El precio de su amante de diecinueve años
ista de So
r a antiséptico. Por segunda vez en tan
silla a mi lado. Cuando vio mis ojos ab
spiró, busc
emecimiento de dolor, sino co
ar a Isa primero", comenzó, su voz baja y seria. "Es tan joven,
izo reír. En lugar de eso, lo miré directam
mbos escuchamos tu elección. Fue
itación era absoluto. Era una ord
su teléfono vibró. Mir
lar. "Tuve una pesadilla... sobre el elevador. Teng
stello de culp
palabra "prioridad" fue un dardo envenenado, y por la for
as de desp
volviendo mi rostro hacia la pared, despidiéndolo. "No te preocupes,
tura. "Está bien. Volveré más tarde". Salió corriendo de la habitación,
ué mi propio teléfono. La grabación de audio estaba a salvo en la nube. La escuché una ve
de lujo, fechado la semana pasada. Un brazalete de diamantes. Definitivamente no era para mí. Tomé una foto del recibo y la guardé