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Atada al Alfa por contrato

Capítulo 4 Los términos del contrato

Palabras:1569    |    Actualizado en: Hoy, a las 00:57

ristal del escritorio sonó como el ce

e la mano derecha, donde la piel aún me escocía como si hubiera tocado un cable pelado. Levanté la vista hacia Sil

jara bajo la impecable tela de su traje. La furia en su rostro era absoluta, pero detrás de ella, en el fondo de esos

uptor interno, la bestia enfurecida se replegó y el témpano de hielo regresó. Se al

ciones-. A partir de este segundo, la deuda de Arthur Sterling está saldada y los embar

abras debían traerme, sentí un nudo de

la voz firme-. Cumplí mi parte. Ahora, supongo q

distancia prudencial entre nosotros, como si temiera que yo estuviera cubierta de veneno. Se

erling. -No fue una in

ero negro frente a él. Estaba tan rígid

teatro -comenzó Silas, cada palabra afilada como un bisturí-. No tolero el caos, no tolero la desobediencia y, po

formar parte de su vida -repliqué, irguiendo la espalda. No

sta de cualquier calidez, cu

que no tengamos que cruzarnos jamás si no es estrictamente necesario. Se le asignará el ala oeste de la casa. Usted comerá, dormirá y pasará su tiempo allí. Mi territorio es el ala este y el

gigante de su mansión sonaba solitaria, pero infinitam

ea invisible. ¿Qué más? -pregunté, inye

s se entrecerrar

ota y perfecta. Sonreirá cuando yo se lo indique, hablará solo cuando se le pregunte y mantendrá la ilusión de un matrimonio sólido y respetable. El departamento de

ordarme mi lugar como un simple objeto transaccional. Tr

amigos, mis estudios, mis salidas. ¿Pretende tene

nó ligeramente

bienvenida. El bosque de Blackwood es propiedad privada y cuenta con un perímetro de seguridad que nadie, sin mi autorización expresa, puede cruzar. S

o. Las palmas de mis manos golpearon el escritorio de cristal-. ¡Usted c

ambas manos sobre el escritorio y acercando su rostro al mío. Su tamaño y su presencia amenazante me hi

contacto físico. Jamás. Bajo ninguna circunstancia se acercará a mí, no me tocará y no intentará buscar ningún tipo

mi mente. Él estaba aterrorizado por eso. ¿Por qué? ¿

ándome de brazos-. Prefiero abrazar un bloque

s me miró fijamente. Sus pupilas parecían dilatarse y contraerse de forma errática. Podía escuch

esionó un botón en el inter

-ordenó

stante y el asistente de aspecto rud

darle la espalda para mirar hacia el ventanal manchado por la lluvia-. Tiene hasta la m

oco aire que me quedaba se esfumaba-. Necesito ti

ignarse a mirarme-. A la medianoche, su antigua vida termina.

pared de granito. Apreté la mandíbula hasta que mis dientes rechi

aba. Antes de salir de aquel despacho opresiv

ortada contra el cielo tormentoso de la ciudad. Parecía el dueño

lackwood -dije, mi voz cargada de to

ho, y las pesadas puertas se cerra

smo de piedra, sus ojos ambarinos clavados en la carretera,

ciudad, el lugar donde había soñado con construir mi propia empresa, donde había imaginado enamorarme

es, ecos de una vida normal que ya no me pertenecía. Iba a tener que mentirles a todos. Iba a tener que inventar una historia de amor

que me había doblegado. Creía que con su dinero y sus amenazas me había convert

quiv

y si iba a adentrarme en la guarida del lobo, no iba a hacerlo como un cordero asustado. Iba a so

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Atada al Alfa por contrato
Atada al Alfa por contrato
“La prestigiosa familia de Luna lo ha perdido todo. Al borde de la ruina absoluta y la deshonra, su única salvación es un trato con el diablo: Silas Blackwood. Multimillonario, despiadado y el hombre más frío de la ciudad. Lo que el mundo no sabe es que Silas es también el letal Alfa de una poderosa manada de cambiaformas, y necesita una esposa humana como fachada para asegurar una alianza política vital para los suyos. El contrato es simple: un año de matrimonio falso. Reglas estrictas. Cero sentimientos. Silas odia a los humanos con cada fibra de su ser, y no pierde oportunidad para demostrarle a Luna el desprecio que le tiene. Sin embargo, convivir bajo el mismo techo desata una tensión insoportable entre ambos. Detrás del odio y las provocaciones constantes, arde una atracción prohibida que desafía el autocontrol del Alfa y que empuja a Luna hacia un mundo sobrenatural del que no sabe nada. Pero el verdadero caos apenas comienza. La constante cercanía con el aura dominante de Silas actúa como un catalizador en la sangre de Luna. Extrañas habilidades comienzan a manifestarse en ella, poderes antiguos que ni los lobos más sabios logran explicar. Luna no es la simple humana frágil que todos creían. Es algo mucho más poderoso, y quizás, mucho más letal. Con los secretos de la manada al descubierto y los ancianos exigiendo la cabeza de la "abominación", Silas se enfrenta al mayor dilema de su vida: destruir a la mujer que amenaza la existencia de su especie, o proteger a la humana que su lobo interior ha comenzado a reclamar desesperadamente como su compañera predestinada.”
1 Capítulo 1 El eco de cristal roto2 Capítulo 2 El peso de un apellido3 Capítulo 3 En la guarida del lobo4 Capítulo 4 Los términos del contrato5 Capítulo 5 La firma y la mudanza6 Capítulo 6 La primera noche7 Capítulo 7 Territorio hostil8 Capítulo 8 El anuncio público9 Capítulo 9 El contraste10 Capítulo 10 La advertencia del Beta11 Capítulo 11 La boda falsa12 Capítulo 12 El roce accidental13 Capítulo 13 La luna de miel de negocios14 Capítulo 14 La fiebre15 Capítulo 15 El toque curativo16 Capítulo 16 Confusión Alfa17 Capítulo 17 La rival18 Capítulo 18 Instinto protector19 Capítulo 19 El ataque en el bosque20 Capítulo 20 El primer destello21 Capítulo 21 Silas al rescate22 Capítulo 22 Interrogatorio23 Capítulo 23 La investigación en secreto24 Capítulo 24 Acercamiento peligroso25 Capítulo 25 Casi un beso