e vista
obre un mantel de un intenso color carmesí, y los severos retratos de los Alfas anteriores nos obser
nos, sol
¡Tintín!
te su tenedor de plata contra una copa de cristal. El ruido agud
ula estaba tensa, su Lobo Interior, *Titan*, cla
e pare", dije, manteniendo
no, sin siquiera levantar la vista de su
s cuidadas sobre el brazo de Jace. Me ofreció una sonrisa condescendiente. "Cr
alidad, Alfa Jace. Es una falta de respet
ia dorada. Pero antes de que pudiera desatar su ira contra mí, Leo, envalentonado por la defensa de su madre y el silencio del Alfa,
tó en mi estómago. M
angre se heló en el segundo en que entré. Leo estaba de puntillas, intentando alcanzar la repis
. La única parte de mi alma que no había sido con
ono agudo de Alfa-Luna que rara
a mueca desafiante. "¡Es viejo y feo! ¡El tío Jace es e
me abalancé h
de su cabeza y lo arrojó al
estruendo espantoso. La foto en blanco y negro de mis padres rev
lcral se apoderó
señal, Leo estalló en soll
atrayendo al niño hacia su pecho. Me lanzó una mirada cargad
icó con una protección agresiva y sofocante, pero nada de eso era para mí. Corr
ristales rotos, tratando desesperadamente de rescatar la fotografía rota. Un afilado fragmento me co
obre un niño?", la voz de Jace
a foto arruinada contra mi pe
on completamente desprovistos de empatía. "Deja de exagerar,
te que un golpe físico. No solo de
tono se endureció hasta convertirse en una
rrodillara y se disculpara con el mocoso de su
nte tres años. El último y patético hilo de mi esperanz
deslizó de mis labio
los tres, y salí de la habitación. Subí las escaleras hacia mi su
ré al baño privado, abrí el grifo y metí mi mano sangrante baj
tomé mi teléfono e
sprovista de toda emoción. "Hazlo. Mañana. No me impor
/0/23722/coverbig.jpg?v=ca07a6ffd8deed5f3b81825217af2de9&imageMogr2/format/webp)