ítu
VISTA D
l anuncio de la Celebrac
de in
bles clases de etiqueta, desde la corrección de la postura hasta los rituales de cuidado de la piel, todo c
soy, sino por
o estaba siendo analizado y pulido para aum
cosa con
mi vida se converti
de todo, mi corazón se n
a para emparej
amaba
a mitad, la pieza que me faltaba y de la que me habían arrancado. No importaba cu
ialmente en el últim
ulo de
habí
vivo. Agitado. Presionando contra m
tenía
e emparejarme con el rey si él me elegía. Le daría mi l
nca mi
a mi
ertenecía
quí estaba yo, planeando ya cómo so
mundo. No solo asistían hombres lobo, sino que incluso aquellos ajenos a nuestra
tencia e
al, la capital del reino donde se alzaba el palacio del rey. Es
noche era la
s, me había obligado
reino conocieran bien a su rey, especialmente aque
o y
lo habían hecho. Y como estaban tan decididos a empujarme a emparejarme con
sabía
rendí solo emp
egaremos al palacio en treinta minutos. No nos deshonres. Cumple a la per
respondí e
todos nosotros», añadió, con un tono c
a, aunque sentía un
subyacente tras las palabras de mamá. Cada sílaba cuidadosamente el
eciéndose ante el peso de la situación, con sus garras arañando mi mente, ins
bre el rey durante mi inve
r, su propio medio hermano. Después de eso, masacró a lo
que era
pia
pi
había visto su rostro excep
su nombre dondequier
aguda ahora-. ¿En qué estás pensando? Te he
me enderecé
legado -
o se d
cuidado y adoptando una expres
s alcé
ré por completo. Se me erizaron todos los pelos de los brazos y la es
terior. El palacio estaba vivo, y cada ser en su interior irradiaba poder e intención.
ad y poder, pero extrañamente reconfortante.
diando fuerza y orden. Podía sentirlo: todos aquí eran poderosos. No solo en
aredes parecían latir con autoridad, marcando un territorio que se había defendido durante siglos. Incluso el más mínimo
a que finalmente me de
magn
allada con símbolos de autoridad y legado. Solo con verlo, sentí un nudo en el pecho. No er
seguridad, ya que el palacio bullía de actividad de
n el palacio, más fuerte se h
s se ral
primió
de pareja
solo se
ls
pit
a vivo d
úsculos en tensión, sintiendo algo, a alguien, mucho más fuerte de lo que había anticipado. El vínculo no solo estaba de
tó la res
r q
te, pero nunca desaparecido. Sin embargo, ahora, con cada paso que me a
e, me llevé la
é me si
o ahora. Me obligué a ignorarlo, diciéndome a mí misma que lo pensaría desp
to finalment
en auto no fue fácil, ni
palacio. En el momento en que entré, apenas tuve fuerzas p
e mi cuerpo humano flaqueaba. Ella atenuó el dolor, agudizó mis sentidos y me recordó que era más que frágil ca
baño. Una ducha me ayudaría, al menos lo suficiente para
n pensamiento se negaba a desvane
a descansar. Todo lo demás podía esperar hasta mañana. En ese momento, mi cuerpo e
estino me depa
me asustaba más que
***************
día de la
o había ido y venido a ratos, inquieto y superficial. Sentía el pecho oprimid
ables, profesionales y cuidadosas, como si yo ya fuera de la realeza. Por un breve momento, me per
eron los p
ladora mantuvo mi look sencillo y elegante, realzando en lugar de ocultar quié
ado pe
ato, apenas reconociendo a la mujer que me dev
ntro, me se
llegó
n que pisamos la alfombra roja, los destellos de luz nos rodearon. Cáma
ra las fotografías antes de
plandeciente de poder y riqueza. Alfas, Lunas, nobles e invitados de difer
esentaron a sus aliados, socios y amigos influyentes. Sonreí cuando se espe
i papel a l
e ruedas. Dem
obre mí desde la multitud. Apreté los puños, obligué a mi mandíbula a relajarse y me recordé a mí misma que debía mantener una másca
nto
y ha l
esonó por to
re ca
ón, y cada instinto dentro de mí gr
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