Sombras ent
su caminar pausado y elegante a su manera, atravesaba la entrada con una mezcla de familiaridad y nerviosismo. No era la primera vez que ella visitaba a su amiga en esa casa, pero había
ciarse. Sus brazos abiertos y su sonrisa cálida fueron suficientes para
on fuerza al igual que siempre -
devolver la calidez del abrazo. Su voz era suave, como siempre, y sus ojos reflejaban l
quedó sola y vulnerable frente al mundo cruel, Alina no había dudado en permanecer a su lado. Era la única persona que nunca le había
ientras Madison dejaba su bolso a un lado y se sentaba cómodamente, Alina comenzó a hablar con entusiasmo, relatando cosas íntimas que solo una verdadera amiga puede saber. De esa
etos y observaciones a distancia. Rowan era el tipo de hombre que parecía moverse siempre con un brillo propio, rodeado de mujeres hermosas y la vida de fiestas i
ándola de sus pensamientos
ndió, un poco sonrojada - Es solo que una id
no importa -
tensión volvía cada vez que el nombre de Rowan aparecía. Sabía que Alina lo amaba a su manera, pero también entendía la frustración de su amiga por no pode
owan, parecía visiblemente molesto a pesar de ser un hombre bastante tranquilo. Su ceño fruncido y la manera en que rec
quí? - pregunto tranquilamente
n papá ¿Su
visto a tu hermano? No lo
los hombros mientras seguía a su padre con l
arlos, cruzando los brazos - Ese muchacho no tiene cabeza ni control sob
ara ofrecer consuelo, algo en ella siempre la detenía. Rowan nunca le había dirigido la palabra a Madison en los años de conocerlo, ni siqui
os lejanos de la ciudad y la tarde se volvía un poco más fresca, el momento esperado -y temi
sido más violenta que cualquier fiesta, haciendo que Madison contuviera el impulso de acercarse. Sus dedos querían rozar su brazo, su corazón deseaba preguntarle si estaba bien, pero sa
ción visible y ese solo esquivó su acercam
- preguntó, mientras é
o, el señor Carlos irrumpió en el jardín con su figura imponente y furiosa visib
ahora mismo al despacho. Hay alg
silencio, observando cómo su sueño imposible de ser vista por él continuaba siendo inalcanzable. De esa manera mientras Rowan desaparecía detrás de la puerta del despacho, Madison suspiró y fue un suspiro que contenía toda la frustra
e de Alina, le ofreció una sonrisa sincera. Su
ntigo -dijo, aunque su corazón seguía latiendo co
or más conversaciones y confidencias compartidas, Rowan siempre permanecería en su mundo... y ella, inevitablemente, en el
y a problemas que no eran suyos. Sin embargo, la sombra de Rowan, golpeado, apestando a excesos y bajo la mir
nciosa, mientras la casa de Alina quedaba atrás, testigo de una tarde más
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