icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon
La Última Venganza de la Esposa Indeseada

La Última Venganza de la Esposa Indeseada

icon

Capítulo 1 No.1

Palabras:2624    |    Actualizado en: 25/12/2025

o Obsesivo Compulsivo como un arma en mi contra, retrocediendo con asco ante mi contacto mientras yo caminaba con pies de plomo en nuestra mansión fría y estéril de San Pe

engañó; m

protegerla a ella. Luego, en la fiesta de cumpleaños de Sofía, proyectó nue

gido a una mentirosa por encima de mí, y a mí

do de mi desesperació

o, mi hermano había encontrado un secreto que

embarazo. Luego, planeé usar ese s

adena perpetua, sellada por la última voluntad de mi padre moribundo y una deuda de honor. Firmé mi futuro, esperando que mi corazón de alguna maner

Don Ramiro de la Garza, el abuelo de Eduardo, tenía la llave de nuestra supervivencia. Él propuso el matrimonio. Una alianza estratégica, lo llamó. Un sacrificio, sabía yo que era. Pero en el fondo, una parte tonta de mí, la parte que había albergado un amor secreto por Eduardo

fría esa noche. Me paré en el umbral de su habitación, un cuarto al que rara vez entraría sin una invitación, con el corazón martilleándome en las costillas. Llevaba una bata de seda,

oz fue una orden baja y pr

e me cortó la

te de un azul penetrante, eran plano

habitación sin mi permiso e

ron como un puñetazo.

as. -Intenté inyectar algo de sua

n espécimen científico par

ada más. Tenemos un acuerdo. Tú cumples tu part

ccionado de la habitación. Mi to

para manos. Exprimió una cantidad generosa en su palma, frotándose las manos con una intensidad m

té. Lo usó como un

habitaciones estaban separadas, por supuesto. Mi baño no debía compartir ni una sola toalla, ni una sola barra de jabón, con el suyo. Nuestras comidas eran servidas por personal que us

a o, quizás peor, las encontraba arrugadas en el cesto de la basura. Cocinaba sus platillos favoritos, dejándolos p

en su rostro. Llevaba días sin dormir. Le llevé una taza de café, sim

ta, sus ojos s

el borde d

uve cu

papel, la llevó al fregader

stes con tr

un compañero fr

gurar mi posición. Un hijo era parte del contrato. Me puse un camisón de seda, no por seduc

pleto. Cuando lo hizo, su mirada me recorrió, luego se a

stás ha

a pesar de la humillación que sentía-. Un hered

metal sobre la madera fue discordante. Se pus

. eso. -Hizo un gesto vago hacia mí, c

iqué. Simplemente

e difícil de a

mente al dispensador para desinf

tiré, no como un fantasma, sino como una mujer que se daba cuenta de que su esposo estaba roto sin remedio. Mi tonto enamoramiento adolescente comenzó a morir esa noch

encionada pero chismosa, mencionó

Sofía Cantú? ¿La influencer? Andan

sonido huec

esencia. Nunca se dejaría ver con nad

a ceja perfecta

ener ninguna peculi

a pública. La gente hablaba. Era demasiado meticuloso, demasiado est

llí. El pánico me arañó la garganta. A pesar de toda su crueldad, seguía siendo mi esposo. Corrí a la escena, abriéndome paso entre la multitud de curiosos y los servicios de emerg

inmaculado, su costoso traje arrugado. Un alivio me invadió, tan potente que me

o esta

Él no se inmutó. Ni siquiera pareció notar la mugre. En cambio, su mano acariciaba suavemente su espalda, murmurando palabras tranquilizadoras que no pude o

ás de mis ojos. La sostuvo con fuerza, su mejilla presionada contra su cabello, su cuerpo completamente relajado contra el de ella. Sin estremecerse. Sin desinfect

ecto que yo había anhelado durante años. La veía como digna de su calidez. La verdadera razón de su desdén, su fobia,

propia agonía, lo vi retroceder un p

a cargada de genuina preocupación, un marcado contraste con la to

ñalando un rincón

e se cay

aba a punto de volver a entrar en el edificio humeante por una joya, por

la pena! Solo prométeme... -Le tomó el rostro entre las manos, su

las suyas, su mirada fija en l

Sofi. Te l

mara vacía de mi pecho. Siempre

dad, su frialdad, su desprecio, todo por un hombre que guardaba su ternura para otra persona. Tres años de esperar contra to

se en mi estómago. No del tipo emocional, sino una persistente y f

embarazada. De un

pre" a otra. La idea de traer un hijo a esta desolada parodia de familia, un hijo que sería rechazado por su propio

ría el embarazo. Reclamaría mi vida, lo que quedara de ella. No se

ca llegué a mi destino. Una Suburban negra se desvió frente a mi auto, obligándome a detenerme. Dos hombres corpulentos con trajes os

, luchando contra s

de su esposo. -La voz del cond

splomó. Eduardo.

recieron horas, adentrándonos cada vez más en territorio desconocido, hasta que llegamos a un

a aterradora que nunca antes había presenciado. A su lado, mi hermanastro, Benjamín, estaba desplomado

echo a Benjamín? -Me abalancé hacia ad

, su mirada más fría q

Dio un paso más cerca, su voz un gruñido b

mente corría, tratando de conectar los punt

un sonido

mi querida esposa, estabas convenientemente allí, observándonos. -Me señaló con

ensaba que era capaz de algo tan malicioso? Lo absurdo de la situación era sofoc

-supliqué, luchando por liberarme-. ¡Estaba allí

un mensaje silencioso de tranquilidad pasando entre nosotros. Inte

noró, sus ojo

tu querido hermano a una prisión federal. Tengo suficiente evidencia para incriminarlo por espionaje corporativo, un crimen del que es completamente inocente, pero que le garantizará una vida tr

río e implacable de Eduardo. Este no era el hombr

o sé dónde está! ¡Nunca lastimaría a Benjamín

miró, su rostro un

segundos

Obtenga su bonus en la App

Abrir
La Última Venganza de la Esposa Indeseada
La Última Venganza de la Esposa Indeseada
“Me casé con Eduardo de la Garza por una deuda de honor, amando en secreto al hombre que me trataba como si fuera un contaminante. Durante tres años, usó su severo Trastorno Obsesivo Compulsivo como un arma en mi contra, retrocediendo con asco ante mi contacto mientras yo caminaba con pies de plomo en nuestra mansión fría y estéril de San Pedro. Mi tonta esperanza de encontrar el amor murió la noche que lo vi en el incendio de un hotel, abrazando a su amante, Sofía, con una ternura que yo jamás había conocido. No solo me engañó; me aniquiló. Incriminó a mi hermano, dejándolo con una discapacidad permanente, todo para protegerla a ella. Luego, en la fiesta de cumpleaños de Sofía, proyectó nuestro video íntimo para que todos lo vieran, una humillación final y pública. El hombre por el que sacrifiqué todo había elegido a una mentirosa por encima de mí, y a mí solo me quedaba la vergüenza y una familia rota. Pero en lo más profundo de mi desesperación, descubrí dos cosas. Primero, estaba embarazada de su hijo. Segundo, mi hermano había encontrado un secreto que podría destruir el imperio de los De la Garza. Hice una cita para interrumpir el embarazo. Luego, planeé usar ese secreto para terminar mi matrimonio.”
1 Capítulo 1 No.12 Capítulo 2 No.23 Capítulo 3 No.34 Capítulo 4 No.45 Capítulo 5 No.56 Capítulo 6 No.67 Capítulo 7 No.78 Capítulo 8 No.89 Capítulo 9 No.910 Capítulo 10 No.1011 Capítulo 11 No.1112 Capítulo 12 No.1213 Capítulo 13 No.1314 Capítulo 14 No.1415 Capítulo 15 No.1516 Capítulo 16 No.1617 Capítulo 17 No.1718 Capítulo 18 No.1819 Capítulo 19 No.1920 Capítulo 20 No.2021 Capítulo 21 No.2122 Capítulo 22 No.2223 Capítulo 23 No.23