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Renacer para Destruirte

Capítulo 4 El objetivo cambia

Palabras:1992    |    Actualizado en: 14/04/2026

limpo de la élite de la ciudad. Estaba separada del resto del salón por una gruesa cuerda de terciopelo negro y dos

do, sentado con la arrogancia lánguida de

mila», le decía Julián mientras le acariciaba el cabello. «Un hombre sin escrúpulos que aplasta a la competencia sin piedad. Mantente alejada de él». Qué irónica resultaba ahora esa advertencia. Julián era la serpiente venenosa escondida en la hierba suave del jardín, mientras que Dante... Dante

s, Dante llevaba un traje oscuro de corte italiano hecho a la medida, pero sin corbata, con los primeros botones de la camisa negra desabrochados. Su cabello

de la sala. Y exactamente el

comenzó a subir los escalones. Inmediatamente, los dos giga

ñorita -gruñó uno de

ndo la compostura y la barbilla en

adie esta noche. Por f

n una coleta estricta y un traje sastre impecable. Llevaba un auricular inalámbrico en la oreja y sostenía una tableta digital. Camila la reconoció de inmediato gracias

u voz era cortante, y las palabras brotaban de sus labios en un

eine Ausreden, oder wir ziehen uns zurück, -decía Astrid, frunciendo el c

do que solo era una secretaria glorificada, ignorando que Astrid hablaba alemán a la perfe

a abajo, evaluando el vestido rojo sangre y la

su tono de voz volviendo al español, au

, jefa. Ya le dijimos que el

sus ojos azul

con herederas aburridas que buscan un patrocinador par

ta y dio un paso más cerca de la cuerda de terciopelo, mir

trid. No estoy aquí para rogar por dinero. Astrid arqueó una ceja, genuinamente sorprendida por un segundo antes de recuperar su esto

de humillar a la familia Márquez y esquivó una trampa en el balcón sur tiene información vital sobre las acciones de

Era un acuerdo confidencial. Nadie fuera del círculo más íntimo de Dante debería conocer

silencio entre ambas mujeres era eléctrico. Finalmente

nla p

Camila subió el último escalón, sintiendo cómo la adrenalina com

mano, observándola acercarse con una expresión indescifrable. Desde allí arriba, Camila comprendió de inmediato por qué él pre

mila mientras escuchaba. Luego, con un ligero movimiento de su mano, despidió a Astrid, quien asintió y se

a cicatriz casi imperceptible que cruzaba su ceja izquierda y la tensión en su mandíbula delataban a un hombre que

ró en el pecho de Camila-. Astrid me dice que hablas alemán y que conoces el nombre de mi proyec

su whisky, recargándose

siquiera despeinarte. Y vi cómo dejaste al propio Julián con cara de idiota en el balcón. -Una sonrisa ladeada, fría y peligrosa, ap

intensa mirada sin parpadear-. Camila Navarr

sa seca, desprovis

ara este mundo. Pensé que tú eras de la misma especie.

deliberada familiaridad-. A veces, se necesita una experiencia cercana a

e inclinó el torso hacia adelante, apoyando los codos en las

yecto Ícaro. Habla. Mi paciencia es un recurso lim

e brazos, sintiendo el frío de la seda en su espalda desnuda

a a las 9:00 de la mañana, vas a firmar los documentos para inyectar ochenta millones

nte. Era evidente que no le gustaba que alguie

endo una octava, sonando más como

al. Mañana a las 9:15, quince minutos después de que transfieras los fondos, estallará una huelga masiva, seguida de un escándalo mediático sobre condiciones de

orriendo del palco. Dante la miró fijamente durante lo que pareció una eternidad. Estaba buscando en sus ojos cualquier r

uirió Dante, su voz ah

ía hablarle del renacimiento, por supuesto. Lo tomaría por loca-. Lo importante no es cómo lo sé. Lo importante es qu

. Se puso de pie lentamente, revelando toda su imponente estatura. Era ca

la. Camila podía oler su colonia, una mezcla de mader

no firmo ese cheque y espero a ver si tu profecía se cumple. Si resulta ser verdad, tendré una deuda contigo.

risa genuina. Una sonrisa feroz, nac

ante. Ya tengo el mío.

tes de que pudiera malinterpre

nima distancia entre ellos, mirándolo a los ojos con una sed de venganza que lo hizo contener la respiración-. Quiero destruir a Julián Má

por primera vez en la noche, Camila sintió

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Renacer para Destruirte
Renacer para Destruirte
“Camila lo tenía todo, o eso creía. En su lecho de muerte, con el veneno quemándole las entrañas, descubrió la macabra verdad: su encantador esposo, Julián, y su mejor amiga, Valeria, llevaban años siendo amantes y orquestando el robo total de su herencia. Mientras ellos se burlaban de su ingenuidad viéndola dar su último suspiro, Camila cerró los ojos jurando venganza. Pero el destino le otorgó un milagro cruel y hermoso. Al despertar, Camila ya no está en un hospital, sino en su propia habitación, exactamente cinco años en el pasado: el día en que conoció a Julián. Con la ventaja de conocer el futuro, la antigua y dulce Camila ha muerto. Ahora, en lugar de caer en las redes del hombre que la destruyó, dirige sus pasos hacia el único hombre capaz de aplastarlo: Dante, un implacable y temido magnate con reputación de villano. Camila le propone un pacto: un matrimonio por contrato y una alianza para destruir a sus enemigos en común. Juntos tejerán una red de ruina perfecta, pero en este peligroso juego de poder, Camila descubrirá que el verdadero riesgo no es la venganza, sino enamorarse del "villano" que prometió protegerla.”
1 Capítulo 1 El sabor de la traición2 Capítulo 2 El eco del pasado3 Capítulo 3 Esquivando la trampa4 Capítulo 4 El objetivo cambia5 Capítulo 5 Interrumpiendo al magnate (El audaz primer encuentro)6 Capítulo 6 La profecía7 Capítulo 7 Términos y condiciones8 Capítulo 8 La mosca muerta entra en escena9 Capítulo 9 Actriz de primera10 Capítulo 10 El anuncio oficial11 Capítulo 11 La frustración del cazador12 Capítulo 12 Viviendo con el enemigo público13 Capítulo 13 El vestido de la discordia14 Capítulo 14 La primera inversión15 Capítulo 15 Risas compartidas16 Capítulo 16 Sembrando la duda17 Capítulo 17 El accidente evitado18 Capítulo 18 Celos irracionales19 Capítulo 19 La máscara de Valeria se agrieta20 Capítulo 20 Un roce de labios21 Capítulo 21 La trampa financiera22 Capítulo 22 Secretos de almohada23 Capítulo 23 La cena familiar24 Capítulo 24 El rumor escandaloso25 Capítulo 25 La ira del magnate26 Capítulo 26 Dos traidores se encuentran27 Capítulo 27 El proyecto Fénix28 Capítulo 28 Acorralados en la tormenta29 Capítulo 29 Confesiones a medias30 Capítulo 30 El jaque a la reina31 Capítulo 31 El escándalo del año32 Capítulo 32 Las lágrimas del cocodrilo33 Capítulo 33 La desesperación de Julián34 Capítulo 34 El contrato se rompe35 Capítulo 35 La noche que cambió todo36 Capítulo 36 El plan del secuestro37 Capítulo 37 Conocimiento del futuro al límite38 Capítulo 38 Sangre por sangre39 Capítulo 39 El juicio mediático40 Capítulo 40 Bancarrota total41 Capítulo 41 Cosechando lo sembrado42 Capítulo 42 La última visita43 Capítulo 43 El fantasma del veneno desaparece44 Capítulo 44 Reestructurando el imperio45 Capítulo 45 La duda de Dante46 Capítulo 46 Mi verdadero hogar47 Capítulo 47 Los preparativos48 Capítulo 48 La sentencia final49 Capítulo 49 El día que elegí amarte50 Capítulo 50 Epílogo: El vuelo eterno del Fénix