mirada. Lo que comienza como una tensión eléctrica en las salas de juntas estalla una noche de horas extra en la planta cuarenta y dos. Tras una cena de negocios cargada de provocaciones, la jerarquía profesional se desmorona, dando paso a un pacto peligroso y clandestino: un acuerdo de "solo físico", limitado a las paredes de la oficina y despojado de cualquier sentimiento. Sin embargo, en un edificio diseñado para la transparencia total, mantener un secreto de tal magnitud se convierte en un juego de alto riesgo. Entre encuentros furtivos en archivos olvidados, mensajes encriptados en el correo corporativo y la búsqueda de ángulos muertos en las cámaras de seguridad, Marta y Adrián descubren que el deseo es una fuerza insubordinada que no entiende de contratos ni de rangos. La situación alcanza su punto de ebullición con la llegada de Julian Thorne, un carismático cliente multimillonario que no solo busca los servicios de la firma, sino que pone sus ojos en Marta, desatando en Adrián una posesividad feroz que amenaza con destruir su máscara de frialdad. "Insubordinación" es un relato de poder, seducción y la delgada línea que separa la ambición del abismo. En una guerra donde cada caricia es un desafío y cada beso es una reclamación de territorio, Marta y Adrián deberán decidir si están dispuestos a sacrificar sus carreras por una pasión que ya no puede ser auditada. ¿Quién tiene realmente el control cuando las luces de la oficina se apagan? En Varga Capital, la regla más importante está a punto de romperse: nunca te enamores de quien puede destruirte con una sola firma.”