icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Demasiado tarde para pedir perdón, Señor Multimillonario

Capítulo 3 

Palabras:668    |    Actualizado en: 26/11/2025

-le dije, mi voz firme a pesar de la a

alrededor. Las venas de su cuello se tensaron contra su piel cara, ar

enla! -

vándose en mi bíceps. Otra chica

e -cambiar el peso, bajar el centro de gravedad-. Pero me superaban en número. B

mármol con un golpe seco que m

nla! -or

la piedra fría, inmovilizándome como un esp

pareciendo una deidad v

ltad, su pecho subiendo y bajando-. ¿Crees que puedes entrar aquí

y me abofet

uierda. Mej

a Lombardi. Mi padre les cortaba la lengua a los hombres que me hablaban con el tono equivocado. Y

iseó Lola, su saliva cayendo en mi mejilla-

odía sentir la sangre goteando por

surré, mi voz una navaja f

a atrás y se rio. Fue un

a engrapadora me

ndo su afilado tacón d

es se

el brillo platea

rada, grabada con una simple mariposa

había dejado antes de morir en u

a basura? -s

y tiró de

manos que me sujetaban, debatiéndo

pió con un chasq

o a la luz, balanceándol

ante me compra diamantes

tía demasiado escaso, mis pulmones ardían. Ese relicar

idió Lola-.

caer a

e. Vi el corazón de plata gol

Lola leva

erza, justo en el ce

unc

istal haciéndose añicos fue más fuerte qu

zón se

girando una y otra vez, asegurándose de q

Creo que rompí tu juguet

sujetaban se sentían distantes. E

o. Se tragó el amor que sentía por Dante. Se tragó mi p

a aplastada

había t

à se hab

a había

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Demasiado tarde para pedir perdón, Señor Multimillonario
Demasiado tarde para pedir perdón, Señor Multimillonario
“Durante siete años, trapeé pisos, maquillé libros y oculté mi identidad como la heredera de los Lombardi solo para probar si Dante Moretti me amaba por ser yo, no por el poder de mi padre. Pero la gigantesca pantalla digital en plena Avenida Masaryk me heló la sangre en las venas. No era mi rostro el que estaba junto al suyo bajo el titular "El Rey y su nueva Reina". Era una mesera de antro llamada Lola. Cuando entré al vestíbulo para enfrentarlo, Lola me dio una bofetada que me volteó la cara y aplastó el relicario de mi difunta madre bajo su tacón de aguja. Dante no me defendió. Ni siquiera pareció lamentarlo. -Eres útil, como una engrapadora -escupió con desprecio, mirando su reloj. -Pero un Rey necesita una Reina, no una godínez aburrida. Puedes quedarte como mi amante si quieres conservar tu trabajo. Él pensaba que yo era una don nadie. Creyó que podía usarme para lavar su dinero y luego desecharme como basura. No se daba cuenta de que la única razón por la que no estaba en una prisión federal era porque yo lo estaba protegiendo. Me limpié la sangre del labio y saqué un teléfono satelital. Dante se rio. -¿A quién le vas a llamar? ¿A tu mami? Lo miré fijamente a los ojos mientras la llamada se enlazaba. -El pacto se rompió, papá -susurré-. Quémalos a todos. Diez minutos después, las puertas de cristal estallaron cuando los helicópteros artillados de mi padre descendieron sobre la calle. Dante cayó de rodillas, dándose cuenta demasiado tarde de que no solo había perdido a una secretaria. Acababa de declararle la guerra al Jefe de Jefes.”
1 Capítulo 12 Capítulo 23 Capítulo 34 Capítulo 45 Capítulo 56 Capítulo 67 Capítulo 78 Capítulo 89 Capítulo 910 Capítulo 1011 Capítulo 1112 Capítulo 1213 Capítulo 1314 Capítulo 1415 Capítulo 1516 Capítulo 1617 Capítulo 17