Una segunda oportunidad con mi esposa magnate
tuvo de segu
cima los papeles del divo
cey con cautela. "¿Es
del acuerdo eran claros y dejaban a
s propias creencias. "Te lo dije, las mujeres como ella se casan por dinero. Al darse cuenta de que t
a motivos para negarse al divorci
sa, se sorprendió al recibi
los términos del divorcio, los disc
hay que d
u lado. "El señor Palmer ofrece treinta millones
a cabeza? Lo dejé claro: ¡no a
o general, la parte que iniciaba el divorcio solía buscar una compensación económica de su cónyuge; sin
"Esto estaba estipulado en el acuerdo prenupcial. Le
Estefanía colg
ora Palmer de forma oficial, pero en la práctica
endía eludir la sensación de servidumbre asociada a la dependencia económica. Al negarse a aceptar el dinero
de su auto y se dirigió a la empr
, respiró hondo, abraz
a de depósito para las colecciones que Eduardo había acumulado a lo
que se exhibía en la exposición internacional de automóviles
dificio
llaves al encargado para que lo aparcara ant
ién es usted?
bulo, alguien la inte
afas de sol y dijo: "Veng
as de marca visibles en su ropa, era difícil determinar su origen. La actitud de la recepcionista
ionistas con mucho maquillaje. La que le obstruía el paso le
métodos tan primitivos para registrarse? Parecía como si fueran inc
sta le quitó bruscamente el bolígrafo y el papel y le hizo u
as cortas ocupando el sofá, algunas con aspecto inocente y otras más c
bía ganado la reputación de mujeriego en los últ
upuso por error que ella
por negocios. No soy una de sus
"Bien, bien, solo vaya y esper
Estefanía, ahora estaba furiosa. Marcó rápidamente u