icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

El fuego reveló al verdadero monstruo

Capítulo 2 

Palabras:611    |    Actualizado en: 11/12/2025

Toled

os que inundaban mi mente. Los ojos de Mateo, pidiéndole a su padre una e

oro" que llevaría a su padre hasta un barco de juguete que él mismo había pintado. Lo había envuelto en

esa mañana, su pequeña cara radiante.

ntentaba protegerlo de la indiferencia de Da

mi amor. Es un

n un parche en el ojo y una espada de madera. Se sentó en la mesa, su cuerpecito tem

a de las diez. Mateo saltó de su s

! ¡Lle

s de él, con una amplia sonrisa,

encogió. Sie

con una familiaridad que me revolvió el estómago. Leo, u

il. Su sonrisa se de

ro!" dijo, su voz ahora apenas u

arrugado. "Ah, gracias, hijo.

juguete en la mesa. "¡Mira, D

lló contra el suelo. Era solo un niño, pero el sonido de la arcilla rompiéndose fue como

los ojos de Mateo. "¡Mi

a, pero sin verdadero

lloraba a mares. "No te preocupes, campeón. Papá te

i una palabra de consuel

Lo abracé fuerte, sintiendo

dije, besando su cabeza

berme casado con un hombre así. Por haberle

rmía, seguía sollozando en s

as. Damián siempre justificaba su preferencia por Leo, diciendo que "necesitaba más atención"

as. Las cicatrices invisibles que Damián había dejado en Mateo eran mucho más profundas. Sentí una resolución

Obtenga su bonus en la App

Abrir
El fuego reveló al verdadero monstruo
El fuego reveló al verdadero monstruo
“En el incendio de la clínica, vi a mi esposo Damián salvar al hijo de su amante mientras dejaba a nuestro propio hijo, Mateo, atrapado en las llamas. La traición me quemó el alma, pero el verdadero infierno comenzó cuando Damián me culpó por la tragedia, llamándome dramática mientras consolaba a la otra mujer. No solo eso, sino que robó la medicina importada que era vital para la alergia mortal de Mateo, dándosela al hijo de su amante para tratar una simple erupción. "¡Nuestro hijo se está muriendo!", le grité desesperada por teléfono. "No seas dramática, Solana", respondió con frialdad. "Leo lo necesitaba más". Mientras mi hijo luchaba por su vida, la televisión mostraba a Damián como un padre heroico para su "nueva familia", rompiendo el último trozo del corazón de Mateo. "Mamá", susurró mi hijo desde la cama del hospital, "ya no quiero un papá así". En ese momento, la mujer que lo amó ciegamente murió. Tomé el teléfono y llamé a mi abogada. Era hora de desaparecer de su vida y empezar de nuevo, lejos de su crueldad.”
1 Capítulo 12 Capítulo 23 Capítulo 34 Capítulo 45 Capítulo 56 Capítulo 67 Capítulo 78 Capítulo 89 Capítulo 910 Capítulo 10