ora que Selina ya conocía demasiado bien, con el murmullo de la oficina, lo
en ella y no era cualquier mirada, era la de Ares King, el nuevo presidente, su jefe, quien se suponía sería
ez que ella levantaba la mirada, s
el aliento, ¿Será que se lo estaba imaginando? ¿
tras que ella le servía un café, cada movimiento de Selina era registrado
ajustaba el cabello, cómo respiraba mientras recogía papeles,
apresurada, sintiéndose vigilada, era el segundo día de Ares King como presiden
rse en el trabajo, mantener una distancia prudente, mientras que por dentr
e...", se repetía en la mente mientras un escalofrío le recorrió la espalda al pe
ara dónde iba? «¡Maldición! ¡Contrólate Ares! ¡
ón, un golpe sordo, ella levantó la vista y se encontró con Vanessa, la asistente que había sido despedida el
escapar una sonrisa gélida, Selina intentó ignorarl
urró Vanessa, apenas audible, pero lo suficiente para que Selina lo escu
pidamente, sin darle tiempo a
recursos humanos, entregándole
, alejándose también rápidamente, queriendo volver de inmediato a su lugar de
sajero conocido se tropezó con Selina en el pasillo. - ¡Sí que tend
- Se escuc
Ares había resonado, firme, llenando cada rincón d
alrededor suyo cargado de amenaza c
Gruñó Ares frente al muchacho, al tiempo que apret
e y enorme figura de Ares, palideció y obedeció sin protestar, ¿
a mezcla de alivio y confusión, Ares no la había mirado directamente,
girándose hacia el ascensor de presidencia, e
nca en la historia, que Selina supiera, había usado e
se al otro ascensor, mientras él le sostení
dudas, Selina entró en el ascensor ju
zumbido del motor y entonces un ruido extraño r
? - Balbuceó Selina, nervios
siquiera voltear a verla, sabiendo qu
do la carpeta contra su pecho, el lobo de Ares
nte a ella, Selina se pegó
- Murmuró él con voz baja y contr
ella temblaba, no por miedo, sino por una especie de exci
la tenía tanto miedo? Por instinto, él se a
penetrante y robusto que emitía, como lig
tisfecho, exigiendo acción y cuando los labios de Ares se abrieron sobre la piel de ell
al tiempo que endureció su rostro, mientras que luchaba desesperada
sor se abrieron en el
arreglado, siga con su trabajo. - Y se dirigió a su ofic
.
ófer, era demasiado riesgoso; y en el asiento trasero, había un segundo traje que se cambió en el c
a y el deber de mantener el control, ¿Cuánto tiempo más él podría soportar esto? No podí
taba concentrarse y pensar bien la
odeaba a la manada, había tomado su forma de lobo y era refrescante, poder sentir la tierra hú
efrescar su mente y sus ideas, cuando escuc
beta y mejor amigo, quien ahora también corría a su lado por el bosque
ontestó Ares mentalmente, c
Dijo Leo en la mente de Ares. - ¿Es por los humanos? ¿
no de ellos preguntara por los humanos, considerando lo que pensaba la manada d
alguien descubriera lo que le estaba sucediendo. - Los humanos no son nada
paso, extrañado, no es que Ares fuera el lobo más amable, pero con Leo, nunca f
sucediendo a su amigo
/0/23111/coverbig.jpg?v=e6282b3bcbe04892d202b28e57a89cca&imageMogr2/format/webp)