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La LUNA QUE NUNCA EXISTIÓ

Capítulo 3 LA VERDAD Y EL PLAN

Palabras:1889    |    Actualizado en: 30/01/2026

on la ropa que Lila me había prestado – pantalones gruesos de lana y una camisa de algodón que me

de té en la mano, mirando las llamas como si le hablaran. C

repararme una taza también. – Lila está recogiendo hierbas

tado con los dedos. Había pasado toda la noche pensando có

colocándome la taza de té delante de m

lmar la garganta. El té era amargo, con

os. – Hasta hace dos semanas, era la luna del Bos

ía que el nombre de Rafael era conocido en to

o llegué a la manada, cómo conocí a Rafael y a Carmen, cómo fue nuestro matrimonio, cómo me enteré de estar embarazada.

n las manos entrelazadas sobre la mesa. El

ja pero firme. – Abandonar a su luna, atacarla así... y encima con el be

as allí. – Solo como un deber, un obstáculo entre él y Carmen. Y ella... Carmen era mi única amiga.

oco más, colocando u

algo, Nyx. Rafael no representa a todos los alfas. Hay quienes creen que el deber con la manada va más allá de las mates o las profecías – miró hacia la ventana,

leno de hierbas verde oscuro. Al ver nuestras car

ijo, colocando el canasto e

la se tensaba con rabia – no una rabia furiosa, sino una rabia calma

algunas hierbas del canasto para ponerlas a secar. – Su padre

ón, ni para tratar de ser su luna de nuevo. Quiero mostrarles que no soy la débil niña que trajeron

hacia adelante, m

el tiene toda la manada de su lado, y Carmen

liqué cómo podía esconderme completamente, cómo me convertía en sombra, cómo nadie podía verme ni oler me cuando quería.

ió el ceño

hablaba de gente como tú – llamaba a los "hijos de la noche" – decía que tenían una conexió

don para hacer algo? – pregu

ueltas por la cocina, como hacía cuan

rimera es irte lejos, empezar una nueva vida en alguna manada que te acep

puedo dejar que ellos se queden felices mientras

como esperand

rna, que sienten que los dejan de lado. Hay quienes huyen de sus territorios porque no encajan, porque tienen dones diferentes

ien me sonreía

las viejas reglas ya no sirvieran – dijo. – Un dí

uerría unirse a una manada liderada por algu

y me colocó una

ró hacia la puerta, donde se veía el bosque empezando a despertar –. Mañana saldremos hacia el norte. Hay una zona entre los territorios del Rocío

pregunté, con voz baja.

ostraba seguridad. – Y cuando lo hagan, tendrán que decidir si siguen con sus viejas reglas o s

las que pueden hacer que alguien pierda el olfato temporalmente, las que pueden usarse para marcar territorios sin dañar el suelo. Ethan me ense

iadas. Descubrí que mi don era más poderoso de lo que creía – podía no solo esconderme a mí misma, sino también a otras personas si me conce

s a la mía, todos que no encajaban en las manadas tradicionales. Había un joven que no podía transformarse completamente, una mujer que podía sentir

mo debilidades. Yo no era la alfa – Ethan seguía liderándonos en eso – pero me dieron un título nuevo: la Guardiana de las Sombras. Mi trab

servar. Vi a algunos lobos patrullando – reconocí a unos cuantos, incluso a uno que había sido mi amigo an

ido de colores brillantes. Iba acompañada por dos lobos grandes que parecían ser sus guardaespaldas.

taba em

todavía no. Pero sabía que el tiempo llegaría. Sabía que pronto tendría que enfrentarlos, tendría que hacerl

viendo hacia la Manada de la Sombra. Allí estaban esperándome – Et

nuevo, algo que yo misma estaba ayudando a construir. Y cuando el momento llegara, estaría lista para enfrentar a

men esperaba un hijo, que sería el heredero más poderoso de la historia de la manada. Decían

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La LUNA QUE NUNCA EXISTIÓ
La LUNA QUE NUNCA EXISTIÓ
“Todo empezó cuando yo, Nyx Silverwood, llegué al Bosque de Otoño como una niña asustada y sola – había perdido a mis padres en una inundación, y solo llevaba conmigo la ropa que llevaba puesta y la esperanza de encontrar un lugar donde pertenecer. El alfa Orion me acogió porque su padre, el anciano alfa, creyó que yo era la de la profecía que hablaban los ancianos – la niña que traería la verdadera fortaleza a la manada. Así empecé mi vida como luna de él, aprendiendo a moverme entre los árboles, a reconocer las hierbas con Marta la sanadora, a hacer de mi cuerpo un refugio para quien lo necesitara. Pasaron los meses y me enamoré de mi alfa, creyendo que éramos felices... hasta que descubrí que esperaba un hijo mío, y entonces todo cambió. Su cara se tornó dura, sus palabras eran como cuchillos – me dijo que no era suficiente, que no podía darle un heredero fuerte como él necesitaba. Recuerdo aquella noche en el acantilado, cuando sus ojos se volvieron dorados como el fuego, cuando sus garras rasgaron mi piel y mi corazón se partió en mil pedazos. Me dejó allí, entre la roca y el río, para morir sola. Pero la corriente me llevó hasta las orillas del Rocío Gris, donde Ethan me encontró casi sin vida, con las heridas de un alfa en mi cuerpo y la cicatriz de su traición en mi alma. Allí conocí a Lila, la sanadora que me curó con sus manos y sus hierbas, a Kai, el niño que entendía el lenguaje de los animales y las plantas, y a Ethan, el alfa que me enseñó que la verdadera fuerza no está en ser el más fuerte, sino en saber cuidar de los demás. Juntos fundamos la Manada de la Sombra – un lugar donde no importa si tienes un lobo dentro o no, donde los dones diferentes son nuestras fortalezas. Allí conocí a Rafael, un hombre que había sido alfa pero que se había roto el corazón por amor y traición, y a Carmen, su luna que nunca pudo brillar como ella soñaba. Les conté mi historia – cómo fui luna de un alfa que nunca me vio, cómo creí en una profecía que nunca fue mía, cómo perdí a mi bebé en las aguas heladas del río. Vi cómo sus ojos se llenaban de pena, cómo entendían que la verdad no siempre es lo que dicen los ancianos. Con el tiempo, nuestra manada creció – llegaron familias que habían perdido sus hogares, niños que no tenían a dónde ir, lobos que no podían transformarse como los demás. Cada uno traía su luz, sus sombras, sus historias que se tejían entre las nuestras como hilos de un mismo tapiz. Y cuando llegó la noche de la luna llena, cuando todos estábamos juntos alrededor del fuego, entendimos que la profecía nunca fue sobre una sola persona – fue sobre todos nosotros, sobre cómo nuestras sombras pueden bailar con la luz, sobre cómo nuestras raíces crecen tanto hacia abajo en la tierra como hacia arriba en el cielo. Así fue como la niña que llegó sola al Bosque de Otoño se convirtió en la guardiana de las sombras, en la mano que ayuda a otros a encontrar su camino, en la luz que brilla tanto para los demás como para sí misma. "La luna brilla para todos – para quienes tienen un lobo dentro, para quienes solo tienen sus sombras, para quienes creen en la profecía y para quienes la hacen realidad con sus manos y sus corazones."”
1 Capítulo 1 TODA MI VIDA FUE UN ENGAÑO2 Capítulo 2 EL RÍO QUE ME SALVÓ3 Capítulo 3 LA VERDAD Y EL PLAN4 Capítulo 4 LAS VOCES DEL PASADO5 Capítulo 5 NUEVOS CAMINOS6 Capítulo 6 EL REGRESO7 Capítulo 7 DONDE LA SOMBRA SE ENCUENTRA CON EL SOL8 Capítulo 8 CUANDO LAS RAÍCES CRECEN HACIA ARRIBA9 Capítulo 9 EL VIENTO DEL DESIERTO10 Capítulo 10 LAS FLORES DEL DESIERTO11 Capítulo 11 EL OASIS OCULTO12 Capítulo 12 EL REGRESO A LAS RAÍCES13 Capítulo 13 TITULO:LA MALDICIÓN DEL REY ALFA14 Capítulo 14 TITULO:LA MALDICIÓN DEL REY ALFA15 Capítulo 15 TITULO:LA MALDICIÓN DEL REY ALFA16 Capítulo 16 TITULO:LA MALDICIÓN DEL REY ALFA17 Capítulo 17 TITULO:LA MALDICIÓN DEL REY ALFA18 Capítulo 18 TITULO:LA MALDICIÓN DEL REY ALFA19 Capítulo 19 TITULO:LA MALDICIÓN DEL REY ALFA20 Capítulo 20 TÍTULO: LA MALDICIÓN DEL REY ALFA PARTE 2: LA HEREDERA DE LA PAZ21 Capítulo 21 TÍTULO: LA MALDICIÓN DEL REY ALFA PARTE 2: LA HEREDERA DE LA PAZ22 Capítulo 22 TÍTULO: LA MALDICIÓN DEL REY ALFA PARTE 2: LA HEREDERA DE LA PAZ