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Insubordinación - Pasión y Poder

Capítulo 3 El desafío

Palabras:1314    |    Actualizado en: 14/05/2026

ella misma. Adrián. Dos sílabas que, pronunciadas en el epicentro de aquel santuario

ntos más privados de Marta, la figura de aquel hombre estaba intrínsecamente ligada a su título, a su autoridad, a la distancia kilométrica que separaba el puesto de un director general del de una

el estirándose hasta volverse blanca. Durante unos segundos interminables, no se movió. El único sonido en la enorme oficina era el leve y constante zu

giró sobre sus talones para enfrentarla por completo. La sombra que cruzó su rostro era indescifrable, una mezcla v

tan bajo que Marta tuvo que esforzarse para escucharlo, pero que llevaba

a. Que pidiera disculpas por el desliz, que agachara la cabeza, recogiera la maldita carpeta de la mesa y saliera corrien

etrocedió. No a

del cuello, golpeando contra la piel, pero forzó a sus músculos a mantenerse firmes. Su mirada se anc

nombre de pila, saboreando la transgresión de cruzar la línea-. Puedes mentirles a los inversores,

a voz de Marta era algo inaudito. Nadie le hablaba así. Nadie lo miraba así. En su mundo, él dictaba las

a el escritorio. Comenzó a caminar hacia ella. Sus pasos sobre la gruesa alfombra

tando aferrarse a la coraza de jefe que se le estaba resquebrajando a pedazos-. Estás en mi oficina. Eres mi empleada. Y esa a

que rebotó en los ventanales de cristal y que hizo que Adriá

insolencia a no dejarme intimidar frente a los clientes? ¿O llamas insolencia al hecho de que me negué a bajar la

e ellos, brutalmente honesta. Adrián cerró los ojos por una fracción de segundo, como s

clinar el rostro hacia arriba para mantener el contacto visual. Su altura la dominaba, su presencia amenazaba con a

ándolo de un sarcasmo venenoso que sabía que a él le irritaría aún más-. O acaso va

curecieron hasta parecer dos pozos negro

tocarla, la apoyó en el respaldo del sillón de cuero que estaba a escasos centímetros de la cadera de Marta, atrapándola de forma indirecta-.

esperaba que ella apartara la mirada. Se lo estaba exigiendo con cada fibra de su ser, con la tensión de sus

el calor que irradiaba el pecho de Adrián a través de su traje. Podía ver la vena que l

rta hizo lo impensable. Di

tímetros de tocarse. Con ese simple movimiento, invirtió el poder en la habitación. Ya no era

él con una mezcla de fuego y desafío absoluto-. Me exiges respeto en la oficina, pero me acorralas a medianoche con excusas bar

e un gruñido de frustración y un suspiro de derrota. La

a súplica disfrazada de mando. Era la última barrera de contención antes del p

ola de poder, puro y embriagador, recorría su espina dorsal. Sonrió

e -susur

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Insubordinación - Pasión y Poder
Insubordinación - Pasión y Poder
“En el gélido y sofisticado mundo de la alta finanza, el poder no solo se mide en activos netos, sino en el control absoluto sobre cada variable. Adrián Varga, el implacable y hermético CEO de Varga Capital, ha construido un imperio basado en la precisión y la distancia emocional. Para él, todo es una transacción, hasta que se topa con el único activo que no puede predecir: Marta, su analista senior más brillante y la única persona que se atreve a sostenerle la mirada. Lo que comienza como una tensión eléctrica en las salas de juntas estalla una noche de horas extra en la planta cuarenta y dos. Tras una cena de negocios cargada de provocaciones, la jerarquía profesional se desmorona, dando paso a un pacto peligroso y clandestino: un acuerdo de "solo físico", limitado a las paredes de la oficina y despojado de cualquier sentimiento. Sin embargo, en un edificio diseñado para la transparencia total, mantener un secreto de tal magnitud se convierte en un juego de alto riesgo. Entre encuentros furtivos en archivos olvidados, mensajes encriptados en el correo corporativo y la búsqueda de ángulos muertos en las cámaras de seguridad, Marta y Adrián descubren que el deseo es una fuerza insubordinada que no entiende de contratos ni de rangos. La situación alcanza su punto de ebullición con la llegada de Julian Thorne, un carismático cliente multimillonario que no solo busca los servicios de la firma, sino que pone sus ojos en Marta, desatando en Adrián una posesividad feroz que amenaza con destruir su máscara de frialdad. "Insubordinación" es un relato de poder, seducción y la delgada línea que separa la ambición del abismo. En una guerra donde cada caricia es un desafío y cada beso es una reclamación de territorio, Marta y Adrián deberán decidir si están dispuestos a sacrificar sus carreras por una pasión que ya no puede ser auditada. ¿Quién tiene realmente el control cuando las luces de la oficina se apagan? En Varga Capital, la regla más importante está a punto de romperse: nunca te enamores de quien puede destruirte con una sola firma.”